No soy un serial killer


Colaboración de John Wayne Cleaver

Me presentoSobre míLo que no soySoy una buena personaMis aficionesMonstruos

Me presento

Octubre de 2012

Me llamo John Wayne Cleaver. Comparto nombre con un asesino en serie. John Wayne Gacy mató a treinta y tres personas y enterró a la mayoría debajo de su casa. Mi padre se llama Sam, eso me convierte en el Hijo de Sam, un asesino en serie de Nueva York. Y me apellido Cleaver, que en inglés significa cuchillo de carnicero.

Mi madre y yo vivimos en un apartamento de una sola planta, encima de la funeraria. Mi madre y mi tía son las propietarias. Llevo ayudando desde que era un niño. Me gusta trabajar en la funeraria, me conecta a la muerte, a los cadáveres.

La gente siempre piensa que vivir encima de una funeraria es escalofriante, pero la verdad es que es como cualquier otra casa. No es tan extraño, si viviéramos encima de una ferretería sería exactamente lo mismo.

He pasado toda mi vida en el mismo lugar, donde nunca pasa nada. Es un pueblo pequeño y aburrido. Aquí las horas pasan lentas y mi único entretenimiento (mi madre diría obsesión) es leer sobre asesinos en serie.

A principios de otoño, hubo un asesinato en el pueblo. Para mí, como comprenderás, fue un acontecimiento sensacional. Pasé la semana siguiente al suceso sin aliento ante las expectativas de otro asesinato, imagínate, y su ejecutor podría estar viviendo en la casa de al lado, podría ser mi vecino.

Me pregunto a cuántas personas tienes que matar para hacerte famoso, tal vez esté más relacionado con la forma de asesinar. Me gustaría ver un cadáver separado en partes, hacer una autopsia. Espero que mi madre me deje ayudarla algún día. Me atrae la idea de diseccionar órganos, aunque no le deseo mal a nadie. Por ahora.

Lo que no debes saber de mí:
http://www.johnwaynecleaver.com/blog/

La colaboración de John en la revista:
https://issuu.com/experpento/docs/octubre2012/13

Sobre mí

Noviembre de 2012

Voy a contarte algo sobre mí. No tengo una vida complicada, aunque a veces pienso que se parece un poco al argumento de una película mala.

Mi hermana Lauren se marchó de casa hace seis años, dos después que papá. Entonces sólo tenía dieciséis años. Yo era muy pequeño y nada cambió demasiado. Con el tiempo, Lauren regresó haciendo autostop desde quién sabe dónde y, muy arrepentida, le pidió trabajo a mamá. Ahora trabaja en la recepción de la funeraria. Por su forma de vestir, éste ha sido su mejor trabajo.

Margaret, mi tía, es la goma aislante que evita que la familia tenga un cortocircuito. Todos nos llevamos bastante bien con ella. Mi madre y ella son gemelas. Tendrán unos cuarenta años, el pelo negro y los ojos verdes.

Tengo quince años, todavía voy al instituto, es viejo y se cae a pedazos, como el resto del pueblo. Al menos una tercera parte de los estudiantes viene de granjas y municipios cercanos. A veces pienso que parecemos un pueblo fantasma.

Max es el chico con el que suelo juntarme, en realidad, no me cae muy bien, aunque ése es uno de mis rasgos más sociales, porque la verdad es que no le cae bien a nadie. Es bajo, un poco gordo, lleva gafas y un inhalador a todas partes. Por si eso fuera poco, es desagradable y habla demasiado alto.

Forma parte de mi plan para no llamar la atención: por separado somos un chaval que habla solo y otro chaval raro que nunca habla con nadie; pero juntos somos un par de rarunos que aparentamos ser normales.

Lo que no debes saber de mí:
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La colaboración de John en la revista:
http://issuu.com/experpento/docs/experpento_nov_dic/17

Lo que no soy

Enero de 2013

Mi principal problema es que no entiendo nada de relaciones sociales, no sé comportarme como el resto de la gente y me sacan de quicio casi todos los convencionalismos.

Hace mucho tiempo que siento fascinación por los asesinos en serie. Mi madre y mis profesores están muy preocupados, así que me han buscado un terapeuta. Durante el verano teníamos cita todos los miércoles por la mañana. Desde que he empezado el instituto, la cita ha cambiado a los jueves por la tarde; pero sigue siendo un día por semana. Hablamos de un montón de cosas, como por ejemplo de que mi padre se fuera, del aspecto que tienen los cadáveres y de lo bonito que es el fuego, pero más que nada hablamos de asesinos en serie. Mi tema favorito.

Mi diagnóstico: soy un sociópata. A mí me parece guay. Siempre lo había sospechado, pero conocer el diagnóstico oficial es mucho mejor. Por si acaso: ¡no he dicho psicópata, sino SOCIÓPATA!

El trastorno antisocial de personalidad no se puede diagnosticar oficialmente hasta los dieciocho años. Como tengo quince, tengo que limitarme a llamarlo “trastorno de conducta”. En resumen: carezco de empatía, que es lo que permite a las personas interpretar las emociones. Del mismo modo que los oídos hacen con el sonido; sin la empatía te quedas emocionalmente sordo.

Esta falta de conexión emocional con otras personas tiene el extraño efecto de hacerte sentir separado y ajeno, como si observaras a la raza humana desde lejos. Ni entiendo a los otros ni ellos tampoco me comprenden a mí. Lo curioso es que eso me preocupa, lo que es normal para los otros, no lo es para mí.

