Texto de Reyes Muñoz
Imágenes cortesía de Promociones sin fronteras
La evolución desde Qué tal todo allí fuera hasta este Vida y milagros es sonora, estructural, conceptual y casi generacional. Ha sido determinante la figura de Raúl Abellán, el productor, que buscó espacio entre el ruido para la voz: «Con la preproducción ya nos decía: ‘Oye, aquí hay un estribillo’ o ‘aquí hay un verso en el que la voz es protagonista y no puede estar la guitarra siendo la protagonista’. Hemos visto que tiene que haber hueco para que cada uno tenga su momento».
Lo anterior nos lo cuenta Álvaro, que añade: «Hemos buscado un sonido en el que la voz esté un punto por encima, pero tampoco súper por encima del resto, y lo que sucede es que ahora se entiende qué es lo que dice la canción». Porque las letras son importantes aunque sean lo último en hacerse: «Lo más habitual es que hagan ellos la instrumental y yo, como un rapero, por encima haga las letras y las melodías de voz». Que nadie se asuste. Mikele nos cuenta: «Por lo general queríamos que este disco tirara hacia el post hardcore. Entonces en el disco hay bastantes gritos».
Cantan a la levedad del ser. Hablan de los apóstoles y del peregrinaje de la vida para dotar a sus doce canciones de un sentido. Ellos hablan de movimiento y yo les pregunto por el tiempo, por la angustia de que los días se acaban: «Se juntan muchos inputs». Hasta aquí el resumen y ahora, encontraréis la entrevista completa.
Para hablar de evolución desde Qué tal todo allí fuera a los nuevos temas, podemos fijarnos en el lugar que ocupa la voz. ha pasado a un primer plano, ¿no?
Edu: Sí. Antes componíamos principalmente, aunque seguimos haciendo esto, componíamos la parte instrumental primero. Como somos bastante frikis, componíamos para llenar más, llenar más y luego, cuando llegaba la voz, se encuentra como con un berenjenal de, «Ostras, ¿dónde meto aquí una melodía que tenga sentido?» Y en este segundo disco nos ha ayudado mucho el productor Raúl Abellan. Con la preproducción ya nos decía: «Oye, aquí hay un estribillo», o «aquí hay un verso en el que la voz es protagonista y no puede estar la guitarra siendo la protagonista». Nos ha hecho ver que tiene que haber hueco para que cada uno tenga su momento. Entonces como que creo que ha ganado ese protagonismo porque ahora no tiene que pelear tanto contra nosotros.
Me decís lo de las capas de sonido con los instrumentos y que luego entra la voz. ¿Componéis la letra después de crear la masa sonora o cómo es esto?
Álvaro: Lo más habitual es que hagan ellos la instrumental y yo, como un rapero, por encima haga las letras y las melodías de voz. La melodía y la letra van a la vez.
Es importante, porque poniendo la voz en primer plano también estáis poniendo el mensaje en primer plano. ¿Ha sido cosa del productor?
Edu: Se ha dado un poco así. Tampoco lo pensamos diciendo: «vamos a tener el mensaje delante».
Álvaro: Sí, correcto, es más una búsqueda del sonido en el que la voz esté un punto por encima, pero tampoco súper por encima del resto, pero sí un puntito por encima y lo que sucede es que ahora se entiende qué es lo que dice la canción.
«El disco habla más del estado en el que nos hemos encontrado durante los dos últimos años»
En la nota de prensa se habla de apóstoles, de peregrinaje a la vida. Todo este relato, todo este discurso, ¿es previo a la creación del disco o posterior? ¿Es un plan o el disco cobra sentido terminado?
Edu: Esto último que comentas. Se ha quedado un disco bastante conceptual sin llegar a ser puramente conceptual, pero sí que hemos ido viendo que hay un pequeño hilo conductor de movimiento, de lo que dice Avo siempre, de pequeñas batallas del día a día y ha acabado saliendo solo casi.
Y en las temáticas saltamos de la nostalgia del primer disco y del propio EP a una sensación de desasosiego. Yo creo. Se ve muy claro en «Dientes», que trata el desamor y también tiene una cosa muy onírica. Todos hemos soñado que se nos caen los dientes.
Álvaro: Sí, el primer disco sí que hablaba desde la nostalgia, hablaba quizá de una figura más clara y hablaba desde un lugar. Este segundo disco no es tan nostálgico y obviamente, no es feliz. Pero más que hablar de desde un lugar, habla de los cambios que tienes a tu alrededor constantemente, cambios y el ritmo de vida que llevas constantemente. Entonces, no tener tiempo para autogestionarte, para gestionarte a ti y a tu entorno conlleva el bruxismo, luego está la metáfora de tengo restos de los dientes en plan por levantarte con la mandíbula llena de dolor de apretar toda la noche… y dices que con lo que has apretado tiene que haber trozos de dientes por aquí y por el suelo. Yo creo que el disco habla más del estado en el que nos hemos encontrado durante los dos últimos años, más que desde una figura a un lugar propio.
