Oslo Ovnies llegan corriendo a Aranda (Sonorama y Cosquín Rock)


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Entrevista de Cristina Sarmentero
Más info de Sonorama: https://www.sonoramaribera.com/
Más info de Cosquín Rock: https://cosquinrock.net/cresp/
Oslo Ovnies en redes: https://www.instagram.com/osloovnies/?hl=es

Tras casi veinte horas de carrera, con la respiración justa y lágrimas en los ojos, el grupo riojano Oslo Ovnies cumplió su promesa de ir desde Ábalos, su pueblo, hasta Aranda de Duero, en Burgos. Lo hicieron corriendo.

Aitor —batería— se despertó en la UCI tras ser operado del corazón. Fue entonces cuando decidió decir a los de la banda que, si algún día les invitaban al Sonorama, irían corriendo.

Oslo Ovnies es un grupo de cambios, con dos discos debajo del brazo con estilos totalmente opuestos, saldrán con un sonido totalmente diferente este año. Afirman que sus últimos dos singles reúnen «el mejor sonido que hemos podido conseguir».

¿Qué tal os ha ido corriendo desde Ábalos hasta Aranda del Duero? ¿Cómo ha sido?

Kevin: Bueno, ha sido una locura, ha sido maravilloso y hemos sufrido. La idea, cuando nació, a todos nos pareció maravillosa. Nos pareció una locura, pero dijimos: «Vamos para allá». Pero fíjate, aquí está el culpable y el que nos hizo meternos en este marrón, Aitor. La verdad es que sufrimos mucho en la carrera. Correr en junio no es fácil y menos hacer 190 km, pero fue espectacular, lo pasamos increíble.

Javi: Yo creo que lo íbamos subestimando porque hemos entrenado y somos gente deportista, somos un poco el antirock en ese sentido y estábamos subestimando lo que íbamos a hacer. Era como que teníamos ganas de correr y tal, pero luego se nos hacía súper duro. Yo me acuerdo de empezar alguna etapa y decir: «Joder, pues si me puedo hacer la hora 20 o 25, pues me los hago», y de estar jodido continuamente. Ha sido bastante duro, alguno llegó llorando a la meta y alguno sin aire y sin respiración, pero bueno, fue muy emotivo. ¿Verdad, Aitor?

Aitor: Pues es lo que han dicho Javi y Kevin, que ya estaban llorando. Decían: «Muy duro, muy duro», porque ha sido duro. Se hizo largo el día, pero lo pasamos increíble. Fue una experiencia inolvidable y es lo que nos llevamos de ese día. Nos enseñó a estar unidos, a apoyarnos, a sufrir y a que la furgoneta estuviera al lado dándonos agua y dándonos ánimos. Y al final, entre todos conseguimos llegar, que era el objetivo y lo más importante.

Javi: He de decir que fueron casi veinte horas corriendo, pero que se nos pasó volando, la verdad.

Aitor: Y pasaba una cosa, que mientras uno corre, los otros descansan, pero aunque no estuvieses corriendo, estabas ahí atento, estabas despierto, no podías dormir, de la emoción y de estar todos juntos. No había otra que estar ahí, todos a una.

Clásicos roqueros

El público está muy conectado con vuestro directo, este verano vais a muchos festivales, pero habéis corrido 190 km hasta el Sonorama. ¿Qué esperáis de este festival?

Kevin: Mucha gente dice: «Me mola escucharos en Spotify, pero luego en directo me ha flipado». Y es lo que queremos transmitir, que en directo somos una banda de rock y que el rock, cuando más se disfruta, es viéndolo. Eso es así: escucharlo está guay, pero ir a un concierto de rock, sudar, bailar y saltar con la banda, eso es lo más importante.

Y eso es un poco lo que queremos llevar a Aranda de Duero, al Cosquín, al Sonorama, porque estamos con muchísimas ganas de Sonorama. Estamos preparando un show especial solamente para la ocasión, que va a ser increíble. Y yo, la verdad es que, a título personal, cada vez que pienso en el Sonorama me pongo nervioso. Empiezo a sudar un poco. Ahora mismo, que estoy hablando, ya estoy sudando un poco pensando en el festival.

Javi: Yo creo que vamos a cumplir también un sueño. La familia de Aitor tiene ascendencia en Nava de Roa y en San Martín, que son pueblos cercanos a Aranda; toda la vida nos ha estado hablando del Sonorama y siempre era la misma broma: «Ya veréis, dentro de cinco años, cuando podamos ir a Sonorama a tocar o vayamos a la Plaza del Trigo…». Era siempre un sueño y este año se está haciendo realidad. Entonces, de alguna manera, es cumplir un sueño y que se vea que hay madera de músicos y buena música en La Rioja y que puede expandirse por toda España. Y que nos vean que solo tenemos ganas y hambre de comernos los escenarios. Y, como ha dicho Kevin, que al final el directo siempre va cien puntos más allá de lo grabado.

