El omnipresente fantasma de Artaud


Texto de BiPaul

Espectros de Artaud – Hasta 17/12 – Museo Reina Sofía. Madrid
Imagen: Detalle de Les nombres 11. Isidore Isou. 1952

Supongo que conoces la teoría de los seis grados. De ser cierta, el peso de la responsabilidad me mata. Si consigo que tú vayas mañana a ver esta exposición, en pocos días, gran parte de la ciudad habrá pasado por el Reina Sofía. El montaje es tan interesante y enriquecedor que, sin duda, lo pondrás en tus perfiles y lo contarás a tus conocidos con mucha más pasión que cualquier medio de comunicación. Y si sólo dos de tus amigos siguen tus pasos… estamos ante una cadena infinita.

Artaud se vende solo
El mundo vive ciclos, y en esos ciclos hay extremos. Artaud vivió en un ciclo extremo –murió de cáncer en 1948– y osciló entre el blanco y el negro durante su vida. Con fuertes convicciones religiosas, la muerte de su hermana lo dejó roto para siempre y convirtió su cabeza en un péndulo que oscilaba entre el fanatismo religioso y el ateísmo absoluto. Un tipo así, pero con más luces que el común de los humanos, es una máquina creativa de cuyos tornillos sale humo. Artaud fue dramaturgo, crítico teatral, poeta, novelista, dibujante, pintor, traductor, director… y ensayista.

La exposición
El teatro de la crueldad es el aporte de Artaud más estudiado. A grandes rasgos, lo que defiende es la necesidad de trascender el lenguaje y sustituirlo por sonidos extravagantes u onomatopeyas. Importa más el impacto de la obra sobre el espectador que la propia trama. Sin embargo, la exposición se fundamenta en su peso en las artes gráficas y la poesía. Trata de demostrar como las genialidades de este controvertido personaje fueron una influencia vital para otros artistas. Pintura, fotografía, música cine y poesía sirven para rastrear pedazos de Artaud en el movimiento letrista, en figuras de la vanguardia estadounidense de la postguerra o en la aparición de la poesía concreta y la geometría expresiva en Brasil. En palabras de la comisaria, «Espectros de Artaud pretende establecer una genealogía alternativa, una fantología que rastrea las idas y venidas del espectro de Artaud en los años cincuenta, una época en la que artistas visuales, poetas, escritores y compositores se inspiraron en su obra con un criterio ecléctico y selectivo»


Más información: http://www.museoreinasofia.es/exposiciones/actuales/artaud.html

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