Vetusta Morla: «Cable a tierra»


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Entrevista de Covadonga Carrasco
Fotografía (c) de Jerónimo Álvarez

Me van a disculpar ustedes el atrevimiento, pero después de escuchar Cable a tierra y ver el documental de The Beatles, no puedo evitar hacer comparaciones. Era irremediable recordar a Vetusta Morla mientras John y Paul jugueteaban al mismo tiempo que Ringo y George disfrutaban y compartían procesos creativos, experimentaban, imaginaban y concebían joyas musicales.

Tengo la sensación de que, al juntarse en el estudio, algo muy similar sucedió con este Cable a tierra. Porque, aunque no seas fan del grupo, aunque no te hagan ni fú ni fá… si amas las música, deberías escuchar este álbum que destila sabiduría.

Hablamos con hablamos con David, El Indio.

Cuando estábamos en plena pandemia, hicimos otra entrevista, hablé también contigo y te comenté que el último disco Canciones dentro de canciones me sonaba a despedida. Sin embargo, Cable a tierra suena a reencuentro, a unión, a una vuelta a casa…

Bueno, está bien, son interpretaciones, cada uno puede sacar las suyas. A ver, más allá de los altibajos que podamos tener como banda o a nivel humano, que es lo que somos, como colectivo creativo y que existen, evidentemente, en diferentes momentos, la verdad es que ese enfoque, quizá por estar dentro, no lo había tenido, ni tampoco me lo ha comentado nadie. Pero me parece completamente válido.

El anterior disco, Canciones dentro de canciones era un jugueteo artístico, una demostración de la plasticidad de las canciones, de la música y de las cosas que nosotros solemos hacer con ellas y que tanto nos gustan, para demostrar que la música está viva y que los temas pueden tener muchos vestidos y formas de mostrarse.

Todo lo que ha sucedido ha supuesto un punto de inflexión para toda la población y para cada uno en diferentes aspectos. En nuestro caso ha servido para tomar perspectiva quizá de lo que somos, de lo que hacemos de nuestras vidas y por supuesto, como decía Pucho en la presentación de esta gira, de dónde se ha puesto el punto de mira, de fijarnos un poco en lo que teníamos en nuestro entorno más inmediato.

En nuestro caso, el entorno más inmediato con respecto a la banda comienza con nosotros mismos, y continúa con este gran proyecto musical, del que podemos vivir y con el que expresamos todas nuestras inquietudes artísticas.

De eso mezclado con la pequeña investigación que hemos hecho durante los últimos años, sale el nuevo disco. Y digo que es una pequeña investigación porque no ha sido algo formal, sino un interés por conocer la música más tradicional en España. Ha sido muy interesante por la parte de la inspiración, porque de pronto hemos visto un camino que resultaba muy enriquecedor para nuestra propuesta.

«En el hilo que se sigue por todo el disco, no solo está la música tradicional española. Por ejemplo, en “Virgen de la humanidad”, a pesar de que tenga un sampler de una canción de Concha Piquer, también tiene un ritmo latino».

Esa es una de las claves del disco y lo que hace que te lleve a “alucinar” con el trabajo que habéis hecho. Cuando lo escuchamos la primera vez lo que se nos vino a la cabeza fue: “Este disco es como una enciclopedia de la música popular española”. Sonidos perfectamente reconocibles a nivel cultural, pasados por el tamiz de Vetusta Morla. Brutal. Os imaginábamos con batas en un laboratorio, no te digo más…

(Risas) Gracias por el comentario, pero es mucho más sencillo. Cuando empezamos a trabajar en las canciones nuevas, según iban llegando las nuevas composiciones, empezamos a ver un hilo común que era este, el de la música tradicional.

De pronto, había canciones con una estructura melódica que tenía que ver con eso, usábamos el pandero cuadrado de Peñaparda, otras en la que también utilizábamos un guitarro… Todo nos fue sirviendo para encontrar un camino y buscar un argumento interesante para el nuevo disco.

Evidentemente es un disco de Vetusta, pero creo que todo eso es muy interesante, porque es algo que nos encanta, además de ser la base de nuestra forma de hacer música, que es buscar siempre el camino de hacerlo, con nuevos instrumentos y formas de trabajar.

