Entrevista de Gema Talaván

Por fin llegó el nuevo disco de Pastora y los que adoramos comprar discos con caja, librito y fotos, hemos respirado. Parecía -con el lanzamiento de “Cuánta vida” que sólo lo iban a vender por internet y por fascículos.

Para su rebaño, este “Circuitos de lujo” reúne tres características que lo hacen atractivo. Primera, es más de lo mismo: una crónica musical de mi-nuestra-su-vuestra… rutina. Segunda: es pura innovación en un mercado musical repetitivo y a veces, cansino. Tercera: es un disco que muestra la evolución de un grupo que podía haberse quedado en el jota, caballo y rey, para hacer conciertos y vender cedés.

Los pillamos en un mal día para cualquier artista: ese en el que están aburridos de hacer entrevistas, responder a las mismas preguntas y en el que ya no saben ni que contarnos para resultar originales. A pesar de todo, conseguimos hacerles una entrevista, que es ésta y esperamos que os guste.

Destacáis en el panorama musical por el tipo de música, por los conciertos (donde lo audiovisual tiene una fuerza contundente), por la forma de editar los discos, con una entidad enorme dada a los singles y con la posibilidad de descargarlo por internet… ¿no sentís que si, no avanzadilla, si estáis dentro de ese grupo de pioneros que hace que las cosas puedan cambiar?
Caïm: Lo que tenemos son ideas como muy personales que a lo mejor a la gente de una discográfica la puede pillar muy desprevenida. Entonces lo hablamos, vemos una parte, la otra, negociamos… La parte visual es importante para nosotros, la parte digital es una forma de reivindicar que el cd está un poco obsoleto. Hicimos un avance de este disco, por-que la “Cuanta vida”, que se vendió en formato digital ahora se incluye en el álbum…

Sí porque sacasteis «Cuánta Vida» sólo a través de la red… ¿la idea no era sacar todo el disco así? ¿creéis que todavía no es el momento de hacer algo así?
Caïm: Desde el punto de vista del grupo, nosotros preferimos recopilar una etapa en un álbum. El tema éste de sacar canción tras canción y sólo singles era más una idea de la compañía, como una estrategia comercial…

Hemos dicho que lo audiovisual es una parte fundamental de vuestros conciertos, donde las proyecciones son siempre diferentes. Afirmáis que son como «una improvisación visual», ¿podríamos decir que vuestros conciertos son como una performance?
Pauet: Pues en el sentido performance absoluto no. Lo que se acerca más, el concepto que yo pondría es el de música de la imagen. Yo soy el que hago la imagen y estoy en el escenario como un músico más, interpretando las canciones, con mis buenos días, mis malos días… en ese sentido hay una parte de improvisación que se podría decir que es el trocito de performance que hay, pero la base está muy estudiada.

Sí porque además lo hacéis todo vosotros: la música, las letras, la puesta en escena… ¿perseguís la idea de «artista global»?
Caïm: Bueno, de hecho, a mi personalmente me parece más extraña la idea de artista al que le dan lo que tiene que cantar y no esa que tú dices de artista global. Yo parto de que soy músico y hago mis creaciones. Con esta filosofía hemos llegado a donde estamos.
Pauet: Bueno, yo creo que sí, que se podría decir lo de global, no tanto como si individualmente habláramos de un artista global, como de la unión de artistas que hacen un global…

¿Cómo es vuestro proceso de creación: lo hacéis todo a la vez, por separado…?
Caïm: Lo hacemos por separado. Yo, hago la música. Se la paso a Dolo, que hace las letras y les pondrá voz y Pauet hace la parte visual.

Las letras tienen una importancia y una fuerza descomunal en vuestras canciones. Son de esas letras, que no puedes escuchar a la ligera, que te hacen pensar… no quiero decir tampoco que sean arduas… pero sí que queda ese poso que hace que en determinadas circunstancias te acuerdes de una frase concreta de una de vuestras canciones… ¿creéis que eso es lo que hace que resultéis cercanos a vuestro público?
Dolo: Yo creo esa es sólo una de las cosas que nos acercan al público. También tiene una gran importancia el sonido. Yo lo veo como una banda sonora. A Caïm le gustan mucho las bandas sonoras de las pelis. Yo intento contar la peli con la letra y él la cuenta con el sonido. Cuando se junta todo, se convierte en algo cercano, como tu propia banda sonora.