O sea, que no son canciones de amor y desamor.
Álvaro: Es que como no hay una figura propia, se juntan muchos inputs, en plan, igual sí que justo estaba mal en una relación, pero es que además llegaba a casa reventado del curro y quería ir al gimnasio y me da una pereza todo brutal. O llegar de trabajar reventado y tener que limpiar la casa, poner lavadora, tenderla, devolver una llamada a ese colega que vive fuera, que te llamó ayer y no pudiste coger. Entonces, al final era un cúmulo, una bola de nieve… Habrá alguna canción que sí que habla de algo, de alguna figura, pero puede es la excepción. De normal todas hablan de distintos inputs.
Mola mucho. Estoy pensando ahora que igual la figura es el tiempo, la falta de tiempo, la ansiedad por la falta de tiempo y que se acaban los días.
Álvaro: Muy bien tirado, muy bien tirado. Sí, porque nosotros cuando nos dicen: «di una palabra sobre el disco», solemos decir «movimiento». Pero creo que va bastante de la mano con la falta de tiempo.
…
…
El videoclip de «Una amistad perdida» y la canción es como que discurre por caminos paralelos. Me hablas de que los inputs son muchos dentro de cada tema, pero es que el videoclip se abre con la imagen de un operario que limpia una pintada que dice «tourist go home». Sois valencianos, y puede ser cabreo social, pero también me lo he llevado a lo íntimo: «Fuera turistas de mi corazón».
Edu: ¡Hostia que chulo! Pues mira, no lo habíamos pensado pero es una revisión súper súper interesante, la verdad. La letra trata de que cuando rompes con una pareja también estás dejando un amigo atrás, no es solo la parte romántica. Y a nivel instrumental era la última que grabamos baterías y Miguel estaba ya hecho trapo y dijimos, ¿por qué no dejamos esto a ver qué pasa y friqueamos un poco? Como es todo muy bucle… Pues decidimos hacerla en electrónica y la verdad que nos gusta como ha quedado, es un sonido fresco para nosotros y nos ha gustado mucho el resultado.
Y si es la última que habéis grabado igual se está abriendo un camino de indagación. Ya no sé si para un disco futuro o para los propios directos.
Mikele: Por lo general no seguimos patrones. Hacemos un poco lo que nos nace en el momento y funcione bien o funcione mal. Pero no vamos a tirar de esos recursos. Si nos nace sí, pero si no, vamos a buscar otros nuevos.
Y ahí ya me haces llegar a «Dolores Marqués» y el grito desesperado. ¿Ese de dónde sale?
Álvaro: Cuando sacamos la letra y la melodía al mismo tiempo, por la violencia que tiene el instrumental lo pedía bastante.
Mikele: Por lo general queríamos que este disco tirara un poquito más hacia hacia el post hardcore. Entonces en el disco hay bastantes gritos.
Edu: En este tema, yo creo, que tiene especial sentido porque es un tema que a toda nuestra generación nos está reventando bastante, entonces como para reivindicarlo que mejor que gritando. Supongo. Claro.
…
…
¿Cómo consideráis que es la escucha del disco por parte de la audiencia? A mí me parece un disco tramposo, porque se oye fácil pero si lo escuchas, tela. Además, habéis puesto las letras en Youtube. Esto es un «No quiero solo que me escuchéis, quiero que me leáis».
Edu: Total. Pues a mí me gustaría pensar que fácil, porque hemos estudiado mucho que sea un disco dinámico, que no sean doce pegotes que acabe uno y empiece otro de forma indiferente. Hemos intentado que haya picos y valles de intensidad, de la instrumentación bastante variada y me gustaría pensar que es una escucha fácil en ese sentido. Pero sí que es verdad que lo que comentas, que a lo mejor también puede ser desafiante. A lo mejor a alguien al que no le guste el apartado de gritos le puede sacar, pero bueno. Le desafiamos a que abra sus oídos.
Mikele: El disco está hecho con mimo para escucharse del tirón. Entonces, todo el que le dé una oportunidad, yo creo que lo va a agradecer. Hemos metido mucho cariño en ese aspecto.
Hasta hace poco lo de hacer un disco de doce de temas era vintage. Ahora parece que vuelven los discos.
Edu: Sí, nosotros somos un poco puretas de los discos, de hecho en el coche siempre escuchamos discos enteros. En casa sí que tenemos vinilos.
¿En vinilo va a salir?
Álvaro: Sí, ha salido también hace nada. Está diseñado por D’Matinada Studi, que es un estudio creativo de Valencia.
…
…
Para el último adelanto, que es «Rutina» habéis tenido de compañeras a Fin del mundo. ¿Cómo has ha sido compartir visión con otra banda y que sea de mujeres?
