Ruidoblanco descubre a ‘El hombre que habita el mundo’


Entrevista de Javier Luna Roldán
Ruidoblanco en Madrid https://experpento.com/?page_id=14161#action=calp_agenda&calp_item_id=55

No confundir el ruido o sonido blanco son esta formación que presenta, en forma de epé, su nuevo trabajo en estudio: El hombre que habita el mundo (Precipicio Editorial, 2013). Aunque si algo tienen en común, es la capacidad para enmarcar todas las frecuencias de una señal intensa para, en cinco cortes, y como si de un ensayo filosófico o un diario de confesiones se tratara, cargar de sinceridad unas letras que pretenden descubrirnos a nosotros mismos. Mensajes y proclamas que, fruto de lo más hondo de la necesidad creativa y divulgadora, suavizan sus encuentros en paisajes instrumentales donde cuerda y tecla parecen enmascarar tanta crudeza.

Salva Codinach, cabeza compositiva y vocal de Ruidoblanco, habla con ExPERPENTO sobre este álbum, su razón de existencia y la intensidad que lo rodea.

Atrevido. Podríamos calificar así vuestro trabajo. Presentáis a un solo hombre ante un mundo tan heterogéneo. ¿En qué punto creéis que se encuentra el Ser Humano?

Gracias por lo de atrevido. Lo de “el hombre…” es una manera tradicional y sí, igual un poco carca, de referirse a la raza humana. El origen de la frase viene de un tema de Nacho Vegas que dice “en un brindis por el hombre de hoy y por lo bien que habita el mundo”. Creo que esos versos resumen perfectamente lo que queríamos decir en el disco.

El punto en el que se encuentra el ser humano no parece que haya avanzado mucho en algunos aspectos respecto a lo que pasaba hace 20 años. En otros sí. Tecnológicamente, por ejemplo, da la sensación de que somos capaces de todo o casi todo, pero seguimos incapaces de entendernos realmente. Y no hablo de vivir como hermanos, en plena armonía y conexión total. Hablo simplemente de respeto, de entendimiento, de comunicación… Con estas canciones tampoco pretendemos aleccionar a nadie ni dejar entrever una solución, porque no la tenemos, sólo se trata de compartir las dudas que se nos plantean, la impotencia y la poca confianza con las que vive nuestra generación. No sé… ponerlo en común, siempre teniendo en cuenta que sólo son canciones, que hay una parte de ficción, de dramatismo o de exageración que forman parte de la obra, que no son una columna de opinión o un ensayo, son canciones.

¿En esa visión coincidís los cinco? ¿O, por el contrario, responde más a una labor compositiva que se centra en la visión de Salva Codinach?

Bueno, está claro que la visión es de quien escribe, y la forma de contarlo también, pero creo que todo el grupo estamos de acuerdo en todo lo que se dice en el disco y en cómo se dice. Por lo menos, nadie me ha dicho lo contrario, y hemos hablado bastante de estas canciones… Que sea la visión de uno no significa que, una vez puesto en común, no acabe siendo una visión compartida. Y quiero pensar que puede pasar lo mismo fuera del grupo, que esta sensación nuestra de futuro incierto, de cuestionarse un poco el sentido de todo, la compartimos con el oyente.

Vosotros mismos vivís una etapa de cambio. No en vano, habéis decidido desmarcaros de Warner y emprender en solitario. Ahora que tanto se habla de emprender…

Sí, pero tenemos que decir que nuestra primera opción no fue hacerlo al margen de la compañía. Nosotros teníamos claro qué queríamos hacer y cuándo queríamos hacerlo, y al no compartir la visión con Warner tomamos la decisión, de mutuo acuerdo, de liberar el contrato para este proyecto. Esto es algo que también les tenemos que agradecer a ellos, el hecho de que no nos hayan mantenido allí atados obligándonos a cumplir sus plazos y sus condiciones, porque por contrato podrían haberlo hecho.

A través de mecenazgo, habéis dado forma a este proyecto. ¿Qué creéis que mantiene vivo este sistema? ¿Es realmente justo con el consumidor?

