Texto de R.M.

Un coche es un coche. Este es el planteamiento que captamos cuando viajamos por Europa y nos fijamos en los vehículos aparcados en la calle. Aquí no, aquí es una especie de carta de presentación y da la sensación de que algunos preferirían no comer antes de prescindir de su coche castillo –los del ectoplasma dentro–. Creo que ese es el principal motivo por el cual aún no es frecuente cruzarse con un Dacia Sandero en Madrid. Tenemos el síndrome del dentista, si no nos clavan, no nos quedamos a gusto.

Renault, con el Clío a la cabeza y el Twingo un poco por detrás, ha demostrado su capacidad de hacer coches pequeños que no dan una guerra, en los que caben todos y todo en el maletero (incluidos muebles, gracias a los asientos abatibles). Yo tengo un Clío diesel de trece años y 180.000 kilómetros y excepto por las revisiones obligatorias, el muchachito no sabe lo que es un mecánico. Me gasta un depósito cada 700-800 kilómetros. Ese es el principal asunto por el que no me atrevo a cambiarlo. Y como yo deben pensar muchas personas, puesto que de su época aún hay muchos sueltos por el mundo: no hay imagen en la tele en la que no salga aparcado un Clío gris.

El Dacia Sandero es muy similar a mi Clío. De hecho, comparte con él un 70% de los componentes mecánicos. La diferencia es que a mí me costó nuevo casi dos millones y medio de las antiguas pesetas y el Plan Pive ha conseguido que el Sandero se pueda ofrecer a precio de los años 80 en su versión 1.25 en gasolina y 75 CV. Por 4.700 euros tenemos un coche con equipamiento muy básico. Sale por algo más de 6.000 euros con el aire, con un equipo CD/MP3 y el acabado Ambiance. Os propongo que entréis en la web de la marca y juguéis a configurar el coche. Junto al Ambiace hay otros dos acabados: Stepway y Laureate. La versión más cara que he conseguido configurar, antes de aplicar el plan del gobierno, no supera los 12.000 euros.

Su estética es la de un coche, sin más: cuatro ruedas, retrovisores, limpiaparabrisas, parachoques, puertas… Su principal virtud es que es un coche inalterable. No hace alarde de nada y dentro de cinco o diez años, seguirá siendo un coche inalterable. No le cogerás manía nunca, ni por unos faros agresivos, ni por una pintura demasiado chillona, ni por un salpicadero petado de lucecillas… Por dentro es un coche amplio dentro de su gama: un buen maletero, cinco puestos reales… Si bien los asientos son blanditos y después de varias horas, te revuelves, para circular por ciudad es fantástico. Es alto y tiene una amortiguación decente: no te partes el cuello en los badenes. No te falta sitio para la compra y te cabe en cualquier aparcamiento que quede libre. Y no sufres porque te lo roben: los choris prefieren coches más caros.

Lo que dicen los expertos de él es que es un coche que no tiene ningún competidor. Su precio lo hace inalcanzable para las otras marcas. Esos mismos expertos aseguran que efectivamente, podemos encontrarle faltas –nunca de seguridad– pero que se quedan en nada cuando revisamos el precio. James May, de Top Gear escribió sobre él “Hay dos formas de verlo. Una de ellas es que es un coche barato para los pobres, un ejercicio calculado por un fabricante oportunista y no lo suficientemente bueno para nosotros. Pero no sentimos eso. Se percibe que es refrescante, elemental y agradablemente anti-moda, algo que hace que parezca más cool”.

He leído por ahí que quien diga que el Sandero es un coche deseable, es que no sabe nada de coches. Yo creo que es justo lo contrario. Hacer tan buen coche con tan poco dinero y con un aspecto tan agradable, parecía una misión imposible, y ahí está y a precio de un segunda mano (y eso sin pensar en el ahorro del seguro ni el de combustible). Como decía James May, el Sandero mola.

Última hora: más Sandero al mismo precio:

Dacia renueva tres modelos al mismo tiempo: el Logan, el Sandero y el Sandero Stepway. Estos dos últimos crecen 4 y 2 centímetros respectivamente. El interior también ha recibido numerosas modificaciones, que pretenden ofrecer un diseño más moderno del salpicadero y la consola, así como le incorporación de una instrumentación más completa.


Además, se ha realizado un trabajo en profundidad sobre la insonorización acústica del habitáculo y sobre la calidad sonora de los aparatos de audio, así como sobre la oferta de conectividad, que, hoy por hoy, resulta un equipamiento imprescindible. Para ello, los tres modelos presentan una oferta multimedia. Sandero y Sandero Stepway, según versiones, incluyen radio con lector CD compatible con mp3, tomas de jack y usb en la consola central y bluetooth o bien el sistema multimedia Media Nav, que integra de forma segura y ergonómica , en una pantalla táctil de 7”, la navegación con 2D o 3D, la radio con conexión bluetooth y la función audiostreaming, entre otras.

En cuanto a la oferta de motorizaciones, se la última generación de motores dCi, que incorpora un sistema de inyección y de turbo más eficaz, disminuyendo el consumo y las emisiones, a la vez que aumenta el par. Las gamas Sandero y Sandero Stepway acogen al nuevo motor TCe 3 cilindros turbo gasolina de 90cv, que aumenta un 30% la autonomía frente a su predecesor y que ofrece 135 Nm de par desde sólo 1.650 rpm. Tanto Sandero como Logan también presentan una oferta de motor 1.2 75cv con GLP.

En lo que concierne a la seguridad, las tres gamas reciben, de serie, el control de trayectoria ESP con sistema antipatinado ASR y los airbags laterales. Sandero incorpora nuevos equipamientos de seguridad, según versiones, como el regulador/limitador de velocidad o el radar de proximidad trasero.

Más información en http://www.dacia.es/