Los sueños de la Shica


Entrevista y fotos de EMANUELE CICCOMARTINO

Se llama Elsa Rovayo. Llegó a Madrid desde Ceuta hace quince años y comenzó su andadura artística bailan-do en los tablaos. Allí aprendió a llenar un escenario con su cuerpo. Hace relativamente poco empezó a cantar copla a su manera. Pura fusión que sonaba muy bien. Luego, llegaron sus temas propios y finalmente, el disco, que ha arrancado muchas críticas y en general, muy buenas.

Lo lleva todo a su terreno, desde La Bruja Avería, hasta María de la O. Lo traduce a su idioma vocal, pero también al corporal. Si merece la pena escucharla, verla sobre el escenario, no tiene precio. Y va a recorrer España, así que aprovecha.

Trabajito de Chinos es el nombre de tu disco… ¿Habla de tu carrera, de la dificultad para hacerse un hueco, tener un repertorio, para descubrir lo que uno quiere hacer…?

¡¡No, que va!!! El nombre viene por otra cosa. ¿Sabes? A mí me alucina cómo trabajan estos señores, los chinos. Que se curra de lunes a domingo, pues ‘mu’ bien. Que las jornadas son de once horas, pues bien también. Pienso que tienen un concepto de trabajo muy distinto al que tenemos aquí en España. Y entonces el disco se llama así, porque del primero al último que ha participado en este disco, se lo ha ‘currao’ de esta forma… como un chino maravilloso.

Viniste a Madrid con quince años a ser artista… Han pasado 17 años en los que habrá habido de todo, bueno y malo… ¿Ha habido más subidones o más bajones? ¿Cuál es tu balance?

Pues el balance es bueno, ¡muy bueno diría yo! Y aunque he pasado fatiguitas de la muerte en más de una ocasión… volvería a hacerlo todo igual. Éste ha sido mi camino para aprender.

¿Qué aprendiste en los tablaos?

¡Todo! El tablao es la mejor escuela del mundo! No ves que tienes que subir al escenario tooooodos los días… te apetezca o no, conozcas a tus compañeros o no. Es difícil, sobre todo al principio porque no se ensaya ni ‘ná’! Pero una vez que aprendes a desenvolverte bien en ese medio, es lo mejor. Jamsesion profunda, jejeje.

¿Has aprendido más del público o de los artistas que te rodean?… Si es que se puede cuantificar.

Pues se aprende de todos… no sabría decirte si más de unos que de otros.

Un día hace tres, cuatro años, dijiste: voy a cantar y cantaste copla… La bien pagá, María de la O… Para ser tu primer repertorio, tiene telita…

Ya sé que tiene tela, pero uno se tiene que subir ahí a defender cosas en las que cree y sobre todo cosas que ama. Y yo amo la copla.

El baile forma parte de tus números, pero también del disco… Conviertes los taconeos y las palmas en un instrumento, ¿no?

Las palmas sí que están presentes… yo no se hacer ‘ná’ sin unas buenas palmeras jejeje. Pero el baile me parecía un poco absurdo añadirlo en el disco. Mi forma de bailar es muy visual. Soy más de usar el cuerpo que los pies exclusivamente.

¿Es verdad que te rapaste la cabeza para no volver a los tablaos?

Por eso también, pero sobre todo fue por la necesidad de ver quién soy en realidad… así, sin ningún tipo de adorno, lo que veo en el espejo por la mañana, es mi careto tal cual.

¿Para ti qué es la fusión? Porque últimamente, la crítica vende este término barato…

Para mí, es una realidad social. No hay más que salir a la calle para ver que en cualquier ciudad ya hay gente de todas partes. Y pienso que es natural que afecte a la música, ¿no?

Hay mucho flamenco en este disco… y el flamenco es un mundo cerradito, que unido con la palabra fusión pone de uñas a los críticos especializados y a muchos artistas… ¿Lo has notado?

Imagino que para los puristas, esto no es flamenco. Y si te soy sincera… ¡’pá’ mí tampoco! Lleva algo, por supuesto. Ya que tanto para mi gente como para mí, es complicado deshacernos de él. Si amas este arte, llega un momento que es imposible dejarlo… porque ya te ha atrapado, y le perteneces.

Presumes de banda… ¿Forman parte de tu concepto artístico? Porque se suele pensar que son bastante prescindibles (es decir, que si un guitarrista pide más por actuación se contrata a otro y ya está…)

A ver, está claro que la única razón por la que no se pueda hacer un bolo de La Shica, es porque falta La Shica… pero eso no quita para que les valore, les quiera, les admire y me sienta orgullosa de que sean ellos quienes me acompañen en uno de los momentos más importantes de mi vida. Son ellos los que están ahora y son ellos a los que quiero a mi lado. ¡Es que mi banda es lo más grande!

Podríamos pensar que el disco condensa muchas reflexiones de muchos años… sin embargo he leído que la confección de los temas es reciente…

Empezamos a hacer temas hace tres años y pico, antes de la primeriiiiiisima actuación. Y hoy seguimos componiendo… así que hay temas de todas las edades. Pero desde el principio estamos creando. Si no le damos salida a todo lo que tenemos dentro, ¡nos volvemos locos!

Hip hop, flamenco, rumba-rock, copla… para ti… ¿todo puede ser investigado o hay límites?

Los límites se los pone uno solito, ¿no? Yo creo que a la hora de fusionar el secreto está en el respeto y el conocimiento de los ingredientes que utilizas… como en la cocina. ¡Y el buen gusto! ¡¡Sin paladar no se puede cocinar!!

Una pregunta, quizás absurda… ¿Tus temas son siempre iguales? ¿Tienen las mismas letras en todos los directos? Porque aprenderse este repertorio debe ser un reto que ni con el “Brain training”…

Jejeje! Yo es que tengo “memoria selectiva”. Tengo el disco duro llenito de canciones y pasos de baile… eso sí, ‘pa’ recordar nombres de personas, la peli que vi ayer o cómo se va a este sitio, soy un auténtico desastre.

Ver tu trabajo en el e-mule o en el top manta… ¿Conlleva un disgusto o significa que has triunfado con tu música?

Ese tema es delicado. Por un lado mola y significa que la peña quiere escuchar tu trabajo… pero siendo así, es señal de que algo en el sistema no funciona bien del todo. Y si te digo la verdad, lo que más me molesta de la piratería es que la música se esta convirtiendo en un elemento tipo kleenex. Me descargo 50 discos… bueno, yo no porque no tengo emule, y escucho los 30 primeros segundos de una canción, si no me gusta… ¡al carajo! ¡otro! Cuando había que pagar por la música, si un disco no te entraba a la primera, te entraba a la quinta… que no estaba la cosa ‘pa’ andar tirando los dineros. ¿No te parece?

¿Tiendes a crear castillos en el aire o llevas los pies pegaditos al suelo?, ¿te imaginas a ti misma en una limusina por Los Ángeles como Bebe, o prefieres ir tirando a ver que pasa?

Pues soñar sueño, como todos. Pero trato de distinguir realidad y fantasía… Me gusta estar en la tierra y sobre todo, me gusta la tierra que piso. Esto que estoy viviendo es maravilloso. Empezar de cero, desde abajo e ir consiguiendo cositas poquito a poco. Es muy bonito.

¿Qué anhelos albergas hoy?

Mi gran sueño, es hacer una canción de esas que se quedan en los corazones de la gente y pasan de abuelos a nietos. Una canción que inspire a otras personas y alegre un montón de vidas. Así sentiría que ha servido de algo importante mi paso por este mundo.

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