El grupo compartirá jornada con Leiva, La M.O.D.A., Xoel López, Valeria Castro, y cartel con Crystal Fighters, Love of Lesbian, Guitarricadelafuente, Iván Ferreiro, entre otros.

¿Y por qué creéis que conectan tanto con vosotros? O sea, ¿es rock y ya está o hay algo en especial?

Kevin: Yo creo que primero ven naturalidad, que eso siempre transmite, que cuando ves a cinco tíos que se lo pasan bien en el escenario, que son colegas y que hacen la música que les da la gana, eso se transmite. Y nuestra música es especial, es diferente. Combinamos muchas cosas, somos bastante atrevidos en combinar géneros, en no tener miedo a meter cualquier cosa, un trozo de trap… o cualquier tipo de cosa dentro del rock.

La música habla también de cómo somos: naturales, transgresores, de que nos importe una mierda si alguien piensa que el rock no se puede mezclar con cualquier otra cosa, con electrónica o con lo que sea. Y yo creo que eso es lo que la gente ve en el directo.

Al final, los que somos de pueblo somos así, se transmite esa naturalidad con la que has vivido, ¿no?

Aitor: Y luego también el tipo de música, como dice Kevin, y nuestra manera de ser también y nuestras influencias. Nuestro directo es muy contundente. En los festivales en los que hemos estado moviéndonos, parece que no está a la orden del día. Es algo bueno para nosotros, como hemos dicho. Hemos visto muchos directos de bandas internacionales y nacionales. Los festivales son más indie o pop, e igual lo nuestro impacta a ese público. En cierta manera, nos gustaría transmitir o que les llegue lo que hacemos nosotros. Llevamos contundencia gracias a nuestras canciones y a nuestras influencias.

Kevin: A la gente le apetece rock de vez en cuando. Cuando escucha rock, rock, dice: «Hostia, qué guapo está esto».

Javi: Y yo también tengo que añadir que puede ser pro y contra a la vez,. No sonamos superfamiliares, quizás nos salimos de la zona de confort. Habrá público que no nos aguante, pero confío en que sea el mayor pro, la mayor ventaja para que se queden a vernos. Hay gente nos han dicho que lo nuestro es diferente. Solo por eso tengo la esperanza de que no se sienten como que han visto otro grupo más y ya está. Entonces eso está guay.

Sonido mutante

¿Por qué vuestro primer disco, Sinnen, no suena igual que vuestro segundo álbum, Superchampagne?

Kevin: Pues la nueva música, lo nuevo que estamos haciendo, sonará completamente diferente a estos dos. Y seguro que si nos vemos dentro de un tiempo, nos dirás: «Y este también ha sonado diferente». Al final, la música que haces es la del momento vital en la que la haces. Cuando haces un disco durante tres años… han pasado muchas cosas y hoy el mundo gira muy rápido. Cuando compusimos Superchampagne vino la pandemia, estábamos locos perdidos. Yo creo que todo el mundo estaba loco perdido y, claro, salió un disco que mezcla muchísimas cosas. Es un disco un poco loco. El anterior era más conceptual.

Además, somos personas que evolucionamos un montón. Nuestra música evoluciona, nos gusta todo tipo de música y, cuando digo todo tipo de música, es que cuando ponemos algo en la furgoneta, cuando estamos de gira, uno puede poner pop, pero otro puede poner góspel de los 90 o a pastores de Chicago cantando… Y lo escuchamos también. Al final, cuando escuchas tanta música y no tienes muchos prejuicios, se refleja, ahí está la evolución.

Javi: También hay que poner un poco en contexto, porque nosotros cuando iniciamos el grupo teníamos veintipocos y estábamos bastante obsesionados con el género del post-hardcore, el hardcore, el rock, el rock metal y lo que queríamos hacer en ese momento. Por ejemplo, Aitor y yo veníamos de tener un grupo pop-punk tipo Blink-182, Green Day, Sum 41… La juventud alocada nos llevaba a experimentar por ahí. Y lo primero que hicimos fue buscar a un cantante que pudiera hacer screamo, que al final fue nuestro amigo Isra. Y ese primer disco, Sinnen, que culminamos en 2019, fue el resultado de esos dos o tres primeros años de andadura en los que nos molaban esos mundos y queríamos hacer algo así.