En este caso, es verdad que la manera de hacerlo ha sido diferente. No estábamos con una plena actividad normalizada y hubo mucho trabajo previo de cada uno en su casa. Por ello las canciones se compartían en un punto más avanzado de composición que antes, que lo hacían desde un sitio mucho más cercano al inicio. Las ideas más primitivas se desarrollaban entre todos. Aquí hemos intervenido un poco más adelante y se ha trabajado casi directamente en el estudio con ideas que surgían casi en el momento, de una manera muy fresca y muy intuitiva. Eso le ha dado un punto menos premeditado o sobreproducido, a pesar de que luego haya muchas capas y esté todo muy elaborado como solemos hacer nosotros.

Cuando escuché “Puñalada trapera”, lo primero que se me vino a la cabeza, fue el sonido de las canciones de la Guerra Civil. Un sonido súper reconocible. ¿Esto es así o a mí se me ha ido ya la cabeza?

(Risas) No, no, ¡qué va! No sé si hay alguna referencia concreta a las canciones de esa época, pero sí que huele un poco todo a la composición de esas cosas, a pesar de que luego tenga panderos, tenga electrónica y un tratamiento sonoro muy actual del año 2021. Pero eso sí que está presente.

En el hilo que se sigue por todo el disco, no solo está la música tradicional española. Por ejemplo, en “Virgen de la humanidad”, a pesar de que tenga un sampler de una canción de Concha Piquer, también tiene un ritmo latino.

En este disco en el fondo nos hemos preguntado ¿cuál es nuestro folclore? De Vetusta, quiero decir. Es una pregunta interesante que nos hacemos a nosotros mismos. Nos sitúa al final del siglo XX, con la llegada de la democracia, de la apertura al exterior y de cómo nosotros, que hemos crecido en la gran ciudad, hemos hemos vivido un poco de espaldas a esa tradición musical, de esa música de raíz y mirando más a la anglosajona. Es una forma de recibir lo nuevo y olvidarse del pasado, de lo antiguo, de una serie de cosas que no se quieren recordar, y que habíamos obviado.

Y yo creo que ya está bien, que ha pasado mucho tiempo para retomar todo eso a lo que no le hemos hecho caso y empezar a verlo desde un punto de vista más limpio. Sin esos prejuicios y esas cosas que tienen algunas connotaciones determinadas como el folclore, incluso el flamenco o la copla, que durante una época fueron el mainstream del momento en España.

«Tenemos historias, música y una cultura muy potente. Está bien conocerlo y, en nuestro caso, podemos alimentarnos de otras cosas que ayudan a enriquecer la propuesta».

Y que curiosamente después han sido denostadísimas durante mucho tiempo

Sí, el flamenco ha quedado reducido a un ámbito muy de turismo, de los guiris que vienen a los tablaos. Lo tenemos todos al lado de casa y gran parte de la población no lo conocemos. La copla también está bastante olvidada, además de la música tradicional que ha quedado reducida a un ámbito muy pequeñito, al entorno rural. Por eso es tan importante conocer eso, sencillamente, de la misma manera que hemos conocido quiénes son las estrellas del blues de los años 30 en el estado de Mississippi… Tenemos historias, música y una cultura muy potente. Está bien conocerlo y, en nuestro caso, podemos alimentarnos de otras cosas que ayudan a enriquecer la propuesta.

El sonido de Cable a tierra impacta. En una primera escucha la música te lleva, sin dejar que prestes atención a la letra, la segunda ya te seduce completamente el conjunto de letra y música. Suena tan bien, tan bonito…

Muchas gracias, nosotros también estamos muy contentos con el disco. De hecho, ha participado mucha gente que no es propiamente del grupo.

La influencia de nuestro productor, Campi Campón, ha sido grande. Nos ha ayudado a conocer varias cosas, y probar nuevas maneras de hacer música, elementos que antes no estaban tan presentes.

Por un lado él, por otro, como te decía antes, el método de trabajo que también ha sido importante. Y otra patita muy importante y que estaba presente en el anterior disco, es el mezclador, Dave Fridmann, que es un genio y que hace unas cosas con la música…

En esta ocasión, sí es verdad que le hemos enviado un disco más acabado o más enfocado a sus mezclas. No como el anterior, que él ahí lo que hizo fue desarrollar o cambiar un poquito más las canciones con respecto a este. Aún así, su trabajo ha sido increíble. Consigue unas texturas, unas sonoridades que a nosotros nos encantan.

«De alguna manera sí que trabajamos como lo pide el mercado, en el que el lanzamiento de los discos está pensado para lo que sucede antes de que salga».

Nos hemos ido acostumbrando a un consumo de música rollo “fast food”, la “fast music”, podríamos decir. Sin embargo, vuestros trabajos son lo opuesto, la necesidad de paladearlos con una taza de café y con tiempo para disfrutar. En una industria tan salvaje como la musical, tener el atrevimiento de tomaros vuestro tiempo y sobre todo de experimentar e investigar, no es lo más común.

