Antes de hablar de Relatometrajes, trataremos de centrarnos en el currículo de su autor. En el reverso del libro nos dicen que es actor, guionista, que ha colaborado con el Club de la Comedia y, dato importante, que creció influenciado por la Bola de Cristal y Espinete. Quizás estas pinceladas sirvan para entender un poco mejor en qué consiste el libro, en el que se percibe un humor moderno, derrotista y con trazos gore.

Con un leguaje frenético, y una narrativa en la que son frecuentes las licencias literarias, nos introduce en un campo que sería un reflejo muy libre de las películas de Tarantino. En la mayoría de los relatos, el autor juega con un componente misterioso, que en ocasiones es predecible -porqué no decirlo- pero en otras nos tiene en alerta hasta el final. Los temas están bien buscados, y por las páginas circulan programas concurso en los que los perdedores son ejecutados en directo, clínicas en las que se ofrecen suicidios a medida y personajes que sufren crudas bofetadas del destino.

El primero de los relatos es «Sucedió en Alejandría», finalista del V certamen de Narrativa 98 convocado por el Gobierno de La Rioja. Quizás este cuento es, en lo relativo a la forma, uno de los más interesantes del libro. La historia está protagonizada por personajes de una época y un escenario lejano y Javi J. Palo no evita jugar con los estereotipos propios de estas historias.

La muerte -o el asesinato-, las historias en las que el que menos pinta es el protagonista, que asiste a su realidad como si viera una teleserie, o argumentos en los que lo absurdo parece tintarlo todo, son una constante en este libro. Sin embargo, hay tres que por desenlace o el tema tratado, parecen tener una pretensión que va más allá del puro entretenimiento. Se trata de «El gran favor», «Esta es mi casa» y «La plaza del pueblo» son cuentos que ofrecen mensajes diferentes a los del resto, relacionados, quizás, con cuestiones como la felicidad, la libertad o el honor.

Toda una sorpresa para un libro en el que la pretensión formativa es, con toda la intención, nula.