Shuarma: El elefante que voló


Entrevista de Janire Martínez
Fotografías cortesía de Jochi Martínez

Algunos lo conocerán como el “ex vocalista de Elefantes”, aquel grupo que llenaba salas en los 90. Puedo decir que Shuarma es mucho más que un elefante descarriado: presenta su tercer disco en solitario, Grietas, con un sonido más personal y maduro que nunca. Cuando alcanza 20 años dedicados a la música afirma que prefiere la autenticidad a la perfección. Diez temas de rock que gustará a los más sensibles y a los más exigentes.

Según parece, en este trabajo se te siente más libre, cómodo y natural. ¿Ha sido también así el proceso de grabación?
En las grabaciones de los discos anteriores siempre he intentado estar encima de todo y de todos… queriendo controlar demasiado. Creo que en este disco he aprendido a confiar en los demás y a relajar. Eso ha hecho que la grabación fluya mucho más que en otros discos anteriores y que sea mucho más cómoda y agradable.

¿En qué momento personal y artístico se publica Grietas?
Ya sabéis que desde hace tiempo los músicos utilizamos el Pro Tools para grabar. Es un programa fantástico porque con él puedes hacer infinitas cosas… Editar baterías, afinar voces, bajar tonos, etc. Eso hace que los discos sean increíbles, pero también poco reales. Poco humanos y demasiado “perfectos”. En este nuevo disco hemos intentado no caer en eso y hemos grabado primeras tomas, dándo prioridad a la emoción en lugar de a la perfección. Y creo que ese es el punto en el que me encuentro, en el de ensalzar el lado humano reconociendo y aceptando mis limitaciones.

Con Universo, tu primer disco, lograste escapar del sonido al que estábamos acostumbrados con Elefantes, al que volviste en El poder de lo frágil, tu segundo trabajo. ¿Puede decirse que a la tercera va la vencida?
Siento que este es mi primer disco en solitario. Como bien dices Universo fue una huida y El poder de lo frágil un regreso. Grietas es un paso hacia adelante en el que por fin suelto el peso que aún cargaba de Elefantes, aunque fuera de forma inconsciente.

El tema de presentación, “Llueven piedras” tiene un fondo crítico. ¿Cuál es el mensaje que pretendes transmitir?
No sé, sólo quiero compartir. Es un momento muy difícil para todos y en estos momentos es cuando más fácil es sentir la necesidad de proximidad de los demás, de formar equipo y de no sentirte solo.

¿Cuáles son las sensaciones o sentimientos que Shuarma recoge para su proceso de inspiración?
La verdad es que es un tema sobre el que me cuesta mucho hablar, ya que no lo comprendo en absoluto y cuanto más lo intento más me alejo. Creo que la brisa de la inspiración es muy sutil y caprichosa. Por lo menos en mi caso. Lo que sí intento es llevar siempre una libreta, o estar cerca de la guitarra o de un lápiz para dibujar. Lo demás ya no es cosa mía…

El disco sale a la venta el martes 13 de marzo… ¿No hay hueco para la superstición?
No creo nada en la superstición. De hecho yo nací en viernes 13, así que no tengo mucho problema.

Sabemos que eres un confeso admirador de David Bowie. ¿Cómo ha influido en tu carrera musical?
Mucho, pero son muchos los músicos, artistas y personas que han influido en mi forma de ser. Bowie es uno de esos artistas que siempre me han interesado. Algunos otros me gustan durante un tiempo, o paso periodos de descanso. Con Bowie no es así, siempre me apetece escucharlo. Es curioso.

Grietas aún no ha comenzado a venderse y hay acordados 20 conciertos para la gira; incluso ya se han agotado las entradas como ha sucedido en Zaragoza. ¿Qué ofrece Shuarma para esta gira de presentación?
Me cuesta mucho hablar de una gira antes de empezarla porque nunca sabes qué va a pasar. De momento estoy ensayando pero de una forma distinta a la que lo había hecho hasta ahora. Normalmente ensayábamos mucho los temas y todos teníamos muy claro lo que íbamos a hacer. Así nunca falla, pero algunas veces sentía que se perdía algo en ese proceso. Quizás sorpresa o emoción. Lo que estamos haciendo ahora es entender el espíritu de la canción y no cerrar lo que vamos a hacer. No me preocupan los principios ni los finales ni lo que hará exactamente el batería, guitarrista o bajista. De hecho no sé ni exactamente lo que hare yo… pero creo que eso será interesante después…

¡Muchas gracias por la entrevista!
Gracias a vosotros.

Más información: http://www.shuarma.com/

Esta entrevista ha sido publicada en el número de marzo de 2012 de ExPERPENTO:

Anterior Sebastian Fitzek: El experimento
Siguiente Fernando Hervás: España y Bulgaria, puente cultural