No vivimos de espaldas a la realidad y hemos introducido conceptos. Las canciones de este disco son más directas, van más al grano. A pesar de que luego, por supuesto, tengan los pasajes musicales o esas partes en las cuales nos recreamos nosotros, donde te puedes dejar llevar. Pero no tiene grandes desarrollos musicales como sí hay en otros trabajos.

De alguna manera sí que trabajamos como lo pide el mercado, en el que el lanzamiento de los discos está pensado para lo que sucede antes de que salga. Antiguamente se lanzaba el disco y se desarrollaba. Se sacaba una canción cuando salía el álbum, era el adelanto y a continuación iban saliendo más temas.

Ahora lo que se hace es un calentamiento muy grande, hasta que sale, que es como el punto culminante de todo ese trabajo previo. Hay normas y formas de trabajar en el mercado musical ahora que han cambiado y se nota bastante.

El rock no está de moda, las bandas no están de moda, las guitarras eléctricas y las baterías no están de moda. Está de moda ser un solista, hacerse muchas fotos y sacarlas en las redes sociales y hacer música en tu estudio casero con una o dos personas más y ya está.

Casi no existe la música tocada, está habiendo un cambio de paradigma en lo que se refiere a la música grabada. Otra cosa muy diferente es lo que pasa con la música en directo. Los artistas que están copando ahora mismo las listas de éxitos, casi ninguno hace giras, no hacen sus propuestas en directo. Y muchos de ellos, cuando llegan al directo, se convierten casi más en un karaoke, se da al play y cantan encima.

Como experiencia musical sí que marca una distancia grande. Habrá que ver cómo se lo toman las nuevas generaciones o cómo evoluciona todo esto. Así que por ahí, o se ponen las pilas los músicos y los artistas o no van a poder avanzar mucho.

Vosotros también habéis caído en las garras de la modernidad y… Os habéis hecho un Tik Tok.

Sí, buscaremos la manera de hacerlo nuestro, hacer cosas que puedan resultar interesantes. Incluso de soltar nuestra vena más cómica y divertida, que también la tenemos y que bueno, precisa de espacios donde también se pueda mostrar. Estamos probando…

Os saldrá bien

Bueno, ya veremos… (Risas)

La importancia de lo visual en vuestra música ha estado presente siempre, pero más allá de los videclips lanzados antes de que se pusiese a la venta el disco y que están cuidados y son de una belleza indiscutible, resulta inevitable poner imágenes también a las canciones al mismo tiempo que se escuchan. Se dispara la creatividad también desde el otro lado, desde el lado de los “escuchantes”…

Sí, es cierto que eso ha estado siempre muy presente por parte de los dos principales compositores: Juanma y de Guille. En el caso de Guille quizá un poquito más porque él estudió Comunicación Audiovisual y estuvo mucho tiempo trabajando en el mundo del cine. Está muy presente la parte de los textos que sugieren imágenes, que son muy evocadores. Incluso hay referencias concretas a películas y personajes. Creo, además, que esta es una de las cosas más poderosas de la música, que sea capaz de sugerir cosas, que veas cosas.

A mí, por ejemplo, a mí me tocó la fibra una frase muy sencilla. Es de la última canción del disco, “Al final de la escapada”, que dice: “Que tu banda favorita siga escrita en la pared de un baño”. Para mí es muy especial porque, me he pasado muchos años en garitos, como mucha gente, tocando y asistiendo a conciertos y cuando llegabas a los baños, estaban puestos todos los nombres de las bandas que habían pasado por allí. Eso me recuerda a momentos concretos de mi vida. Es una canción nuestra, pero me convierto en fan durante un momento.

Habéis comentado en varias entrevistas que: “Mientras haya conexión con el público, no hay techo”. Esto es, ¿honestidad por vuestra parte? ¿seguridad en vosotros mismos? o simplemente… ¿Nos tenéis más que calados?

Bueno, con el paso de los años, sabemos ya qué cosas nos funcionan a nosotros y las que el público suele apreciar, eso por supuesto. Y luego, también, somos también asistentes a conciertos y también tomamos nota cuando vamos a ver conciertos grandes, de artistas que han pasado ya esa barrera de tener a un público muy grande, que comienzan a tener una propuesta visual muy potente, muy definida y que al final, acaba por influirte, y te lleva a perseguir cosas parecidas.

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