ZOÉ: Prográmaton


Texto de Reyes Muñoz

Podemos dejarnos arrastrar por la voz de León Arregui, y los sonidos envolventes generados por una producción exquisita. También podemos entretenernos en escuchar las letras, que o no dicen nada, o lo dicen todo. Depende de tu instante vital.

Zoé es la banda mexicana con más proyección internacional dentro de su género. Al otro lado del océano, sus conciertos son un acontecimiento. Sus giras les ocupan años. Y entre disco y disco de estudio, toca esperar. Por eso no es de extrañar que entre unos y otros haya una evolución moderada en cuanto a estilo y salvaje en lo que se refiere a la producción. Y esto divide a la crítica. Hay a quien el cambio le sienta mal, y hay quien se enamora perdidamente de lo último… que en este caso se llama Prográmaton y se adhiere a la tendencia de incluir sonidos electrónicos que refuerzan sin complejos melodías clásicas. Son toques que nos obligan a volver a nuestro tiempo y decir, no, no es ni T-Rex, ni Bowie… primero, porque cantan en español y segundo, porque la producción navega por nuestra era.

Si lo escuchamos del tirón, en nuestra cabeza se irá dibujando la banda sonora de una película independiente de las buenas. Alcanzamos el zenit en “Andrómeda” y a partir de ahí dibujamos el desenlace. No hay pretensiones y sin embargo, desde “10 a.m.” a “Sedantes” nos anestesia. Cuesta concentrarse en la letra. “Altamar” nos sorprende. Buscamos el porqué y la respuesta es simple: Larregui cede el testigo a Jesús Báez en un último tema contundente, sin el cual el disco podría sobrevivir pero con el que se convierte en joya.



Más información: http://zoetheband.com/

JUKE BOx en ExPERPENTO en papel de marzo de 2014:
http://issuu.com/experpento/docs/experpento_marzo2014/22?e=2897458/6889700

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