Entrevista de Covadonga Carrasco
Fotos cortesía de Musicbus

El nombre les va como anillo al dedo. Están orgullosos de su trabajo. Son incansables buscadores de emociones y sonidos diferentes. Van contracorriente. Tienen claro lo que quieren y cómo lo quieren. Y les ha salido la jugada redonda: suenan que da gusto y sobre un escenario tienen lo mejor de lo electrónico y como ellos dicen la actitud roquera que hace que un concierto sea piel.

Lo de Vendetta contra quién o qué…
Tarci. En primer lugar contra nosotros mismos. Venimos del rock, yo tocaba la batería, Nacho tocaba la guitarra y todo esto ha sido una forma de hacer música que sonara bien pero quitando los instrumentos con los que estábamos familiarizados y que no salía tocarlos de manera natural. Ha sido un ejercicio para luchar contra todo eso, incluso para luchar contra la música que hacemos, el Synth Pop que aquí en España se relaciona con el naíf y el tontipop y al que nosotros le hemos dado mayor contundencia y más oscuridad. Hay metáforas de venganza en las letras contra todo. Necrotú y yo, la canción que abre el disco, es una Vendetta contra el amor platónico, por ejemplo.
Nacho. Cuando la gente nos dice: “¿Qué pasa que os reís de todo?” Yo contesto: “eres tú el que elige si se ríe con nosotros o se ríe de nosotros”. Es así.

No he encontrado críticas negativas del disco. ¿No tenéis miedo de que llegue el palo en cualquier momento?
T. Yo creo que a medida que pase el tiempo, ese beneficio de los que están empezando, terminará. Yo quiero pensar que la gente es muy buena y por eso nos tratan así de primeras…

¿En España?
T. Ojalá no, pero a medida que pase el tiempo irán apareciendo los buitres y las malas lenguas. Lo que sí es cierto es que hemos trabajado muchísimo, muchísimo y puede haber quedado mejor o peor pero no esperábamos que fuera menos. Al margen del gusto, si esperábamos que la gente recibiera bien esta novedad y de lo que estábamos seguros era de que no iba a pasar desapercibido.

“Cuando la gente nos dice: ‘¿Qué pasa que os reís de todo?’ Yo contesto: ‘eres tú el que elige si se ríe con nosotros o se ríe de nosotros’”

Esto de que os llamen los “Depeche Mode gallegos”… ¿Cómo os sienta?
T.Nos lo tomamos muy bien, aunque igual estilísticamente el sonido no se asemeja, el concepto sí se acerca. Depeche Mode es un grupo de pop electrónico oscuro y preferimos que nos comparen con ellos que con Dorian a los que no hemos escuchado en nuestra vida. Es más no escuchamos a nadie que cante en español. No es por nada, de verdad, que no es personal, es que nuestras referencias son alemanas, inglesas, americanas… Y lo que hemos intentado es hacer algo más parecido a ese sonido pero con nuestra personalidad.

Vuestras letras son en castellano y despista un poco.
N. Es verdad lo que dices, que parece que por las texturas del sonido lo que pega es cantar en inglés, sin embargo, elegimos el castellano porque pensamos en castellano, era incluso más cómodo para hacer las letras. Escuchamos música en inglés, pensamos en castellano. Ese es el resumen.

“…practicamos es el ‘desapego’. Somos de mente abierta, si alguien nos dice algo que nos gusta lo desmontamos todo y le buscamos otro punto de vista. No nos asusta nada, nos atrevemos con todo”

En lo estético y audiovisual, la propuesta está muy cuidada. ¿Os dejáis asesorar o sois vosotros?
T. Es algo natural. Vamos vestidos igual que en los conciertos o en las fotos. Intentamos rodearnos del mejor equipo. Es una búsqueda a la hora de rodearnos de los mejores a nivel escenográfico, booking, marketing… Nadie nos ha intentado cambiar, entienden el concepto y nos proponen cosas para mejorarlo.
N. Nuestra filosofía y lo que más practicamos es el “desapego”. Somos de mente abierta, si alguien nos dice algo que nos gusta lo desmontamos todo y le buscamos otro punto de vista. No nos asusta nada, nos atrevemos con todo.

A la hora de elegir las canciones el “marrón” se lo pasáis a los productores…
T. Sí, es otra muestra de que por ejemplo en este caso el productor no nos ha cortado nada. Nosotros hemos hecho el trabajo y él ha dado la última pincelada.

¿Cómo es el directo?
N. Para nosotros, el envoltorio y el contenido tienen la misma importancia. Es como un buen bombón, que tiene que estar bueno pero además tiene que estar bien empaquetado, con su cajita… En nuestro concierto vamos a transformar la sala, como dice Darcy: “Esculpimos el espacio con la luz”. Llevamos nuestro propio kit de luces que nos hemos montado con cosas de la ferretería, cambiamos la disposición de todo, lo acompañamos de unas visuales. Y sobre todo nuestra actitud es muy roquera aunque el sonido sea electrónico, no somos tan fríos como suelen ser este tipo de grupos.



