Visualizar ExPERPENTO 116 / Descargar ExPERPENTO 116
Entrevista de Reyes Muñoz
Fotografía cortesía de Promociones sin fronteras
Me gustaría que este artículo no sirviera solo para promocionar el segundo disco de Manuela Vellés, sino para dimensionar a la artista. Es actriz, guionista y productora de cine, y no sería raro que mañana nos la encontráramos explorando cualquier otra faceta del arte. Es una mujer creadora que se permite abrir la válvula, con todo lo que eso supone. Manuela Vellés escribe, también canciones. Explora, ahonda y sabe lo que quiere. No cambia de oficio; cambia de lenguaje.
Existo va más allá del lanzamiento de una colección de canciones que darán paso a unos cuantos conciertos. Ocho años después de Subo bajo (2018), Manuela Vellés presenta un trabajo que se viste con una producción poderosa bajo la que sigue latiendo un corazón profundamente orgánico. «La guitarra me abraza, pero también me esconde», me dice para explicar la evolución de la producción de ambos discos. Paradójicamente, cuanto más viste las canciones, más se desnuda ella.
…
…
Bueno, ¿qué tal estás?
Bien, muy bien.
¿Contenta con el lanzamiento?
Sí, supercontenta. Yo creo que he hecho algo bueno, muy engarzado con el momento en el que estoy y muy diferente a lo que yo había imaginado, por el primer disco que hice. Para mí este disco es una transformación.
Según iba escuchando los temas, según los lanzabas, yo iba pensando: «Vale, muy bien, está sacando unas canciones muy sinceras, pero está un poco detrás de la barrera mirando, ¿no?». Me gustaría saber cómo estás viviendo este ejercicio de sinceridad, ahora que ha llegado a todo el mundo.
Pues mira, es como me ha salido y sí que siento que el recibimiento es muy agradecido porque justamente habla de sinceridad y de conectar, y como de ciertas cosas y de ciertos valores. Es un disco, que habla de volver a lo esencial, siento que se agradece desde el público lo natural y la entrega. Es mi manera de compartir algo que, efectivamente, es muy íntimo, pero es mi forma de expresarme y es lo que yo puedo entregar hacia fuera como artista. El disco es mi verdad y también es una manera de desgranar, a través de muchísimo trabajo personal y artístico, lo que yo siento. Y me parece que mucha gente, cuando recibe las canciones, aparte de sentirse agradecida por esa generosidad, se siente identificada con las letras y con cosas que digo. Es íntimo, pero invita o hace reflexionar sobre lo que cada persona lleva dentro, porque siempre hay un mensaje detrás.
Claro, pero hasta ahora había sido algo de laboratorio, se lanzan las canciones, se mira entre las cortinas… Ahora llega el momento de darle vida fuera de ese laboratorio, o de ser consciente del ejercicio de sinceridad. Es la hora de las valientes.
Es un poco por la inconsciencia. La inconsciencia esa es lo que a mí me hace ser como soy. Me dicen que soy valiente, también me lo dicen con mis trabajos como actriz. Es como que yo, de aquí para allá, me lo pienso mucho, pero no lo pienso. Me ocupo de lo mío, de hacer lo mío, porque si no el miedo me bloquearía. Entonces todo dejaría de tener sentido. Yo creo que mi trabajo consiste en no pensar mucho en esas cosas y no dar bola a un pensamiento que me podría hacer sentir miedo o vértigo… ¡No haría lo que hago!, así que ese mecanismo cuando asoma… que a veces, por supuesto, asoma, lo anulo. Intento ocuparme de lo mío.
…
…
Justo quería llegar a eso, porque creo que ser actriz es lo que en un momento puede ayudarte a guardarte y protegerte con las máscaras, ¿no?
Yo creo que todos nos hacemos máscaras, también tiene que ver con un crecimiento y una madurez, y que al final todos aprendemos a salir al mundo haciéndonos una máscara, un personaje que nos permite sobrevivir y vincularnos a nuestro entorno. Aunque en algún momento esa máscara cae, ya sea por alguna crisis o simplemente por acumulación, porque hay máscaras que no se pueden sostener en el tiempo de manera infinita.
No te quería hacer la típica pregunta del título… Pero este se llama Existo y el anterior Subo bajo. Parece que es un proceso, ¿no? De empoderamiento o de todo lo contrario.
Sí, es un proceso personal que he tenido. Existo es una celebración del hecho de estar viva, de existir. Al final cualquier proceso por el que pasas te hace crecer, ves luz y quieres liberar algo. Para mí es una transformación, es una liberación darme cuenta de muchas cosas que me llevan a ocupar mi espacio, porque eso es existir, ¿no?, pero también lo veo como una celebración a la vida. Existir no es algo que debamos dar por hecho, sin más. Eso nos lleva a vivir como autómatas, sin valorar la vida.
