Delafé y Las Flores Azules


Texto de Tania Lobato
Fotografías cortesía de Musicbus
Portada de abril de 2010 en ExPERPENTO

Nunca habían hablado de la tristeza en sus canciones y, sin embargo, ahora suenan más alegres que antes, más enérgicos. Quizás sea por los cambios que anuncian sus trompetas. O porque esta vez se han vuelto un poco más pop. O porque han decidido reivindicar el baile como termómetro vital. Sea como fuere, Vs. Las trompetas de la muerte, el nuevo disco de Delafé y las Flores Azules, ha llegado a la ciudad, como la primavera.

Delafé y Las Flores Azules VS Las trompetas de la muerte, ¿por qué?

Helena: En primer lugar, lo hemos titulado así porque en este nuevo disco hemos incorporado instrumentos de viento (trompeta, trombón y saxo), pero también porque tiene un doble sentido: las “trompetas de la muerte” es un tipo de setas; pero el título también se refiere a la parte triste del disco… de las malas experiencias también se pueden sacar cosas buenas.

Óscar: La trompeta, que es un leitmotiv en todo el disco, es un instrumento que introduce cambios y los cambios no siempre son bien recibidos, ya que lo nuevo normalmente asusta.

Vuestro disco suena muy diferente. No sé si esto se debe a los vientos, a que entráis en una nueva etapa o a que habéis hecho un acto de catarsis y renovación internas… A mí me suena más alegre que los anteriores.

H: ¡Qué curioso! Bueno, supongo que como estas canciones las hemos compuesto con Dani Acedo, entonces también te encuentras con una manera nueva de trabajar. Hay nuevas ideas y la instrumentación puede ir por otros caminos. Dani y Óscar han trabajado mano a mano, todo el tiempo, construyendo las canciones, y además teníamos ganas de introducir los vientos. Pero lo curioso es lo que comentabas tú ya que. Por un lado hay canciones más tristes que en discos anteriores, por el otro hay canciones más festivas que antes.

Me gusta mucho el tema de “1984”, el que habla de la canción del verano de ese año. No sé qué edad tendríais en el 84…

O: Yo tenía 12 años.

H: Yo estaba en pleno auge. Es una radiografía perfecta de mis veranos: El coche fantástico y todo eso.

Aparte de la novedad de los vientos, ¿habéis explorado nuevos sonidos y mezclas o realizado alguna otra innovación técnica?

O: Técnicamente, lo que hemos trabajado más hasta ahora han sido los directos, antes estaba todo más programado, más enlatado. Todos los instrumentos en este disco, menos la batería, son tocados, no programados: las guitarras, los bajos, los teclados… Yo creo que es un disco más orgánico que los demás. También hemos trabajado con los Pinker Tones, que también le han dado su toque de personalidad.

¿En qué se nota la marca The Pinker Tones?

O: No podría decirte nada en concreto porque hemos trabajado codo a codo con ellos. Hemos estado noventa días juntos para grabar el disco… una barbaridad, y hemos estado presentes los tres miembros del grupo. En realidad ha sido como si los Pinker Tones fuesen la última parte del proceso creativo. Ha sido un trabajo de los cinco.

H: Todos los arreglos y sugerencias se planteaban en el estudio. Todo se discutía mucho y se decidía entre todos.

¿Y al ser un disco distinto, creéis que podéis llegar también a un público diferente?

H: Eso nunca se sabe porque tampoco esperábamos lo del año pasado, como esa gira tan prolongada de un año entero y ciento quince conciertos. Creo que es muy difícil plantearse o pensar si vas a llegar a un cierto tipo de gente o a otro, pero, evidentemente, cuando estás en un grupo lo que quieres es llegar al máximo de gente posible.

O: Yo creo que hay más canciones en este disco que en los anteriores con la estructura básica de canción pop. Es decir, estrofa, estribillo; estrofa, estribillo. En los anteriores discos, casi siempre era un texto muy largo y luego se repetía alguna parte. En éste hay canciones como “Espíritu Santo”, “La Primavera”, “1984”, o “Tomás Molina” que tienen la estructura de la canción pop y que es la que llega más a la gente.

¿Os gusta el calificativo de Hip-Pop?

H: Yo creo que es bastante descriptivo. De una forma rápida habla de dos estilos que mezclamos claramente. Es una manera fácil de identificar al grupo, ya que nuestro estilo está entre dos aguas.

Tenéis un estilo propio. Incluso en este disco, que es distinto, se nota vuestra seña de identidad. ¿En qué os inspiráis para hacer las canciones?

O: Pues musicalmente nos gusta mezclar la base fuerte del hip-hop, que es una base muy rítmica y cañera pero, como hemos dicho, metiéndole elementos y melodías bastante “poperas”.

Es que mostráis una imagen muy pop a primera vista. Parece que ese estilo hip-hop no os pegase mucho.

H: Claro, es que yo no me siento tan identificada con el hip-hop porque vengo 100% del pop. Creo que estamos bastante más cerca del pop o del indie que del hip-hop.

O: Yo tengo mil discos de música negra: funky, reagge… Lo que pasa es que visualmente parezco muy normal porque visto muy de calle. No soy militante de nada porque me gusta mucho la música y de muchos tipos. Antes de ser músico trabajé en tiendas de música, en revistas, en radio… y luego me metí en esto. Hemos bebido de muchas fuentes diferentes y aunque nos flipa la fuerza y energía del hip-hop, nos encanta la melodía del pop. Está claro que somos una especie de “rara avis” en el panorama nacional. En el indie nacional, lo que se lleva es el pop-rock. Hay poca gente que combine y si se combina es más hacia lo mestizo, como Ojos de Brujo o Macaco.

Con el vídeo de “Espíritu Santo” habéis inaugurado el estilo de baile “steady running”. ¿Esto de dónde ha salido?, ¿cómo se os ocurrió?

O: La idea se me ocurrió de manera casual, hace algunos años, y la grabé con mi móvil. A la hora de hacer el vídeo de “Espíritu Santo” se nos ocurrió integrarla. El resto de las personas que salen son amigos míos que tengo en diferentes partes del mundo y les pedí que me grabaran el baile en sus respectivos lugares. También se conoce como “Corriendo Parao”.

H: En este disco hemos querido reivindicar el baile.

O: Reivindicarlo como termómetro vital. Como una metáfora del “sé tú mismo”. Hablamos de la conga en varias canciones, que es un baile revolucionario porque empieza solamente con dos personas y acaba uniendo en un momento a un montón de gente.

He visto un par de cameos en el vídeo…

O: Salen Oriol Cruz, un conocido imitador catalán y Xavi Masdéu, un dibujo animado protagonista de una serie de la TV3. Juanjo Sáez, su creador, nos lo hizo para la ocasión.

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