¿Qué pasó después? Que vino la pandemia y tuvimos tanto tiempo para reflexionar que comprendimos que el metal, el post-hardcore y demás siempre era la misma historia. Toda la música nos sonaba un poco parecida, y nos dimos cuenta de que escuchábamos muchos tipos de música, géneros diferentes. Somos muy de desafiar , somos valientes en ese sentido, y el disco quería romper etiquetas… El disco tenía trasfondo meta, sonaba duro, pero que fusionaba muchos otros géneros. Eso estuvo guay, porque también fue darle un soplo de aire fresco al género y nos convertimos en uno de los grupos nacionales, a nivel underground, que le estaba dando la vuelta a la tortilla.

Es verdad que pasábamos por momentos vitales de inestabilidad, que estábamos cada uno en un lado, de aquí para allá, de acá para allí. Y eso también influye. Siempre hemos escrito de lo que nos rondaba la cabeza en cada momento vital, y por eso ese disco es tan loco y tiene tantos volantazos.

Pero bueno, ahora podemos hablar de que lo nuevo ya va más estabilizado. Hemos entrado en los treinta y nos apetece hacer otro tipo de música. Estamos madurando y ya veréis que todo lo nuevo está más asentado en el rock alternativo. El grupo es más maduro en ese sentido. Que no quiere decir que el resto de música que hayamos hecho atrás no lo sea, pero sí que es verdad que eran las canciones de cinco amigos encontrando su sitio.

Lo último que habéis sacado fue en 2025. ¿Cómo os está yendo?

Kevin: Lo último han sido un par de singles a inicios de año y a mediados del año pasado: «Cadillac» y «Appaloosas». Está feo que lo digamos, pero son los mejores temas que hemos hecho y estamos muy orgullosos de ellos. Queríamos dejarlos entre medias para que hubiese algo de música después de Superchampagne, que fue en 2023, para así centrarnos en lo nuevo que vamos a hacer.

Para lo nuevo que estamos creando vamos a contar con un equipo de trabajo grande. Estamos juntando a mucha gente y nos está llevando un poquito más de tiempo. Este año saldremos con nueva música, esperamos salir como apisonadoras, coger el rebufo de todos estos festivales y cargar todo para que la nueva música tenga la importancia y la mediatización que requiere.

¿Con qué sentís que se ha reforzado más vuestra identidad: con Superchampagne o con vuestros últimos singles?

Javi: Yo creo que va un poco de la mano, que lo último que hemos hecho es el mejor sonido que hemos podido conseguir. Con las dos últimas canciones dimos un saltito también a nivel de productores, ingenieros y demás. Estamos muy contentos. Al final vamos sonando mejor y las canciones son más serias en cuanto a estructuras y lírica.

Nos hubiera gustado sacar música nueva antes, pero también estamos aprovechando las oportunidades para hacer un disco que ojalá nos cambie la vida: mejor música, mejores temas, más naturalidad y madurez. Y, sobre todo, un estilo muy contundente y afianzado en el rock alternativo.

«La playlist de la furgoneta es una ensalada con yogur, con gominolas, con un trozo de pizza dentro de la ensalada»

Igual que habéis evolucionado, las influencias que tenéis han evolucionado con vosotros. ¿Quién os ha influenciado en lo último que habéis compuesto?

Kevin: Un montón de cosas. Por abrir el melón, estoy escuchando un montón de bandas de rock alternativo femenino. Siempre he sido muy fan de Paramore, de vocalistas líderes femeninas, y ahora ha venido una nueva ola británica y americana con bandas como Stand Atlantic, Hot Milk, South Arcade… y no sé por qué me ha pegado muy fuerte este rock alternativo más modernete.

Javi: Tenemos un mix de influencias y siempre le podemos pegar toques internacionales a la música. A mí personalmente me influyen mucho las líricas de Carlos Ares, también Sen Senra, Amaia… son artistas que me encantan. Su identidad o su personalidad es muy inspiradora para poder seguir encontrando la mía, por explicarlo de alguna manera. Entonces, para mí, estos tres me han dirigido mucho a la hora de escribir una nueva lírica y nueva música. También los británicos Nothing but thieves, por ejemplo, o Biffy Clyro, en cuanto al tema de riffs… y de canciones con peso, canciones precisas. Y creo que se seguirán quedando por mucho tiempo en nuestros altavoces, porque el british rock y el rock alternativo británico y americano nos flipa.

Aitor: Estoy de acuerdo con lo que han dicho Javi y Kevin, pero sí que es cierto que los orígenes nunca los hemos perdido porque siempre, en la furgoneta y siempre en nuestro Spotify,  hay grupos con los que hemos crecido, como Architects, Bring me the horizon, Don Broco… y un montón de bandas más pesadas que no hemos dejado de escuchar y que siempre nos van a flipar.