«La única premisa efectivamente era soltar la guitarra y bailar, porque la guitarra me abraza, pero también me esconde»
Otra duda al escucharlo completo es si es triste o es alegre. Las canciones tienen esa dualidad… que la palabra comodín es «complejidad».
Siento que es un poco como lo has sentido tú y justamente eso es lo que me agrada y me encanta, ¿no? ¿Cómo somos? Somos tristes y somos alegres, somos luminosos y somos oscuros y en cada canción yo me ocupo de que tenga esas dos caras, o sea, cuando escribo una canción muy optimista, pues con el productor, con Garru, hablamos de meterle también tierra en sonidos que vibren, que te traigan a la realidad, ¿sabes? Cuando me pongo un poco melancólica y escribo un tema más triste, pues me ocupo de que el tema tenga algo luminoso, tenga algo de esperanza.
Entonces, justamente eso que has sentido, es para mí el todo, ¿no? El todo es abarcar muchas emociones, muchas mujeres que siento dentro de mí, muchas mujeres distintas según el estado de ánimo, según el momento, según lo que me ha pasado en la vida. Siempre bailo, es el «subo y bajo» del primer disco, que sigue existiendo. Ese es mi camino de equilibrio, ¿no? Voy de un lado al otro e intento compensar para estar en el medio.
Y te pasas de la guitarra, del sonido acústico, a la electrónica y en verdad me parece que has hecho una especie de electrónica acústica, como que tiene ahí un corazón latiendo en lo orgánico.
Me gusta cómo lo ves porque así soy yo, vuelvo a cantar ahora en acústico estas canciones. Rapeo con la guitarra, hago reguetón con la guitarra… ¡y me encanta cómo suenan!, porque en el fondo mi esencia siempre es «yo en mi habitación con catorce años tocando la guitarra y componiendo». Y luego ya aparece una mujer que quiere experimentar y estar viva y probar. Escojo justamente a ese productor porque es él, ¿no? Le hago preguntas y me reúno con él, y le planteo los temas desde mi composición, que es totalmente orgánica, con mi guitarra. Le hablo de universos, y entonces él me lo traduce a toda esta electrónica. Obviamente escucho música electrónica, escucho mucha música en general, a veces según mi estado de ánimo.
Entonces, me he puesto a jugar, porque yo soy la productora del disco. Lo he hecho sin tiempos, lo he hecho a mi ritmo, para divertirme, para aprender. Me he tomado la libertad, en general y a todos los niveles, y al final ha salido algo nada premeditado. O sea, la única premisa efectivamente era soltar la guitarra y bailar, porque la guitarra me abraza, pero también me esconde. Quería bailar y liberarme, y sentir la música. En la premisa de sentir la música está implícita la de experimentar y probar.
Hace más o menos un año entrevistamos a Sandra Delaporte. La entrevistamos por Alexxandra.
¿Te recuerda algo a mi disco?
No, para nada… Me recuerda lo que dices a lo que nos contó ella. Ella utilizó la música electrónica para conectar con su libertad, las raves como fórmula de terapia o autocuidado…
No he estado en raves, he estado en festivales de música indie, pop. Lo más experimental en el disco es el poema y sí que parece que estoy en una rave. Acompaña un sentimiento que es como de un bucle, ¿no? Me han ayudado a transmitir esa idea, pero yo te diría que me gustan mucho los ritmos latinos, por eso el reguetón, por eso, de pronto, hay una medio cumbia… Hay sonidos también para mí vibrantes… Me gusta mucho Bomba Estéreo, Calle 13, Residente…
La letra me importa mucho, me importa el espíritu de la canción, el mensaje, y luego la producción depende del mensaje, como si fuera una pequeña película. Yo no puedo evitar también tener mi imaginario en el mundo del cine y para mí las canciones son pequeñas películas, pequeñas historias.
…
…
Quiero hablar de la colaboración en «Auténtica» con Sandra Bernardo, no tanto por la colaboración sino porque decides compartir esa canción con otra artista. Es una canción sobre el autoconocimiento, que es algo de «yo, yo, yo» y lo compartes con otra mujer. Se expande la idea.
Bueno, la intención de esa canción era justamente intentar que el mensaje fuera muy conciso: «bailo para mí». Esa canción nació de esa idea. No bailo para gustar a nadie, ni para que me miren, ni para ligar… Bailo para mí, y le canto a ese baile. Ella, que es una artista que me gusta mucho, también hace música muy conectada con el cuerpo y con moverse y con la autenticidad… Se la enseñé para que la cantara conmigo y le gustó mucho. En las otras letras sí que tengo mucho más mensaje, me complico mucho en las letras y en esta el experimento era simplemente bailar y hablar de que bailo porque me gusta.
