Texto de Reyes Muñoz
Declaraciones del director: entrevista de Nicole Brenez facilitada por Vértigo films
Estreno previsto: 09/09/2016

Ángeles del Infierno, alcohólicos, adictos a las drogas, traficantes, criminales, miembros del cartel, presos, neonazis o inmigrantes en situación ilegal… forman parte del grupo de personalidades que nutren Blood father, una película que vuelve a situar a Mel Gibson en el cine de acción. Pero cine de acción con pluses. El amor da sentido a la trama, y las reflexiones en torno a las luchas de poder dotan a una película que podría ser una más, de un trasfondo más que interesante.

El amor incondicional de un padre a su hija es el hilo que da emoción a Blood father, la novela de Peter Craig en la que se basa el film homónimo. Aunque se cambian los focos. En el libro, la luz ilumina a la hija y en la peli al padre. A Peter Craig acudió Jean-François Richet, el director de la película, para convertir el texto en guión y el resultado es una película feroz: “Leí la novela antes del guion. La encontré sorprendente, ya que nos muestra una América revuelta, los niños ricos metidos en drogas y orgías, el ensalzamiento de la actitud del gánster, a diferencia de la clase trabajadora donde las personas que trabajan como burros para alimentar a sus hijos, a los trabajadores inmigrantes que recolectan naranjas, o el propio personaje de Link encuentran la redención a través del trabajo. Este es un material social que me gusta mucho. El conflicto dramático entre padre e hija ya estaba en su lugar debido a los diferentes orígenes que tienen”.

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Link, es el padre de Blood father, que viene a la vida a través de Mel Gibson, un actor extrañamente mainstream, cuyas elecciones en los últimos años son una garantía de buen cine independiente. La hija –Erin Moriarty– ha caído en una trampa peligrosa de su novio. Ella, con solo 18 años, tiene que huir de un grupo de traficantes, acusada de robarles el dinero. Y es su padre el que la apoya incondicionalmente. Un padre que nos hace reflexionar en torno a los límites de la bondad. ¿Puede ser un buen padre un tipo violento recién salido de la cárcel? ¿Puede ser la violencia liberadora? “En realidad –argumenta el director– tiene valores y su vida gira en torno al sacrificio. Durante toda su vida ha estado recibiendo golpes, incluso va a la cárcel para proteger a su ‘padre adoptivo’. ¿Qué es lo que obtiene de ello? ¡Nada! Para salvar a su hija, para compensar su ausencia, para darle la alegría de vivir, tiene que hacerlo de nuevo a través de la violencia. Así que la violencia se convierte en liberadora”.