Texto de Covadonga Carrasco

Llevar unas gafas de sol de Gucci, unos zapatos Martinelli, un bolso Lottusse, unos pantalones Liberto y una camisa Stefanel era un lujo que sólo se podía permitir un grupo de personas muy reducido. Pero hace casi una década los outlet vinieron a España para democratizar la moda y se convirtieron en la mejor manera de adquirir artículos de primeras marcas a un precio sin competencia. De esta forma, el joven ya no se ve en la necesidad de ir al mercadillo a buscar polos con el cocodrilo verde fosforito o zapatillas de deporte “Nicki” para seguir la estela de su mito futbolero…

A todos nos gusta estar a la moda, pero en numerosas ocasiones, no siempre los deseos pueden llevarse a cabo, más aún si tenemos en cuenta que el poder adquisitivo de los jóvenes no suele ser para tirar cohetes. Pero como hay que ser positivo, y en este mundo hay solución para casi todo, podemos ir a hacer nuestras compras a lugares donde encontramos ropa de las mejores marcas a un precio llamativamente inferior. Estos lugares son conocidos como outlet.

La idea surgió en los Estados Unidos hace más de 30 años, instaurándose en Europa en la década de los 90 en países como Italia y Alemania. En España, el primer centro de estas características que se inauguró en Madrid fue en el año 1996 y tuvo desde el principio una acogida exitosa. El secreto de este nuevo concepto de centro comercial es, sin duda, la posibilidad que nos brindan para escoger entre 80 tiendas de primeras marcas, donde los modistos rebajan los precios para sacar con cierta celeridad los excedentes de temporada, muestrarios o restos de colecciones y de esta manera evitar que sus productos entren en circuitos de venta difíciles de controlar.

Pero hemos de tener claro el concepto de outlet: no es cierto que la sustanciosa rebaja que se produce en los artículos –que en ocasiones alcanza el 80%- se deba a que estas prendas tienen taras. Sencillamente es necesario sacar al mercado, alejado de los círculos habituales, el stock que no se vende a lo largo de la temporada. Asimismo, es cada vez más frecuente encontrar prendas que pertenecen a la temporada en curso -para alegría del consumidor- debido a la rapidez con la que se van sustituyendo las colecciones. Con esta iniciativa nadie se siente engañado y la imagen de las marcas sigue gozando de prestigio. Prueba de ello es que firmas como Don Algodón o Adolfo Domínguez tienen sus tiendas en estos centros comerciales, dedicadas por completo a este tipo de comercio.

La acogida de esta iniciativa y en especial de Factory –con varias sedes en nuestro país– es cada vez mayor. Concentrar un gran número de tiendas de marcas de gran popularidad, por su calidad y diseño, hace que sea mucho más fácil que el consumidor se acerque a ellos. De esta forma, la comodidad de un entorno único es una de las grandes bazas con las que cuentan.

A los consumidores les gusta ahorrar, pero no olvidan mirar bien la calidad de los productos que compran. Esto hace que la marcas y las propias empresas gestoras de los centros comerciales hagan todo lo posible para garantizar que los productos cumplan todos los requisitos para poder ser vendidos.

En los Outlet no sólo se adquieren prendas de vestir; accesorios y zapatos son otros artículos que podemos encontrar allí. Quizás Factory con dos sedes en Madrid –Factory Madrid Getafe (en el centro comercial Nassica) y Factory Madrid Las Rozas– es el centro que por cantidad de tiendas y calidad de firmas, disfruta de un mayor éxito. No obstante existen otros como Las Rozas Village o los establecimientos Main Outlet, además de algunas otras tiendas de marcas como Zara o Mango, que cuentan con zona outlet, repartidas por todo Madrid, donde el consumidor puede permitirse el lujo de estar a la moda sin poner en peligro la economía familiar.