Entrevista de María Yepes

Dice que su música es de sanación y meditación, nosotros creemos que es para pararse a escucharla y no tenerla solo de fondo. Álex Ferreira es el nuevo diamante del Pop Indie.

En primer lugar cuéntanos quién eres
Pues… soy una persona que hace canciones. Y poco más… Nací en Santo Domingo, comencé tocando la guitarra, con el tiempo comencé a escribir. Me daba vergüenza cantar pero me cansé de buscar cantantes y acabé haciéndolo yo. Me di cuenta de que era otra manera de expresarme, que me gustaba mucho además de escribir. En Santo Domingo no se vive del pop y del rock y aunque hay grupos, decidí irme a otro país con una estructura que permitiera vivir de esto. Las opciones eran Buenos Aires, México DF o Madrid, las más grandes de habla hispana. Me decidí por la última porque me apetecía mucho vivir en Europa, la cultura me llamaba mucho la atención y desde entonces he tocado en bares y en salas formándome como cantante.

Eres muy joven…
Bueno son 25 años ya… A los 33 Jesucristo ya había creado una religión, yo voy fatal…

No te gusta que te pregunten sobre lo que pretendes transmitir…
Lo maravilloso de una canción es que cada uno la interpreta a su manera. He escrito canciones que la gente le ha dedicado a sus novias y yo no las escribí pensando en eso precisamente. Cada uno le da una vuelta y es divertido. Te podría dar una explicación de todas, pero prefiero que cada uno le de su interpretación.

¿Qué siente un músico cuando el público se emociona?
Lo primero, que el trabajo está terminado y que hay que escribir otras. Te hace sentir muy bien. Podría escribir letras solo en mi habitación, sin enseñárselas a nadie y trabajar en un banco o en el Telepizza. Pero me subo a un escenario para compartir esas canciones y para que la gente las sienta. Te dices a ti mismo «prueba superada» a por la siguiente.

¿Te gustan más los temas nuevos que los anteriores?
Siempre, pero esa es la mejor manera de evolucionar. Si te sientas a escribir el temazo del siglo puedes pensar: «Ya está todo hecho». Estudié publicidad y si hay algo que aprendí es que cuando tienes una idea buena la tienes que matar, salir de ella. De esa manera puedes explorar nuevos lugares.

Tus canciones entran a la primera, no es necesario obligarte a escucharlas. ¿Cuál es el secreto?
Creo que hay gente para todo, hay gente a la que no le gusta lo que hago. Cada uno tiene su público y cada público su artista, y se conectan. No hay ningún truco. A mi me impresiona que haya gente que flipe con Melendi, pero aún así hay personas que se lo pasan estupendamente, y llaman a sus amigos para decirles «Buah tío, menudo conciertazo».

En el documental Salas Vacías decías que no tenías un sistema para crear canciones: primero la música, luego la letra o al revés.
Puedo estar planchando una camisa, bueno yo nunca plancho, colgando la ropa y que se me ocurra una letra o tocando una melodía sin tenerla. Las canciones llegan como quieren. A veces llegan a la vez. Hay artistas como Sabina que primero escriben la letra y otros como Paul McCartney que primero hacen la melodía. En mi caso es 50% de importancia cada una.

La música acaricia la voz, es todo uno…
Es por eso, intento mimarlas a la vez. Aunque últimamente cuando escucho mis canciones, siento que no las terminé. Una canción nunca se acaba, se deja. Puedo agarrar una y cambiarle una palabra y mañana otra, o modificar la melodía, nunca se acaba. No sé dónde escuché que la música es como follar y la letra conocer a la persona. La relación física sería la música, lo primero que entra, pero luego escuchas la letra y te identificas con lo que dice.

¿Te gustan las comparaciones?
Si son buenas sí.
A Ciencia Cierta suena a Fito Páez…
Soy fan de Fito, me lo inyectaba en vena.
¿Qué otras influencias tienes?
Argentinas muchas, Charlie García, Gustavo Serati… Tengo mucha influencia sudamerica-na, escucho mucho a Drexler también. Empecé a tocar en el 95, cuando empezaba el britpop, Radiohead, Blur… Lo mezclé con la influencia sudamericana y al ser del Caribe, inevitable-mente, escuché mucho a Silvio Rodríguez. Con el tiempo se me fue metiendo el rollo sureño del folk norteamericano… de todo un poco.

¿Qué pasará el día que salga tu disco?
No lo sé, no tengo grandes expectativas, es un momento complicado para la música. Creo en «el paso de tortuga», primero saco el EP, toco, saco el disco… Intento no «fliparme», como dicen aquí. Hasta ahora el EP va bien, estamos vendiéndolo en iTunes y en los conciertos. Es un adelanto del disco, para no salir en «bragas»…

¿Cómo surge la relación con Warner?
Conocí a una persona de la compañía, Miguel Sánchez que se acercó a un concierto mío. No le gusté nada… Me dijo que le parecía aburrido, eso fue hace dos años. Pero por cosas de la vida apareció en otro directo, y me comentó que había mejorado… y así fue a un tercero y a un cuarto y le flipó. Warner ahora mismo ficha a gente que está tocando siempre, que no esperan a que la compañía se lo haga todo. Trabajo como si no tuviera contrato, hago cosas en MySpace, hago bolos, monto una gira. Ahora hay presupuesto para grabar un video y el disco, pero por lo demás no ha cambiado nada.
Sí, es verdad. Nunca podrás descargarte una entrada para un concierto, o las sensaciones que provoca… Nada podrá con una persona que se sube a un escenario a darlo todo.

Quizás les es más rentable… ahora de donde se saca es de los conciertos.

Un ejemplo es Iván Ferreiro, con el que tocaste hace poco… Regaló el disco en su web antes de que saliera a la venta.
Y reventó dos días seguidos La Riviera, sin hacer cartelería. Iván se mete en su página y pone: «voy a tocar en tal sitio». Y se agotan las entradas. Internet es una herramienta buena, bonita y barata.

Qué les dirías, primero a los que no te conocen y después a los que ya te admiran.
Que entren en www.alexferreira.com, ahí están todos los enlaces. Hay vídeos, temas en MySpace, Facebook… Que las canciones hablen por mi. Lo principal es que las oigan. Lo complicado es eso y yo no lo puedo hacer por nadie, así que cada uno se tome cinco minutos de su día para escucharlo y si le gusta pues que se la descargue por ahí… Y si quiere que siga grabando discos… que lo compre.