Bangkok: un retrato de la corrupción


Texto de Reyes Muñoz
30/10-29/11 – Teatro María Guerrero -Madrid

Antonio Morcillo López dirige su propio texto con aires que calificaríamos de kafkianos si no fuera porque en España, los hechos, forman parte de nuestra historia negra más reciente.

Nos situamos en un aeropuerto sin aviones. Allí llega un señor con un billete para volar a Bangkok. Y con el único con el que se cruza es con un joven agente de seguridad, que tiene la curiosa misión de explicarle que desde allí no se puede ir a ningún sitio. “La obra podría entenderse, y de hecho para una mayoría del público es así, como un thriller político. Para mí es una comedia sarcástica que no deja de bascular entre lo onírico y lo real, entre lo cierto y lo ambiguo”. Son palabras de Antonio Morcillo en torno a Bangkok, en una entrevista facilitada por el CDN.

Bangkok, en realidad, es una obra que cambia de género según va evolucionando la relación entre los dos personajes que ocupan el escenario. Sí, se habla de corrupción, para la mayoría será el tremendo poso que nos acompañará a la puerta del María Guerrero, pero sin embargo, aspira a más. Aspira a ser un reflejo de una idiosincrasia que nos persigue en un país en el que el corrupto es listo y el idealista es bobo, aspira, en definitiva, a ponernos frente al espejo y que sintamos una suerte de vergüenza, propia o ajena: “Bangkok tan sólo es un pequeño fragmento de esta discusión, un pequeño fragmento que sucede en un país llamado España donde, a lo largo de unos veinte años, la corrupción ha sido (¿y aún lo es?) el único ‘anhelo de justicia’ del poder político”.

La obra fue estrenada en el marco del Festival Grec de Barcelona y ahora llega al Centro Dramático Nacional con Dafnis Balduz en el papel de vigilante y Fernando Sansegundo en el de viajero: “Bangkok es una obra de actores, como usualmente se dice. En este sentido, la puesta en escena debe estar al servicio de potenciar el trabajo interpretativo al máximo. Yo le doy mucha importancia al trabajo sobre el texto, desde un punto analítico, pero sobre todo físico-vocal. Pero también busco una puesta en escena que se sitúe al mismo nivel estilístico y creativo que propone el texto, y sirva de marco para que el actor impacte en el público con su interpretación. Por ello, no creo que la dirección escénica de Bangkok deba ser muy realista, sino que potencie el efecto irreal del texto, que exprese el sueño en el que parecen encontrase los personajes, lo extraño de la situación en la que se hallan inmersos. Darle forma escénica a la ambigüedad de lo real y la certeza de lo irreal que, en mi opinión, posee el texto”.

Más información en: http://cdn.mcu.es/espectaculo/bangkok/

 

La obra Bangkok aparece mencionada en el último ExPERPENTO:

Enlace directo: http://issuu.com/experpento/docs/experpento_bajaoct2015/20?e=2897458/30720487

Anterior The Cooltrance - Black Pepper
Siguiente El Festival de Aix-en-Provence se celebra en Madrid