Lo mantienen vivo los seguidores, la gente que confía en según qué proyectos y los apoya económicamente para que salgan adelante. En cuanto a si es justo o no con el consumidor, creo que muchas veces el error está precisamente en plantearlo así. En un proyecto de micromecenazgo el consumidor no está simplemente ‘comprando’ algo a un precio, porque si fuera así saldría perdiendo casi siempre. Para empezar porque estaría comprando algo que todavía no existe y no sabe si le va a gustar o le va a salir rana. No sé si me explico… El que invierte está apoyando algo y le está dando un voto de confianza, y ahí está la clave de estas iniciativas. A cambio hay unas recompensas, sí, pero no siempre son materiales, porque el hecho de recibir la obra antes de que se publique (por ejemplo) tiene un componente de exclusividad que tampoco sé cómo se valoraría económicamente. Así que la justicia con el consumidor me parece algo bastante complejo. De hecho, me cuesta llamar “consumidor” a un mecenas…

¿Es momento para la creación colectiva? No parece que haya dinero, y aún menos para invertir en cultura…

Precisamente por eso, igual antes con una fuente de financiación y un artista con una obra que publicar ya era suficiente. Ahora, generalmente, no. Así que la opción de juntarse unos cuantos para crear algo, que otros cuantos hacen posible, no parece tan mala.

En su defensa, decidís encerraros por unos días en los Pirineos, junto a Suso Saíz, para marcar el camino del disco. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Muy enriquecedora. Es un pueblo muy tranquilo y entresemana y a principios de año no hay prácticamente nadie. Estuvimos ahí una semana tocando casi todo el día, eligiendo los temas y planteándolos de una forma y de otra. La verdad es que llevábamos bastante trabajo adelantado del local de ensayo, así que salvo en algún caso no hubo cambios drásticos en el enfoque general de las canciones. Fue un proceso muy importante para darle el sonido que queríamos a las canciones y pulir un montón de arreglos de cara a la grabación en el estudio.

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La portada es obra de Bonnie Monteleone. ¿Qué os une a ella?

A Bonnie Monteleone la conocemos a partir de utilizar su obra para la portada. De hecho, por lo que sabemos de ella, no se dedica exclusivamente al arte ni tiene una obra muy extensa. Buscando por la red imágenes bonitas de basura en el mar, encontramos su réplica de La Gran Ola, de Kanagawa, llena de porquería. Conseguimos su contacto después de mucho marear por la red y le escribimos un mail pidiéndole utilizar la imagen, que resulta que es un mural con mogollón de trocitos de plástico enganchados simulando basura. Pertenece a un proyecto que puso en marcha hace un tiempo que se llama “The Plastic Ocean” en el que analizan los diferentes plásticos que se encuentran en los océanos. Le explicamos un poco la idea del disco, le mandamos alguna letra traducida, y dijo que estaba encantada de colaborar. ¡Benditos yankees!

Inmersos en el disco, la crudeza de las letras parece perderse en terrenos instrumentales de largo recorrido. ¿Qué aportan estas pausas vocales al mensaje?

La idea es que haya un lenguaje común en las letras, las melodías y los arreglos instrumentales. Sí que hay un par de temas del disco que se regodean un poco en estos pasajes, pero más que tener un mensaje concreto intentamos que enfaticen, o dramaticen, lo que dice el texto. Son como momentos de reflexión.

Una ola depresiva parece inundar el disco…

(Risas) ¿Tan evidente es? Creo que esto es algo que está presente en todos los temas de Ruidoblanco: el mundo ‘cortavenas’ con un poco de luz al final. Es un lenguaje con el que estamos cómodos: el drama, la desesperación… Vale que seamos jóvenes y eso, pero no tiene que ser todo festival, buen rollo, canciones alegres y viva la vida. Aun así, somos mucho más alegres que nuestras canciones, y que dure…

¿Es la música un buen remedio? La religión y la tecnología también se cuelan entre estos cinco cortes…

Para nosotros la música es mejor remedio que la religión y la tecnología, pero esto no tiene que funcionarle a todo el mundo, está claro. Desgraciadamente la música no va a cambiar el mundo, por muchas canciones bonitas que se hagan. La tecnología en cambio ya lo está haciendo, y la religión lo hizo hace mucho tiempo, supongo que por eso se cuelan en varios momentos del disco.

Más info sobre Ruidoblanco aquí: http://www.ruidoblancobcn.com/

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