Javi: Pero ahí está la magia, en mezclarlo. Nos gusta mezclar también influencias, dosis justas y siempre dar algún guiño. En nuestras canciones vas viendo cositas que dices: «Joder, qué cabrones, esto me recuerda a eso y esto me recuerda a lo otro…». Pues sí, seguro que la canción tiene esas vibes porque escuchamos al grupo. Nunca perdemos nuestros orígenes, pero vamos evolucionando y siempre podemos echar la vista atrás.

Aitor: Nunca nos vamos a sentir avergonzados ni vamos a renegar del metal y post-hardcore.

Kevin: La playlist de la furgoneta es una ensalada con yogur, con gominolas, con un trozo de pizza dentro de la ensalada. O sea, puedes encontrar cualquier cosa. Es un popurrí maravilloso.

Aitor: De hecho, mi disco más escuchado del año pasado es el de Sleep Token… Ese disco nos lo hemos comido no sé cuántas veces.

La siguiente parada será el Cosquín Rock. Allí compartiréis cartel con artistas como Kaiser Chiefs, Paul Kalkbrenner o M-Clan, además de coincidir con Ultraligera y Comandante Twin. ¿Qué expectativas tenéis?

Kevin: Muchísimas ganas de Cosquín. Coincidimos con Ultraligera, abrimos un escenario para ellos junto con Comandante Twin. Es una locura porque, bueno, yo hablo a nivel personal… A día de hoy es difícil encontrar referentes en el rock español. En los 90 había un montón de referentes, un montón de bandas de rock, de rock de verdad, y hoy en día es difícil encontrar a alguien en quien fijarse, alguien que te inspire. Y Ultraligera, la verdad es que lo está haciendo maravilloso. El de Valladolid viene del Cosquín de Argentina, que es un festival enorme… Yo tengo familia que emigró a Argentina y, cuando anunciamos Cosquín, me escribieron y me dijeron: «Venid para Argentina». Y yo: «No, Argentina no, esen Valladolid». Yo creo que haremos algún guiño a Argentina en ese concierto.

Aitor: ¿Nos pondremos la camiseta?

Kevin: Hay que salir con la camiseta de Argentina.

Javi: Ese finde creo que hacemos otra vez un triplete, entonces va a estar guay porque va a ser como coronar el domingo. Y lo que ha dicho Kevin, Ultraligera es de los grupos nacionales que más me gustan. Obviamente, lo de que hay pocas referencias es un decir y va en función de gustos. Bajo mi punto de vista sí que hay más bandas; por ejemplo, Ultraligera es un ejemplo de banda que lo tiene muy claro. A mí me encanta Gisme, su forma de ver la vida y lo bien que habla. Y creo que va a ser un honor coincidir en el escenario.

Tachar sueños y apuntar los nuevos

Vale, y aparte del Sonorama, que habéis dicho que es un sueño para vosotros, ¿habéis cumplido alguno más como banda?

Aitor: Uno de los primeros era estar en el Resurrection Fest. Ganamos el concurso de bandas que hicieron hace tres años, y este año reptimos en un escenario tan icónico como es el Chaos Stage. Para nosotros también ha sido un sueño volver al festival donde siempre habíamos soñado tocar, el más importante para nosotros de metal de España, y volver a estar este año ha sido increíble.

Kevin: De hecho, fundamos el grupo y lo primero que dijimos en el primer ensayo fue: «Esto lo estamos haciendo para tocar en el Resu». Y cuando cumples uno te quedas pensando: «¿Ahora qué?». Entonces vas subiendo peldaños y dices: «Pues no estaría de más tocar en el Sonorama». Después de este verano tendremos que volver a hacer la lista de deseos. Al final los deseos son objetivos, porque cuando tienes un deseo tienes que trabajar por él. Entonces, al final, son los objetivos que tenemos y que nos proponemos.

Aitor: En esta banda somos mucho de soñar y de proyectar sueños y trabajar incansablemente para conseguirlos. Y es lo que hacemos y lo que vamos a hacer siempre.

Javi: Tenemos un disco que yo sé que no va a dejar indiferente a nadie. A ver si nos vamos comiendo todos los festivales. Ojalá vaya muy bien y  sobre todo, ojalá lo disfrutemos. A final se trata de eso, de disfrutar el camino. Nuestro sueño era pasarlo bien y estar los cinco juntos. Siempre decíamos que «ojalá algún día el grupo no nos cueste dinero y podamos ir a tocar los fines de semana, lo pasemos súper bien y comamos súper bien…». Ya va llegando y esto no tiene techo de momento, así que vamos a ir para arriba porque es la ilusión de nuestra vida. Por eso estamos invirtiendo tiempo, esfuerzo, dinero y sacrificando un montón de cosas para vivir de lo que más nos gusta.

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