BALI – MORADA DE LOS DIOSES


Texto y fotografías de PATRICIA CALVO

Cientos de templos hindúes, espectaculares paisajes de terrazas de arroz, volcanes, lagos y playas de arena blanca y agua transparente nos esperan en este paraíso exótico y lejano.

La isla de Bali ocupa 5.700 km cuadrados y pertenece a las denominadas Islas Menores de la Sonda, en el archipiélago de Indonesia. Se encuentra situada entre Java y Lombok y tiene unos 3 millones de habitantes, la mayor parte de religión hinduista.

Pero Bali es mucho más que exóticos paisajes y playas de ensueño, es un centro cultural muy relevante por sus museos, mercados y galerías de pintura y escultura en madera, además de considerarse la isla de los dioses por sus innumerables templos y la profunda religiosidad de sus gentes.

Comenzamos nuestro apasionante viaje en la capital de la isla, Denpasar, que significa “al norte del mercado”. Paseamos por sus agitadas calles llenas de comercios y cafés y visitamos el Mercado de Badung y el de Kumba Sari, donde podemos encontrar todo tipo de artesanía en madera, mimbre, también especias y frutas. Es imprescindible visitar el Museo de Bali, construido en 1932 por el gobierno holandés y que reúne importantes piezas prehistóricas, tallas, pintura, etc. que nos darán otra visión de la historia de la isla. Junto al museo se encuentra el templo Pura Jagatmatha, el único dedicado a un solo dios.

Continuamos nuestro periplo hacia el centro de la isla y también centro cultural de Bali. Se trata del pueblo de Ubud, famoso por su mercado de arte, sus museos y sus galerías donde podemos contemplar excepcionales muestras de pintura tradicional y contem-poránea. Sin duda, el mejor lugar para hacer algunas compras. Cerca de Ubud se encuentran dos poblaciones: Mas y Celuk, la primera famosa por sus tallas de madera, la segunda por su orfebrería. Son además, el lugar ideal para entrar en contacto con la cultura y la gente balinesa.

Salimos a las afueras de Ubud para contem-plar el maravilloso paisaje de las terrazas de arroz que flanquean a un lado y a otro la estrecha carretera y nos dirigimos a Batubulan donde podemos asistir a una representación de la tradicional danza Barong y Kris, cuyo significado es la eterna lucha entre el bien y el mal. Un folclore de color y música balinesa que nos hará sumergirnos en la cultura de la isla.

Siguiendo hacia el este comenzamos la subida hacia Kintamani, que se encuentra junto al volcán Batur de 1.717 metros y todavía activo, y el lago del mismo nombre. La vista que se puede contemplar desde esta pequeña población es realmente fantástica.

Santuario de los dioses

En la isla de Bali existen más de 200.000 templos denominados “pura”. Además de los santuarios públicos donde realizan sus ofrendas y sus oraciones, en cada casa los balineses disponen de al menos un templo dedicado a diferentes divinidades y las mujeres pasan largas horas al día realizando pequeñas ofrendas que depositan en cualquier rincón. La religiosidad se respira en cualquier lugar de la isla. Comenzamos nuestro recorrido por los templos más espectaculares en el Pura Gunung Kawi o Templo del Manantial Sagrado. Situado cerca de Ubud, es uno de los más antiguos y se considera un lugar de purificación para los balineses.

El templo Pura Taman Ayun o Templo del jardín en el lago data de 1637 y está bordeado por un foso desde el que se pueden contemplar más de 20 pagodas de tamaños diferentes.

Continuamos hacia uno de los santuarios más representativos y más bonitos de Bali, Ulan Danu Beratan, conocido popularmente como el Templo del Lago. Fue levantado durante el siglo XVII, es hindú y budista y está dedicado a la diosa de las aguas. Se trata de un lugar muy importante de ceremonias y peregrinaje para la cultura balinesa.

Nuestra siguiente parada será en el templo de Uluwatu, situado en el sur. Asoma sobre un impresionante acantilado y data del siglo XII. Podremos disfrutar de un inigualable paisaje rodeados por cientos de monos macacos.

Y para finalizar nuestro viaje, nada mejor que contemplar la puesta de sol más popular de Bali en el templo Tanah Lot. Cuando sube la marea, este santuario queda totalmente bordeado por el mar. También es conocido como el Templo del Crepúsculo y fue construido durante el siglo XV. Sin duda, el mejor broche para nuestro viaje.

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