Imagino que tendréis que estar muy compenetrados, porque que Caïm pretenda crear una banda sonora y tú enseguida captes esa intención y puedas plasmarla a través de las letras y transmitirla con tu voz… a mí me sugiere que estáis muy muy unidos: ¿son muchas horas de trabajo o es que os lleváis fenomenal en el plano personal…?
Sí bueno, es que a ver, cuando una música crea un estado de ánimo y la música merece la pena, claro… o si no la merece te pone de mala leche también. Y entonces, de repente, puedo notar por la guitarra de Caïm si está nostálgico, o si el color puede ser más alegre… y a partir de ese color también sale una historia.

Dolo ¿y tú te sientes como una «poetisa»? Emulando un poco aquello que decían de algunos autores como Jim Morrison…
No….(risas) para nada… Es algo más urbanita, cotilleando… no me siento muy poetisa, no sé.

¿La nota de prensa dice que «Grandes Despedidas» es una canción que lo tiene todo: comienza con sonidos de guitarra acústica, reggae… y que abre una nueva puerta para la música de Pastora… ¿cuál es esa nueva puerta? ¿está más lejos de la electrónica que os ha caracterizado hasta ahora?
Caïm: Un poquito sí. Sobre todo en el concierto de mezclas que ha puesto el productor, más orientado a banda, a pop. Aparte de eso sí que el disco está planteado de otra forma. Los otros dos discos no tenían ningún planteamiento, realmente fue lo que nos salió. En este si que hay un planteamiento, que es el de hacer un repertorio más destinado a presentarlo en directo, en un concierto.

Yo me imagino a los directos no irá la Orquesta Sinfónica Nacional Checa, que ha participado en varias canciones… ¿no?
Caïm: No, no, no… hombre… al final si salen muchos bolos y se amplía el presupuesto se puede incorporar un cuarteto, pero, en ocasiones muy especiales… no es una cosa que se pueda llevar al escenario.

Éste es vuestro tercer álbum. Con los dos primeros, Pastora y La vida moderna fuisteis disco de oro y además con La vida moderna también tuvisteis dos nominaciones a los Grammy Latinos… ¿esto se convierte en una presión a la hora de producir un nuevo disco?
Dolo: Nunca nos ha pesado nada, ni siquiera cuando nos preguntaban «¿después del éxito de «Lola», no estáis nerviosos?… Nunca.
Caïm: Tampoco nosotros hemos percibido tanto el éxito
Dolo: Es verdad, no tenemos esa percepción: nosotros estamos currando y ya está.
Pauet: Además sólo somos disco de oro… nos falta un platino, un diamante, cosas de éstas…. entonces creo que percibiríamos más la presión….
Caïm: Quiere decir que no hay esa percepción de que nos haya sobrepasado el éxito o algo así. Nosotros salimos a la calle como cualquier ciudadano, sin que nos paren ni nada… no tenemos una presión mediática.

¿Y qué nos podéis contar vosotros de este disco?
Dolo: Pues muchas cosas, no sé. Si escuchas un single no te creas que va a ser todo así. Nosotros no haremos nunca un disco igual, para entendernos. Hicimos «Cuánta Vida», que era una canción bastante electrónica y más dance, ahora presentamos ésta, «Grandes Despedidas», que es distinta. Eso no quiere decir que vayan a ser todas como ésta o la otra… es un disco que te deja sorprender… tocamos muchas teclas ahí.
Caïm: También se puede decir que es un disco, ¿cómo lo diría? muy elaborado. Así como el otro, el segundo, puede definirse como un trocito de pureza, este es un poco más arriesgado, tiene mucha elaboración, mucho sonido… es un disco «más cargado».

Por último, ¿podríais contar cuándo podremos veros en directo?
Dolo y Caïm: A partir de ya, en marzo. Empezamos en Palma de Mallorca y actuamos en el Palau de la Música continuamos en Madrid… tenemos unos diez conciertos de presentación.
Pauet: Nos daremos una pequeña vuelta por España.