Amparo Sánchez. Alma de cantaora.


Texto de Reyes Muñoz

Es fácil hacer poesía con ella y caer en las mil y una perogrulladas de su alter ego y su capacidad de reinvención. Es fácil meter mano en el saco de las canciones y destacar su sentido social y luchador. Es fácil hablar de su incalculable sapiencia musical y citar sus influencias peninsulares y trasatlánticas. Por eso lo estoy haciendo.

Quiero pensar que Amparo Sánchez fue una de las que lloraron la muerte de Chavela Vargas de corazón. La desnudez de este disco funciona como un homenaje, no sé si voluntario, a la mujer que habitó el boulevard de los sueños rotos. También creo que le hubiera encantado contar con su desgarrada voz (a quién no) en un disco en el que los amigos –Calexico, Howe Gelb, Bebe, Muerdo, Jairo Zavala, Arianna Puello, Mane Ferret– empapan de alma los temas en los que participan.

Da gusto encontrar una producción en la que otros artistas participan para aportar y no para desgañitarse o darse bombo. Es más, me alegro de escuchar un disco en el que la propia intérprete parece no tener ningún interés en arrasar y convertirse en un top de ventas, o dar más de mil conciertos. Creo que la libertad es eso, aunque quizás para encontrarla sean necesarios una gran sapiencia, influencias acertadas, un gran pasado y el descaro para reinventarse.

Más información en http://www.amparosanchez.info/

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