Séneca – Hasta 14/05 – Teatro Valle-Inclán

Entrevista de Arantxa Hernández
Fotografía marcosGpunto
Hacer de la historia de Séneca un musical está al alcance de muy pocos, por eso Emilio Hernández se ha rodeado de lo mejor: partiendo de distintos textos de Antonio Gala y escritos del propio Séneca, cuenta con voces como la de Carmen Linares o Ignasi Vidal. Este último, que ha interpretado a Judas o Javert, se mete ahora en la piel de Petronio, un personaje cercano a Nerón que no dudó en remitirle por carta todos sus defectos antes de suicidarse por su traición.

Para no atosigarte de primeras… ¿Qué es Séneca?
Me parece un ejercicio magnífico de realismo político y social. Es un personaje que, alejado de nosotros en el tiempo, establece unos principios e ideas políticas que tienen una vigencia absoluta. Y no solo establece esos principios, sino que establece las contradiciones de nuestro tiempo. El texto está muy bien escrito, navega constantemente en lo que es políticamente correcto y políticamente incorrecto, lo que debería ser y no es.

¿Crees que es fácil llevar al teatro a la gente a ver una obra, a priori, clásica?
Es muy fácil. Todo lo que dice es muy enriquecedor y muy efectivo. Y hay un componente que va a atraer muchísimo al espectador que es el de la música, hecha con los mismos textos de Gala. Se ha hecho de una manera que da mucho aire al texto. Al final ha quedado un artilugio comercial muy interesante. Si a alguien le gusta el musical, tiene que verla.

O sea, el punto de sorpresa, de asombro está en la música.
Absolutamente. Ahora llevamos varios días haciendo pases y pienso, “oye tú, es que esto es un musical”.

Y este verano, vais con Séneca a Mérida. ¿Hay escenarios y escenarios?
El de Mérida es el mejor escenario del mundo, así de claro te lo digo. Eso es increíble. Trabajar allí no tiene parangón. Es un espacio lleno de magia, de historia, de solera y cuando lo pisas eres muy consciente de todo eso, del sitio en el que estás. No te quieres ir, solo quieres salir a escena. Es maravilloso.

“El texto para mí es el gran valor de esta función. Es de una brillantez, de una inteligencia, está tan bien escrito, que te deja pasmado”

Nos decías antes que Séneca vuelve a demostrar que la historia es cíclica.
Sí, es como esa máxima de Marx que dice que la historia se repite, primero como tragedia y después como farsa. Y así es. Hay momentos en la obra maravillosos. Agripina le dice a su hijo que desde cuando un gobernante tiene que tener alma. Y también hay otra que dice que los gobernantes son gente mediocre, que lo único que tiene que hacer es dejar pasar el tiempo y no hacer nada…

Lo que decías de Marx… pero encima da risa, es realmente una farsa…
Eso es, da risa. Mira lo que es Trump, es una farsa, es como si un cacique antiguo de pueblo ha llegado a la Casa Blanca.

A Trump lo dejo para el final. Emilio Hernández es el director, pero también ha adaptado el texto original de Gala, que es del hace veinte años, y lo ha condimentado con otros textos del mismo autor… Es apabullante, ¿no?
El texto para mí es el gran valor de esta función. Es de una brillantez, de una inteligencia, está tan bien escrito, que te deja pasmado. Sinceramente, los actores hemos tenido que hacer un ejercicio de memorización importante, pero es que ha sido muy fácil. Cuando un texto está tan bien escrito, no cuesta memorizarlo. Hay momentos en los que yo no hablo y estoy en escena, que me quedo ahí pegado.