Álvaro: Un poco lo que comentabas antes del concepto de falta de tiempo, creo que es justo la canción la que más se ve. Nos conocimos hace dos o tres años por redes, también coincidimos en conciertos. Ellas son de Argentina. Creo que tenemos influencias muy parecidas de música, por no decir las mismas. Entonces hicimos un match musical muy interesante. Cuando teníamos la instrumental hecha con el sonido de las guitarras dijimos, «Oye, aquí con nuestras voces graves que nosotros tenemos con el reverb y la voz tan dulce de Lucía, y las voces que sacan ellas que son muy potentes también… ¿Y si hacemos un tema juntos?» Se lo propusimos, dijeron que sí y grabaron las voces allí desde Buenos Aires, las enviaron tal y quedó estupendo, la verdad, quedó muy bonita.
¿Y el videoclip?
Álvaro: Ellas vinieron de gira europea y tenían una camarita de VHS y fueron grabando durante la gira. Una de las fechas de la gira era en Valencia con nosotros. Entonces, ahí D’Matinada Studi, que son quienes nos han hecho los videoclips, aprovecharon y grabaron también a los dos grupos juntos.
Vale, vale… Ya me estaba imaginando el uso de IA o algo así… Estos cuatro adelantos, ¿cómo funcionan en el disco?, ¿por qué son los singles? ¿por qué tienen videoclip?
Mikele: Hay un detalle que nos gustó mucho a la hora de elegir estos singles y es que tres de los cuatro los sacamos por orden. Tú los escuchas y uno enlaza con el otro. Y eso era como un detallito que queríamos marcar: «Oye, que sepas que todo el disco va a ser así».
Edu: Y sí que es verdad que nos costó bastante decidir. Yo recuerdo que por el grupo de WhatsApp íbamos poniendo selecciones de cuatro temas. Pasaron por esa lista, no te diría los doce, pero sí que hubo un mix supercurioso. Al final nos quedamos con estos. «Una amistad perdida» es más rompedora, hicimos algo un poco diferente… y siento que cada uno muestra distintas facetas del grupo, enseñan todas las cartas que tenemos.
…
…
¿Habéis participado en las composiciones los cuatro o cada uno ha aportado algo en especial sobre un tema?
Edu: Normalmente en la raíz o en la semilla por así decirlo parte de uno, pero luego siempre acaba floreciendo gracias a todos, por así decirlo. A lo mejor a Avo compone un instrumental, o Carlos, o yo llevamos un instrumental y Mikele le da su rollo… Lo que es el «core» nace de una persona, pero luego siempre acaba saliendo de todos.
Esto que me decís de la continuidad, pues me había fijado sin haberme fijado. Hay un ritmo marcado, entre los singles, ¿es así todo el disco?
Mikele: No con los mismos recursos, pero que hay como cierto cierto nexo. No es tan marcado.
¿Hay como un rollo del subwoofer?
Mikele: Sí, justamente de «Dolores Marqués» a «Una amistad perdida» sí que conecta con un mismo sinte, pero hay otros temas, hay otros recursos y simplemente, a lo mejor con feedback, hay como ciertos recursos que hemos visto que nos gustan de otras bandas que admiramos y hemos trabajado en ese aspecto.
…
…
Ah, también quiero que me hableis de 17 Dolores, la discográfica. ¿Es vuestra?
Álvaro: Es mía junto a mi compañero piso que se ha abogado de propiedad intelectual. Era una idea romántica que yo tenía en la cabeza, la hablábamos y de repente un día me dijo, «Tío, hablas mucho de esto, pero ¿por qué no lo haces ya?». Y le dije, «Pues también tienes razón». La falta de tiempo, también.
Y nos juntamos los dos, vimos un poco por donde queríamos ir los y fichamos a Bernal, como primer grupo.
Edu: Una negociación tensa, la verdad.
Álvaro: Sí, la verdad que los papeles… Y nada, queríamos seguir teniendo el timón, el control de nuestras canciones y nuestros masters. Por suerte yo soy ingeniero, la ingeniería me permite tener unos ahorros… entonces, si yo puedo pagarme este disco, adelantar dinero, no necesito un sello. A día de hoy necesito un manager, que ya lo tenemos, y como mucho una distribuidora. Pero, ¿para qué quiero un sello si me puedo autoeditar? Y así somos dueños de nuestras canciones.
Y qué esperéis que suceda a partir de ahora, cómo planteáis los directos… Es un disco de directo, en realidad.
Álvaro: Sí, ahora yo creo que la chicha o la complejidad está en decidir qué set tocamos. ¿Qué canciones tocamos? ¿Cómo? ¿En qué orden? Eso es con lo que realmente nos estamos comiendo la cabeza, es lo que estamos trabajando en el local… Cómo ir en una canción con otra, ver cuales descartamos, si lo descartamos en uno y en otro sí que la tocamos… Porque luego la base está, que es ruido y emoción.




