La revolución azul


Entrevista de Reyes Muñoz

Aunque muchos conocimos La Casa Azul gracias a Eurovisión, la realidad es que Guille Milkyway lleva en la música muchos años y que el grupo nació hace una década. La revolución sexual nos animó a indagar en un repertorio peculiar y en la historia de un proyecto musical muy interesante. Como teníamos dudas, preguntamos a Guille, que nos dio las claves para entenderle. Fue un placer hablar con este artista libre de delirios de grandeza.

Tienes un concepto de la música particular… ¿Cuáles son tus referencias?

Realmente no es tan particular. Siempre he escuchado mucha música y muy distinta. Es vital para mí escuchar todo lo que me llega sin prejuicios… No sé, escucho música de los cincuenta, pop melódico… me gusta mucho lo que tiene que ver con la explosión beat, la psicodelia, la música disco, lo funk, lo más de baile… No suelo irme a los extremos de cada propuesta musical. Tampoco he tenido mucha relación con la música de los ochenta, no tanto por las canciones o composiciones sino a nivel de sonoridad…

En La Revolución sexual no me cuadra la alegría de la música con las letras… Supongo que es intencionado, ¿no?

Creo que es lo que define en parte a La Casa Azul. Los temas explicitan la frustración, los miedos, las ansiedades… y todo con una melodía vital, muy efervescente. Soy consciente de que lo hago quizás con fines terapéuticos… no lo sé. Lo han hecho muchos artistas… los grupos femeninos de los sesenta cantaban temas duros con melodías epidérmicas. Es algo muy folclórico… cantar a las grandes penas.

Dices que La Casa Azul no es un grupo tan particular… pero tan distinto es que en la imagen promocional aparece una gente que luego no sale en los conciertos… ¿Quiénes son?

La Casa Azul es una fantasía, muy basada en los grupos de los sesenta, como Los Archies. Hemos creado un mundo irreal, una fantasía musical, aunque detrás de ello haya productores, músicos, etcétera. Tampoco quería que hubiera una estrella, quería centrar el interés en la música. También hay motivos estéticos, un intento por crear cierta confusión en la gente para que escuchara las canciones.

Hablas de estética…, ¿no es marketing también?

No, eso no. Más que ayudarnos en la promoción es un obstáculo, no ayuda a vender discos… además, a mí la palabra marketing me asusta mucho. Yo tengo claro que soy un artista independiente, en un sello independiente, pero también puedo decidir lo que quiero hacer y lo que no quiero hacer. Para mí es básico.

Pues no me cuadra lo de Eurovisión. ¿Realmente querías ir?

A ver, es que yo creo que se confunden algunas cosas. Eurovisión entraba en mi filosofía. A mí me gusta el Festival, al menos en su faceta más tradicional… era como un termómetro de la música pop del momento. Yo me presenté por puro romanticismo. Hace 10 años, en el primer tema que grabé con La Casa Azul, en el último estribillo, hablaba de Eurovisión, es algo que ya formaba parte de nuestro universo…

Muchas personas que no habrían dado con La Casa Azul nunca… conocieron tu trabajo.

Eso es verdad. Los grupos independientes no tienen recursos para la promoción. Hay personas que, aunque disfrutan mucho con la música, se acomoda. De pronto un día tiene acceso a algo distinto y dice ¿y yo cómo no conocía esto? También creo que deberíamos cambiar el guión. En la música independiente se presume de lo minoritario… se cae en un esnobismo perjudicial. Se confunden cosas. Un grupo independiente es el que hace lo que realmente quiere, y no el que no llega a la gente…

Estabas detrás del «Amo a Laura». ¿Cómo viviste aquel boom?

Hombre, tampoco lo viví como algo especial… fue una canción por encargo. Yo hago cosas para publicidad, sintonías de programas… sí que es verdad que elijo los proyectos en los que me meto. En aquel momento la MTV me hizo esta propuesta que me gustó mucho por lo retorcido de la campaña. Domingo González hace nuestros vídeos, y fue el encargado de dirigir el spot. Querían un grupo formado por integristas contrarios a los valores de la MTV y yo hice la canción. Pero estoy seguro de que la campaña hubiera sido un éxito sin ella, porque el planteamiento era bueno desde el principio…

¿Te ves en otra discográfica distinta a Elefant Records?

No… en Elefant Record entienden lo que para mí significa ser independiente, que poco tiene que ver con la música, sino con hacer lo que quieres sin presiones. No estoy de acuerdo con lo que dicen algunos artistas de que para hacer algo necesitan un gran sello… es mentira. Siempre que yo he propuesto algo, lo hemos hecho. Personalmente a estar en Elefant le veo todas las ventajas y ningún inconveniente.

¿Cómo ves las P2P?

Como una realidad aplastante y sin marcha atrás. Nos contaban que las grandes compañías iban a desaparecer, y no es verdad, porque son holdings. También se planteó como algo negativo para los grandes artistas, que viven de otras cosas, además de vender discos. Los que más sufren son los pequeños sellos, que si no venden mil discos, no tienen otros ingresos. En mi caso, yo disfruto mucho en la grabación del disco, y no disfruto tanto en los directos y ahora, la única forma de vivir de esto es haciendo conciertos. El hecho es que ahora estamos en el punto de inflexión. Quizás en un futuro, existan plataformas en las que descargarte cualquier disco pagando una cuota mensual. No lo sé. Pero está claro que acabará por normalizarse.

¿Sacáis los discos en vinilo?

Sí, sí, claro, los sacamos en vinilo y CD, aunque claramente perdemos dinero, pero nos gusta hacerlo. Antes me preguntabas por la discográfica y te decía que tengo su apoyo… pues tengo entendido que El Canto del Loco ha sacado un vinilo, y que lo han tenido que pagar ellos…

Tú que irás este verano… ¿qué piensas del follón que hay entre los responsables de los festivales?

Me parece un poco triste… Yo asumía que estos festivales, que muchos empezaron de la nada, hacían las cosas con el espíritu de hacer lo que les gustaba, sin más. Y ahora parece que han entrado en el juego de lo no musical… de otros intereses. Supongo que cuando se crece muchísimo pasa esto, pero cada cual que actúe como crea oportuno, ¿no?

¿Y qué actuación te ha sorprendido más de «Tienes talento»?

Hay varias. Una niña que hace contorsiones, y que ha inventado un paso, unos movimientos, que es la «niña del exorcista». Ésa me encantó. Y de los que no han pasado a semifinales, me gustó un hombre que hacía malabares minimalistas. Cogía un lapicero, se lo colocaba en la nariz, y sobre el lapicero, colocaba una moneda de céntimo de euro, y encima una chincheta dando vueltas. Y todo ello, manteniéndolo en equilibrio sobre la punta de la nariz. Y no pasó.

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