¿Sois conscientes de verdad de que no hay nadie parecido a vosotros?
T. Sí y hemos entendido que es nuestra mejor baza. Es nuestro concepto único. Al principio cuando íbamos tocando puertas la gente nos decía que sí, que les gustaba pero que no sabían cómo vendernos. En la música está todo tan jodidamente encasillado que no hay manera. Pero no nos desmoralizamos y seguimos en la misma línea y eso hizo que nos llegase gente que sí confiaba en nosotros de verdad. Y ahora sí, ahora somos “guays”. Empezó a rodar la máquina y vemos que la gente se va subiendo al carro y a entender que hay espacio para todo el mundo.
Nos llamó uno de los músicos de Los Piratas, que para nosotros es el grupo por excelencia del pop español, y me decía que se alegraba porque pensaba que esto no pasaba desde los 90. Que haya un concepto original y te paguen los discos, la promo, que aparezca una agencia en plan cazatalentos para ayudarte… ahora, como se vende menos, lo que quieren es sacarle el dinero al músico. Estamos viviendo una época muy romántica y esperamos que con esto la gente se anime a dejar de hacer una copia, de la copia, de la copia, de la copia… Que hay fijo un montón de gente con inquietudes que tiene miedo de dar rienda suelta a su sonido porque hay demasiadas barreras.

“Tenemos antenas y recibimos la señal. De pronto es: ¡Coño, han venido las musas y nos han pillado currando!”

Es la rueda de “yo me lo guiso yo me lo como” de un modo no profesional que quizá ha hecho daño más que ayudar.
T. Eso pasa en todos los sectores. Hay blogs, páginas web o radios que han ido creciendo y creando tendencia y la verdad es que no encuentras el motivo. Esa gente está haciendo más daño que beneficio. Cuando veo las comparaciones que nos hacen a nosotros o a otros grupos piensas: “Este o esta no tiene ni puta idea de lo que está diciendo…”. Eso pasa. Nosotros hemos colaborado con Aerolíneas Federales y a ellos les pasaba lo mismo, les llegaba el crítico de turno del ABC y tampoco tenía ni puta idea de nada. Así que supongo que todos buscamos esa “excusitis” de que estamos en el peor momento de la historia de la música, pero lo que está claro y es inexcusable es que el que tiene un buen producto y se lo curra, sale adelante.

Vayamos a las letras ¿de dónde surgen?
T. Casi todas parten de sentimientos oscuros, dramáticos o de la “morriña”. Si te das cuenta nunca es trágico del todo porque antes de caerte por el precipicio te salva un halo de retranca y de ironía. Eso es algo muy gallego. Castelao en sus dibujos y sus escritos se tomaba a coña temas como la muerte o el desamor. ¿De dónde salen las letras? Ni idea, no soy capaz de hacer letras bajo pedido. Si me sale una letra la vomito en cinco minutos y listo. Con el tiempo igual le cambias algo, pero el 90% de la letra sale así y la música igual. Lo mismo vienen de un universo paralelo y encuentran una puerta interdimensional y aparecen…
N. Tenemos antenas y recibimos la señal. De pronto es: ¡Coño, han venido las musas y nos han pillado currando!

Ya estáis preparando el nuevo trabajo. ¿Lo que habéis hecho hasta ahora no tiene que ver con ese segundo disco?
T. Sí tiene que ver pero está mucho más evolucionado. El primero es un ejercicio de búsqueda de estilo y el siguiente tendrá un toque más elegante.
N. Digamos que este disco fue como la adolescencia y en el siguiente entraremos en una época mucho más madura.
T. Probablemente por ahí nos lleguen las hostias. Estamos huyendo de canciones como Animal collective que a la gente le flipa mucho y que a nosotros no es la que más nos dice. Los que nos quieren meter en el saco de un grupo “indie” o unos “Miss Caffeina electrónicos” se van a llevar un chasco. Se pueden mosquear porque no lo entiendan, pero para nosotros es precioso poder decir que cada disco es una evolución para mejor. Hay cosas muy por encima del gusto. Como decía Oscar Wilde: “No hay cosas buenas o malas, hay cosas bien hechas o mal hechas” y concebimos que las cosas cada vez las hacemos mejor.



¿Coinciden vuestras canciones favoritas con las del público?
Tarci y Nacho. ¡No!
T. Nuestras favoritas son los temas lentos D.E.P en el centro del disco y Desde aquí que es el que lo cierra y con los que se nos pone la piel de gallina. Aunque esté mal decirlo, el público más erudito, más sensible, más culto, el que más disfruta de la música y que pasa de modas es con el que más coincidimos.
N. El más melómano. El que se sienta a escuchar un disco y no hace otra cosa, sin distracciones, porque lo que quiere es disfrutarlo, como se hacía antes.
T. Vendetta es un disco conceptual y por eso las mejores canciones están al final. Sabemos que hay mucha gente que no va a llegar hasta ahí. Los que consumen música digital le van a dar a las canciones más escuchadas en Spotify y en radio igual. Por eso lo presentamos como una especie de recompensa para los que sí lleguen al final.

Ahora que llega el verano… ¿Cómo se presenta?
T. Fácil, estamos de promoción hasta verano y lo que salga de aquí a septiembre serán eventos promocionales y alguna cosa puntual. La gira empieza a moverse en septiembre.

Hasta en eso vais a contracorriente…
T. Vísteme despacio que tengo prisa… Nuestro objetivo es tener un proyecto sin fisuras y eso nos lleva a ser coherentes con lo que pensamos. Lo tenemos todo muy claro, aunque choque.

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Lee la entrevista de presumido en el ExPERPENTO de papel junio-julio 2017: