Texto de BiPaul

En el dossier que nos ha pasado el Teatro Fernán Gómez sobre esta obra, nos cuentan algo curioso. Resulta que cuando Oscar Wilde tituló la obra jugó con la homofonía del nombre Ernest y la palabra «earnest» que significa serio o formal. Alfonso Reyes, para respetar el juego, tradujo el título como La importancia de ser Severo. Y en catalán el título es La importància de ser Frank (Franco). Contamos esto porque esta ambigüedad de sonidos habla del contenido de la obra.

Se trata de una comedia en la que Wilde hablaba de la exigencia de ser Jack, es decir, formales y correctos para cuidar nuestra imagen pública y de la necesidad de llamarse Ernesto, o Severo, o Frank… para sobrevivir, para dar vía libre a nuestro lado más oscuro, a la transgresión y al deseo.

Más info en http://teatrofernangomez.esmadrid.com/espectaculo/802/la-importancia-de-llamarse-ernesto

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