Iván Moreno

Este es el tercer disco en solitario de Manolo García, con nuevas canciones acerca del amor, la naturaleza y las historias diarias, convertidas en poesía y mezcladas con sonidos mediterráneos, brasileños y árabes. En total, 15 temas más un instrumental acompañado de un DVD con imágenes “cutre-video-artísticas”, según él mismo las define, todo con una esmerada presentación.

Cuenta con la participación de hasta 20 músicos y una cuidada producción que dan un mayor empaque a la grabación en comparación con anteriores trabajos. Musicalmente destaca la presencia de percusiones y arreglos de trompetas, violines, flautas, acordeones… y programaciones, acompañados de la maravillosa guitarra española de Pedro Javier González -como ejemplos sirvan Fragua de los cuatro vientos o Ardió mi memoria-.

El single de presentación del álbum es el tema que lo titula y constituye todo un homenaje a las tierras andaluzas, aunque no es el único tema con aires sureños porque también están Niña Candela o Serena barca -un cantar a Cádiz -.

Manolo García canta al amor, unas veces perdido como en Malva, en complicidad con los animales, los bosques y todos los elementos del cosmos utilizando metáforas y creando ambientes luminosos -Sobre tus pasos o Una tarde de sol son claras muestras-. Otras veces escribe bellos poemas a los que pone música –Éramos- o nos traslada a escenas urbanas más frecuentes y conocidas por todos -Si te vienes conmigo-.