Lo que no debes saber de mí:
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La colaboración de John en la revista:
http://issuu.com/experpento/docs/experpento_enero_2013/17

Soy una buena persona

Marzo de 2013

A veces desearía ser normal. Hay algunas rarezas en mi comportamiento que no puedo controlar. Gente muy normal ha cometido atrocidades y nadie había notado nada fuera de lo común. A los raros ya nos tienen vigilados, vamos al psicólogo, nos miran con recelo; pero esa gente que no destaca es la más peligrosa.

Con el doctor Neblin, mi terapeuta, hablamos de un montón de cosas, como por ejemplo de que mi padre se fuera, del aspecto que tienen los cadáveres y de lo bonito que es el fuego, pero más que nada hablamos de asesinos en serie. Mi tema favorito.

Sigo unas normas muy estrictas para asegurarme de no hacer nada malo. Sé cuando alguien hace algo que no debe, por ese motivo sé que no voy por el buen camino, que si me dejo ir pueden pasar cosas terribles. Por ejemplo, si tengo ganas de hacerle daño a alguien, le hago un cumplido.

Los asesinos en serie suelen ser esclavos de sus compulsiones. Matan porque tienen que hacerlo y no pueden evitarlo. No quiero llegar a ese punto, así que me pongo normas relacionadas con cosas más pequeñas, con la intención de alejarme tanto como pueda de actos más importantes.

También tengo normas sobre los animales, porque de pequeño descubrí que me gustaba demasiado torturarlos. Las normas son necesarias. Poseo tres rasgos que comparten el noventa y cinco por ciento de los asesinos en serie: enuresis nocturna, piromanía y crueldad con los animales.

Una vez el doctor Neblin me dijo que tener estas normas y respetarlas con tanto cuidado dice mucho de mí, que soy una buena persona.

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Mis aficiones

Abril de 2013

Ya te lo he dicho: vivo en una funeraria. Los cadáveres son depositados en la trastienda, sobre la mesa, tapados con una sábana azul. La sala huele a carne podrida y a insecticida. Mi favorita es la piel envejecida: seca y arrugada, tiene la misma textura que el papel antiguo. Por el olor puedo saber muchas cosas, adoro este olor a putrefacto.

El rígor mortis hace que el cuerpo se ponga tan rígido que apenas puedas moverlo. Esto dura un día y medio, más o menos. El embalsamamiento es un proceso largo que incluye tareas muy precisas. Mi madre y Margaret están empeñadas en tratar a los muertos con respeto, pero para mí son solo un cuerpo, una cosa.

Embalsamar es como jugar con una muñeca gigante, vestirla, bañarla y abrirla para ver qué hay dentro. En el fondo, es un proceso muy sencillo. Al final, mostramos nuestro trabajo en el velatorio, donde todos admiran el resultado. Bueno, en realidad vienen a mostrar sus respetos, pero en el fondo sé que valoran nuestra labor.

La parte inferior del cuerpo no es importante. Ni se te ocurra intentar abrir la tapa en un velatorio a cuerpo presente, porque la sorpresa podría ser muy desagradable. Me he criado entre cadáveres, supongo que eso me ha marcado de algún modo.

Estuvimos en la cuerda floja durante todo el año pasado. La mayor parte de mí pensaba que era triste que tuviera que morir tanta gente para que el negocio fuera solvente. Últimamente nos van bien las cosas en la funeraria: hay un asesino en serie en la zona.

Lo que no debes saber de mí:
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La colaboración de John en la revista: http://issuu.com/experpento/docs/experpento_abril_mayo/17

Monstruos

Junio de 2013

Hay un asesino en serie en la zona. Me planteo qué le lleva a matar, estoy casi seguro de que es por impulso; lo he visto, ataca como un animal hambriento. Nunca habría sospechado de él, vive entre nosotros.

La primera debilidad de todo asesino es el miedo a ser descubierto, ahora sé quién es. Cada vez tarda más en matar, como si lo odiara o no soportase tener que hacerlo hasta que ya no puede esperar más. Lo necesita. Voy a esperar con él y, cuando esté a punto de matar, se lo impediré.

A falta de otra palabra mejor, lo llamo demonio. Nadie más que yo puede detenerlo, a pesar de que deje salir al monstruo que vive en mí. Tantos años de normas, de control, y le he abierto la puerta de par en par. La oscuridad lo ocupa todo. No es la primera vez, ya se había escapado antes: amenacé a mi madre y me sentí poderoso ante su miedo.

Enfrentarme y matar al demonio, al asesino, significa cederle el control a mis instintos más oscuros. El monstruo que llevo dentro se ríe a carcajadas mientras lucho por no ceder, se remueve y me provoca.

De momento, lo tengo controlado, he construido un muro, una pared bien resistente para mantenerlo a raya. Suele arañar los cimientos y está intranquilo. El monstruo me susurra, me suplica que salga, que mate.

Solamente las palabras del doctor Neblin, mi terapeuta, me devuelven el raciocinio: “No eres un demonio. No eres un monstruo. Eres una buena persona”.

Ahora estoy solo y nadie más conoce la verdad. ¿Crees que podré controlar al monstruo? Te lo cuento todo en mi blog. No olvides que en las librerías encontrarás los dos primeros libros de la trilogía John Wayne Cleaver: No soy un serial killer y Mr. Monster. ¡Atrévete a leerme!

Lo que no debes saber de mí:
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La colaboración de John en la revista: https://issuu.com/experpento/docs/experpento_junio/14

Lee la entrevista con Dan Wells: https://experpento.com/dan-wells-no-soy-un-serial-killer/

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