¿Y de dónde surge la complicación de las letras? Quiero decir, ¿ya nacen complicadas o las complicas?
Me gusta mucho escribir y yo vengo de familia de escritores. He escrito guion. Me enrollo mucho. Escribo canciones muy largas, esto ya me pasaba en Subo bajo. Ahora he intentado ser más concisa. En los estribillos me extendía mucho… La letra debe surgir, y es un formato diferente, he tenido que pensar que no es una película ni un libro. Me salen muy largas, escribo mucho, hablo de muchas cosas y lo que tengo que hacer es podar las letras para que quede un mensaje más conciso.
…
…
Y con esto que me dices a la cabeza me viene «Payasa». ¿De dónde sale?
Pues surge de un texto muy largo. Lo escribí sin pensar que sería una canción, pero luego quise hacer el experimento de convertirlo en canción y me di cuenta de que no quería cortar ninguna frase, ¿no? Que era así como me gustaba. Yo digo que juego al rap, porque claro, no es mi género. La empecé a rapear con la guitarra y a cantarla rapeando. Llamé a mi colega Pablo Scapigliati, que es actor y músico, le gusta la música urbana. Le propuse la colaboración, para unirnos en este rollo nuevo para mí… Este chico tiene esta cosa gamberra y divertida que creo que le iba muy bien al tema. Hablo de muchas cosas, pero desde luego hablo de que somos payasos y empiezo por mí misma. Habla de no darle importancia a ciertas cosas y a otras sí… de que todo es un circo y somos payasos.
«Estoy en una etapa de recibir lo que me trae la vida, ¿no?»
¿Cómo afrontas el futuro? Me ha parecido percibir una etapa musical en la que concibes que tu parte ya está hecha y lograda y lo que tenga que ser, será…
Estoy en una etapa de recibir lo que me trae la vida, ¿no? Sí que ha sido mucho trabajo, he dedicado mucha entrega y trabajo al disco, así que estoy en ese momento que dices, a ver qué más pasa. Tengo tantos frentes abiertos a nivel profesional… Este disco lo he entendido en dos fases, la primera era que existiera, ya está, ya la he cumplido, y estoy muy contenta de haberlo llevado a cabo.
La segunda es la de compartirlo, que en parte está y lo siguiente son los conciertos. Y estoy viendo qué formato llevar, tengo que ver cuántos músicos llevar, cuánto nos vamos a extender, porque son las agendas que están ahí para 2027, deben compaginarse con el cine y con otros proyectos que tengo. Entonces, por lo pronto, voy paso a paso. Vamos a probar en acústico, y de cara al 2027, pues veremos. Veremos qué es lo que me pide el cuerpo, si seguir con acústicos, ir con banda…
Y en tu caso, ¿filtras? ¿Surge la faceta de actriz? Porque casi que vuelvo al principio… Las canciones son muy íntimas, entonces ¿qué te pide el cuerpo en cuestión de máscaras en un concierto?
Yo soy todo eso y no lo puedo separar. El escenario me chifla. Creo que este disco está hecho para el escenario, para que yo pueda jugar y sí que me apetece mucho no tanto ser actriz como intérprete, ¿no? O sea, yo no creo que vaya a esconderme en ningún personaje, porque soy yo, en todas las canciones soy yo y como tal pues quiero jugarlo, reírme de mí misma, exagerarlo… Mi trabajo es interpretar para que llegue una emoción al público y claro que pondré todo lo que sé sobre el escenario. Al final sí es contar una historia y yo debo intentar que el público sienta lo que cuento con la canción, ¿no? Y por supuesto quiero que bailen, que se liberen, que se diviertan… eso es algo que me gusta mucho del directo, del concierto.
¿Y qué vibras te están llegando hasta el momento?
Pues las vibras son que ha impactado mucho, que ha sorprendido, cosa que me alegra mucho. Me van llegando las canciones favoritas de la gente, que quizás no eran las que yo pensaba que iban a ser las favoritas. De repente ves que una canción se escucha muchas veces y te sorprende.
Creo que lo que más me ha gustado que me digan es parecido a lo que me has dicho tú, que es un disco con alma y que tiene verdad. Creo que es como que me dicen que es especial o único, algo diferente… Me gusta porque es muy difícil hacer cosas diferentes. Me dicen que las canciones tienen, cada una, su mundo, que es un disco muy verdadero… y era eso lo que he querido ser y transmitir, así que vamos, las vibras, muy buenas.
…





