[Rompientes: «Pleamar»] con Rebeca Hernando


Visualizar ExPERPENTO 115 / Descargar ExPERPENTO 115

Entrevista de Raquel Carrillo
Fotografía [c] Javier Naval cortesía del Teatro de La Abadía [Madrid]

Hasta el 22 de marzo en el Teatro de La Abadía [Madrid]

Continúa aquí: [Rompientes: «La huida»] con Fernando Guallar

¿Cómo puede influir en nuestra percepción del otro su reacción ante un acontecimiento desgarrador? ¿Cuántas veces hemos podido escuchar las dos versiones de una ruptura? Paul Verrept escribió el monólogo de la versión femenina de la historia, Pleamar. Tiempo después, indagó en el eco masculino de la historia y creó La huida.

Es la primera vez que se representa Rompientes, los dos monólogos, con ambos personajes compartiendo escenario. «Hay un status quo de una pareja europea privilegiada que se ama, que vive en una casa junto al mar un poco aislada. Ocurre este acontecimiento, y vemos qué le sucede a cada uno de los dos ante eso. Se abre una grieta gigantesca», nos explica Rebeca, que añade: «Es una metáfora de lo que nos pasa en Europa, que pasa en los países que estamos acogiendo a personas migrantes. ¿Cómo nos posicionamos ante eso? ¿Cómo vemos al otro? ¿Quién es el otro? ¿A quién consideramos de los nuestros? ¿Con quién empatizamos y con quién no?».

La llegada de unos cuerpos a la playa de unos refugiados hace aguas, nunca mejor dicho, la relación idílica de esta pareja. ¿Es la reacción de cada uno lo que deja la relación a la deriva?

Hay un status quo de una pareja europea privilegiada que se ama, que vive en una casa junto al mar un poco aislada. Yo creo que la sensación de aislamiento también es importante. Ocurre este acontecimiento, y lo que cuenta la obra es qué le sucede a cada uno de los dos ante eso. Ahí se abre una grieta gigantesca.

Es una metáfora de qué nos pasa. De qué pasa en Europa, qué pasa en los países que estamos acogiendo a personas migrantes. ¿Cómo nos posicionamos ante eso? ¿Cómo vemos al otro? ¿Quién es el otro? ¿A quién consideramos de los nuestros, con quién empatizamos y con quién no? ¿Qué es lo humano que hay en nosotros que nos hace empatizar con el otro?

Yo creo que tenemos algo innato que hace que, al ver a otro ser humano, nos identifiquemos con él. Y cómo eso está trastocado en muchas ocasiones. Cómo los miedos, muchas veces creados a partir de la inseguridad sobre el propio privilegio, hacen que construyamos un otro diferente, amenazador, que no es de los nuestros.

«Hay una frase que dice: ‘Nada humano me es ajeno’. Nuestro trabajo como actores es eso»

Creo que estás estudiando antropología. Entiendo que ayudará a interpretar una obra que habla tan a fondo de la condición humana como esta. ¿Cómo lo aplicas en tu trabajo como actriz?

A mí me parece muy reveladora una frase que dice algo así como: «Nada humano me es ajeno». Creo que es una sentencia bastante importante para sentirla siempre. Creo que nuestro trabajo como actores es eso, de hecho, nada humano me es ajeno, por eso podemos hacer cualquier cosa. Porque no hay nada que sea humano que yo no pueda encarnar de alguna manera, porque todos somos iguales al final.

Y el antropólogo precisamente lo que hace es buscar qué es lo humano, qué son los aspectos culturales, accesorios, institucionalizados, generados; y qué es lo propiamente humano también. Eso que yo siento que es innato a las personas, que es empatizar con cualquier ser humano, sobre todo con el sufrimiento.

He leído que en una entrevista dices que hacerse mayor como actriz implica no estar dispuesta a trabajar a cualquier precio. ¿Por qué?

Claro, no se trabaja a cualquier precio, pero porque no hacemos nada a cualquier precio tampoco, ¿no? Vas cumpliendo años, y dices: Bueno, pues no lo voy a hacer. No me compensa económicamente o no me compensa artísticamente, o no me compensa ideológicamente, que también importa.

También he leído que sientes que lo que haces merece la pena. ¿Te ha pasado en todas las obras?

Yo creo que he tenido bastante suerte, y que he trabajado en lugares donde siempre ha merecido la pena. Por la gente que conoces, por el texto que estás haciendo, por las condiciones laborales… O sea, no creo que haya estado en nada que diga: «Buf, esto no lo tenía que haber hecho».

«Lo artístico es estar en la sala de ensayo o delante del público. Pero luego hay lo que se llama ‘la profesión’, y ocupa mucho espacio. Eso es un poco rollo, la verdad».

Otra declaración que me ha gustado tuya es: «lo artístico es una cosa muy distinta a la profesión».

Es que es verdad que es muy diferente. Hay una parte de nuestro trabajo que es buscar trabajo, que es un tanto por ciento enorme de nuestro tiempo, eso no es artístico. Lo artístico es estar en la sala de ensayo o delante del público. Pero luego hay lo que se llama «la profesión», y ocupa mucho espacio. Eso es un poco rollo, la verdad.

¿Y qué se puede hacer para acabar con la precariedad en el teatro?

A mí se me ocurren muchísimas cosas. Yo creo que los sueldos por ejemplo en teatro son bajísimos. Deberían, como mínimo, triplicarse. El sueldo por bolo, el sueldo por ensayo. Porque un actor ¿cuántos días trabaja al año?, aunque trabaje de continuo. Pues tres meses. Y con esos tres meses tiene que vivir el resto del año.

Luego, aparte de eso, sería fantástico y maravilloso que tuviéramos un régimen de artistas que nos cubriera muchísimo más. O sea, que mi día trabajado no contara por dos, sino que contara por cinco. O que hubiera un subsidio, un  sueldo que cubriera todos esos meses en que no estás trabajando, para mantener a una profesión que, por algo inherente a su trabajo, no puede estar en nómina de continuo… Porque trabajar seguimos trabajando, estamos buscando trabajo, montando proyectos…

Además, en un momento tan bueno que estamos a nivel teatral, por lo menos en Madrid, que es lo que yo conozco. Pues eso tiene que que reflejarse en las condiciones de los artistas.

«Creo que estamos en un grandísimo momento teatral. Hay teatro para todo el mundo, para todos los gustos. Eso tiene que reflejarse en las condiciones de los artistas»

Es verdad que está habiendo una explosión teatral ahora mismo en Madrid.

Yo hace 20 años, cuando estaba estudiando en la RESAD, justo cuando terminé, recuerdo que la sensación en general era todo el rato mirar fuera. Mirar Europa, qué se estaba haciendo en Europa, aquí y allá. Y creo que ahora no tenemos esa sensación.

Estamos creando muchísima dramaturgia contemporánea, se está haciendo un montón de cosas. Las propuestas son diversísimas. Creo que hay teatro para todo el mundo, para todos los gustos. Yo creo que es un grandísimo momento, la verdad.

Por último, ¿qué le dirías a los a los espectadores para que para que fueran a ver Rompientes?

Pues les diría que es una función poética. muy conmovedora. Y y que yo creo que saldrán de la función con un gran debate de lo que trata la función. Les hará reflexionar sobre lo que somos, nuestros deseos, nuestros miedos… Y que se van a sentir muy identificados además.

Visualizar ExPERPENTO 115 / Descargar ExPERPENTO 115

 

Anterior [Rompientes: «La huida»] con Fernando Guallar
Siguiente [Constelaciones] según Sergio Peris-Mencheta