Texto de Juan González-Páramo
Fotografía de Manolo Pavón cortesía de Ellas Comunicación
Dirigida por Rodrigo Sorogoyen
Con guion de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña.
Reparto: Javier Bardem, Victoria Luengo, Raúl Arévalo, Marina Foïs, Melina Matthews y Raúl Prieto.
2026. España y Francia
El afamado y polémico director de cine Esteban Martínez le ofrece a su hija Emilia un papel en su próxima película con la intención de impulsar su carrera como actriz. El rodaje les ofrece la posibilidad de regenerar un vínculo maltrecho tras años de distanciamiento, pero también de consolidar desavenencias irreconciliables.
Las consecuencias el abandono
Al igual que en la coetánea cinta noruega Valor Sentimental, El ser querido explora las consecuencias del abandono a una familia por parte de un padre cineasta. Lo que caracteriza al film español es que no exonera de sus actos a la figura paterna, por más que de un genio artístico se trate, y que halla un paralelismo al denunciar otro abandono cuyas repercusiones reverberan con aún más trascendencia: el del Sáhara Occidental por parte del Estado español.
Metacine
Rodrigo Sorogoyen y su coguionista Isabel Peña se internan en el drama para narrar una historia familiar no exenta de elementos característicos de otros géneros en los que se han desenvuelto con anterioridad. Es inevitable pensar en el western al presenciar los duelos dialécticos entre unos descomunales Javier Bardem y Victoria Luengo, que se escupen las verdades a la cara cual si fueran balas, y de remitirse al thriller durante las secuencias de tensión in crescendo previas al punto de ebullición en el que estallan las discusiones y afloran los reproches.
El ser querido es un ejercicio metacinematográfico que explora la complejidad de las dinámicas personales y profesionales que se forman en un rodaje y cómo éstas moldean, para bien o para mal, la calidad del resultado final. Se plantea la archiconocida cuestión de si el fin justifica los medios, pues muchas de las cuestionables estrategias por parte del director ficticio enriquecen la interpretación de sus actores, y se muestran las implicaciones no justificables de priorizar la creación artística al resto de apartados de la vida.