“Es alucinante escuchar a Carmen Linares cuando canta, pero también, cuando esa madre habla… No sé cómo explicarlo, me deja idiota”

Esto te iba a decir… con el texto y con voces como la de Carmen Linares… ¿No hay momentos de daros codazos porque os quedáis embobados?
Cuando veo las escenas, y escucho a Carmen Linares, cantando o haciendo los parlamentos, me quedo petrificado. A mí el flamenco nunca me ha llamado y creo que no lo había valorado hasta ahora porque no había visto a Carmen Linares. Es alucinante escuchar a Carmen Linares cuando canta, pero también, cuando esa madre habla… No sé cómo explicarlo, me deja idiota.


El musical es uno de los géneros en los que tú te has movido más. ¿Qué ha pasado? Hubo como un boom y de un día para otro, solo hay para niños…
Acabas de decirlo magistralmente. Parecía que iba a algún sitio y ahora todo lo que ha quedado es Disney y poco más. La empresa que los planificaba, Stage, tenía una línea magnífica, y la abandonó. El musical en España es algo que podía haber sido y no fue. El musical bueno lo están haciendo compañías pequeñas, casi sin medios y mientras en la Gran Vía tenemos animalicos.

Fuiste Javert en Los miserables o Judas en Jesucristo superstar. ¿Te quedó algo por hacer en el género del musical?
¡Dirigirlo! Me encantaría. Estoy dirigiendo teatro y me encantaría dirigir un musical, pero nadie me lo ofrece. Yo he contribuido con mi trabajo, junto a otros muchos compañeros a hacer grande el género. Lo entiendo desde dentro, aunque no he sido público de musical. Yo no me he cogido vuelos a Londres para ver un musical.

Quizás de los niños de hoy sale un público teatrero. Nosotros vimos Fuenteovejuna con siete años y era durillo…
¿Tú crees? Yo no lo sé. Yo lo que creo es que había una línea de proyectos buenísimos, algunos funcionaban, otros no, pero había una línea, una idea que se ha perdido.

Ayer anunciaron que eres la voz musical de Bestia en la próxima película…
Ya he sido, ya he sido. Está grabado. ¿Te puedes creer que cuando lo anunciaron a mí se me había olvidado? Salió, lo vi, lo retuiteé y pensé… ¡Hostia! ¡Es verdad! ¡Yo lo grabé!

También has sido Bestia en el teatro…
Sí, hice la gira nacional. La verdad, aunque sea de Disney, es un papel precioso, creo que es el único que me gusta. La música de Alan Menken es increíble.

Vuelvo a Séneca. ¿Cómo de fácil ha sido volver a ponerte en manos de otro director?
Muy fácil. Además a las órdenes de alguien con tanta experiencia como Emilio Hernández. Hay momentos en los que igual yo no veo una escena así, pero soy muy disciplinado, ejercito la sumisión a muerte. Es un director con una sapiencia en lo que es el trabajo textual que da mucho placer.

Así, en este aspecto, no hay polémica…
Bueno, yo puedo discutir con él, puede haber una divergencia a la hora de ver una escena. Entonces lo que pienso es que es su visión y que yo estoy ahí para seguir su visión. Él es el que decide, el que toma la última decisión y yo como actor, tengo que defender su idea. A veces con otros directores con menos experiencia, puedes decir algo. Pero es que lo que siento, y se lo he dicho, es que con él he mejorado como actor.

La de Trump. Hemos estado leyendo la carta de Petronio a Nerón… ¿se la dedicamos a Trump?
Sois muy exagerados. Trump no puede ser más imbécil que Bush, que fue un cretino. Seguramente, con todo lo que es, no creo que sea ni más machista, ni más racista, ni más torpe que Bush. No creo que Trump termine el mandato. Ni siquiera es intervencionista como Bush, bebe de las fuentes previas al intervencionismo, que decían que Estados Unidos no tenía que ser la policía del mundo. Es terrible que haya un tipo así, pero eso es la democracia, un sistema tan perfecto que cualquier tarado se mete en la Casa Blanca.

Mucha información aquí: http://cdn.mcu.es/espectaculo/seneca/


Ignasi Vidal en la edición papel de ExPERPENTO de marzo-abril 2017: