Entrevista de R. Muñoz
Fotografía superior de © Juan Pérez-Fajardo cortesía de Warner

Esta banda ya no admite ni la etiqueta de emergente. Que antes era una banda muy orgánica, y lo sigue siendo, que antes hacían flamenco fusión, y lo siguen haciendo, que antes jugaban a la psicodélia, y que siguen jugando a ella… pero que con ¿Verdad o atrevimiento? han roto hasta con sus clichés, es tan cierto como que hemos hablado con Alberto, su percusionista, que tampoco encuentra la manera de hacer una instantánea de un disco grandioso y sin complejos. Llevan un año presentándolo en directo, que era su fuerte y lo sigue siendo. ¿Verdad o atrevimiento? fue anunciado con una gran mentira: Decían que solo se podía escuchar en concierto. Yo lo llevo en el coche y qué bien. Bienvenidos a este espanta-amantes de la pulcritud sonora.

El disco se llama ¿Verdad o atrevimiento?, dime que representa el título y luego te cuento lo que he pensado yo…
El disco representa lo que es la esencia del disco, la trayectoria, nuestra música… El atrevimiento representa lo que nos hemos aventurado a hacer: hemos probado con sonidos nuevos, hemos intentado estar muy encima de la producción, todo para ir un poco más lejos, sin dejar de ser Tu otra bonita.

Mi lectura se había centrado en los temas. Hay canciones muy puras y sencillas, que quizás son la verdad y el ejemplo es “Ángulo muerto” y otras muy experimentales, como “Madrid”, que son la parte atrevida…
Eso es, también es por eso. Es lo que te decía. Este disco es el reflejo de nuestra historia y en el disco hay temas más íntimos, con voz y uno o dos instrumentos, y otras más atrevidas, con mucha experimentación sonora.

Creo que si no hablara castellano, “Madrid” me hubiera resultado emocionante. Pero dado que hablo castellano, me ha llegado mucho más. ¿Qué sentisteis al acabar semejante joya?
Pues mucha satisfacción, qué te voy a decir. En general, esa sensación la hemos tenido al escuchar todos los temas del disco. Hemos invertido muchísimo trabajo y muchísimo tiempo para que saliera así. Era la primera vez que estábamos tan encima de la producción.
Y sobre “Madrid”, pues lo que dices tú… Es una canción muy sentida, con muchas partes, que es algo muy típico del sonido de la banda. Evitamos estructurar las canciones de una forma estándar, no nos centramos en el estrofa, estribillo, estrofa, estribillo, sino en hacerlo a nuestro parecer. Y “Madrid” ha quedado muy bien.

Sobre eso que dices de las partes, hay canciones en este disco que son muy sencillas y hay otras que solo lo parecen. Escuchaba “Azul verdoso” y pensaba que hacer eso y que quede bien, debe ser muy complicado.
Sí, bueno. Yo creo que una canción sencilla nunca es peor. De hecho, es mejor, normalmente. Si una canción con voz y guitarra se sostiene y resulta bien, es que tiene una letra muy buena y una melodía muy buena. Las canciones que para mí son mejores son esas que no te obligan a meter muchos instrumentos, ni muchos arreglos. Es lo que queda de todas las canciones, la letra y la melodía. Para mí, “Ganas de” es de las mejores canciones que tenemos y es muy sencilla.

¿El disco cuenta una historia con capítulos?
No, creo que no. Eso te lo respondería mejor Héctor, pero él en otras entrevistas dice que no. Son canciones diversas. Quizás siguen una línea, yo no lo sé, pero no la de contar una historia con capítulos.

No os sientan bien las etiquetas…
No nos sientan bien ni nos gustan las etiquetas…

“Azul verdoso” es la prueba definitiva en el disco de que no hay manera de buscarle palabras comunes que lo definan… ¿Cómo habéis hecho el disco? ¿Solo compone Héctor?
Sí. Desde el principio de nuestra historia como banda, Héctor compone las canciones en la tranquilidad de su casa y luego viene, con la letra y la melodía y nos la presenta. Ahí es cuando nosotros aportamos ideas y decimos “pues es un temazo”. Algunas las descartamos, pero pocas. Nosotros decimos, pues ahí puede quedar bien un teclado, o aquí si metemos no sé qué… También en el proceso, contactamos con otros músicos que nos gustan e intentamos que colaboren en el proceso. Pero en definitiva, nosotros no estamos en el principio del proceso, nosotros ayudamos cuando la canción ya existe.

Pues es un genio, Héctor…
Claro, claro que lo es. Lo es.

Hay una base en “Azul verdoso” y en algúnos temas, muy marcianas… disculpa el término, no he dado con el correcto… Al escuchar ese tema pensé que os ha salido el disco que queríais hacer, que ahí no ha metido mano nadie…
No, y mientras podamos, nadie meterá mano al punto de sacar una canción o un disco con los que no sintamos que es lo que queremos hacer. Lo de meter mano en las canciones, tiene matices. Sí que preguntamos a mucha gente, sí que hay gente que nos sugiere cosas, escuchamos lo que dicen, y sí que lo utilizamos. Pero es un “meter mano” consentido. Lo que no permitimos es que nadie nos diga “tenéis que hacer esto”. Y es lo que dices, este disco refleja totalmente lo que queríamos hacer.
Teníamos muchas ganas de saber lo que pasaría con nuestra música si metíamos sintetizadores, teclados… y creo que sí que hemos encontrado una manera de darle una nueva dimensión a la banda, pero sin perder la esencia de la banda. Si escuchas una canción del primer disco y una de este, sabes perfectamente que las dos son de Tu otra bonita. “Azul verdoso” sí que suena un poco marciana universal… yo tampoco sé cómo llamarlo. Nos ha dado por crear ambientes, por hacer nebulosas….

Funciona, pero también es muy arriesgado…
Ahí está la gracia. Ese es el crecimiento que refleja el título del disco. Porque nosotros éramos un grupo muy orgánico: cajón, guitarra y voz. Y en este disco queríamos ir un poco más allá, pero manteniendo la esencia. Este disco refleja una evolución y la evolución es un riesgo.

En este caso ha salido muy bien, pero las posibilidades de que saliera un churro, debían flotar por el ambiente… ¿Teníais ese miedo?
Pues sí podía salir mal, pero teníamos claro que de salir bien, iba a salir muy bien y ha salido muy bien. Y esto es muy reconfortante. Hemos apostado por algo muy diferente y que funcione, pues nos reafirma. Que vale, que tenemos muchas influencias, que bebe de mucha música, que ahora además se ha puesto de moda, pues sí, está claro. Pero hemos querido ir un paso más allá, no nos hemos quedado en la fusión, ni en el pop, ni en el flamenco…

En las letras hay melancolía por un tubo. Melancolía disfrazada a veces con ritmos y melodías alegres, por tanto, es una melancolía más melancólica, porque no lo parece. No sé si Héctor está triste cuando escribe…
No. Además en estos días, que hemos hecho varias entrevistas, le he escuchado decir todo lo contrario. Dice que él no compone si está triste. Aunque siempre se dice que las canciones buenas y sentidas surgen de momentos personales en los que el compositor está muy mal, en el caso de Héctor, no es así. Compone cuando está más tranquilo y estable.
Pero es obvio que en este disco hay melancolía, está ahí y se nota. Nos habíamos propuesto trabajar las letras para que fueran un poco más sentidas. Teníamos la sensación de que la gente nos consideraba muy festivos y que nadie le daba importancia a las letras, aunque fueran muy sentidas. Por eso creo que Héctor ha hecho mucho hincapié en eso, para lograr la profundidad que tiene este disco.

“Invisibles” y “Madrid” son mis canciones favoritas de momento. ¿Cuáles son las tuyas?
A todas las queremos, pero de momento, tengo predilección por “Azul verdoso”, por todo lo que hemos estado hablando. Define muy bien nuestra esencia, lo que hemos sido y lo que somos y define igual de bien la idea de evolución, de no quedarnos en un estilo, de intentar mezclar muchas cosas. Es una canción muy potente, tiene baile, tiene letra, toques flamencos…

¿Os ha dado dolores de cabeza el orden de las canciones? Hay ahí riesgo, también, porque empezar con una ruptura sentimental y terminar con “El loco del andén”, tela…
Te diría que no nos ha dado dolores de cabeza. No hemos seguido una línea, ni una regla. Hay mucha idea musical, eso sí, pero no es como puede ser el disco de Rosalía, en plan, esto es un concepto global, todo está pensado… En nuestro caso, ha sido según nos iba pareciendo, y no tanto pensando en la letra, sino en la música. Lo hemos hecho de una manera parecida a los conciertos. Nos gusta entrar suave y poco a poco, calentarnos.
Sobre “El loco del andén” es una canción rareza, que está ahí, al final, porque nos gustó.

En “El loco del andén” colabora Javier Álvarez. Nos gusta mucho en ExPERPENTO…
Javi es amigo nuestro, le queremos muchísimo y siempre intenta colaborar con nosotros y ayudarnos. Y es que con él, todo fluye siempre, siempre es fácil…

“Mijita y “El loco del andén” me suenan a rareza… de esas de que sí, que no, que sí, que no, que sí que entra en el disco y qué bien… ¿Os pidieron explicaciones?
No tuvimos que explicar mucho, la verdad. Con “Mijita” queríamos hacer una referencia a Latinoamérica.

La colaboración en “Grita” de Miguel Campello viene de serie en el disco. El resto son posteriores…
Sí, la colaboración con Miguel Campello se trabajó para el disco. Y luego hemos intentado seguir haciendo colaboraciones porque en su momento no se pudo. Está la colaboración en “Ángulo muerto” con Rozalén, que es una artista que nos gusta mucho. También hemos trabajado canciones antiguas. Lo hemos hecho con “Guapa” con Muerdo y “Alitas de mar” con Juanito Makandé. Están funcionando muy bien. Las colaboraciones no se fuerzan, salen de manera natural, poco a poco.

Yo he sido mal pensada. Me he dicho… eso es que lo propusieron, los artistas invitados lo dejaron en pausa, escucharon el discazo que habéis sacado y ahí sí, ahí sí que se apuntaron…
Bueno, no sé si alguno se habrá apuntado por eso, pero seguro que a la mayoría los hemos ido apuntando nosotros.

¿Cómo está funcionando el disco en directo?
Muy bien. La gente lo está recibiendo muy bien. Hay gente que nos sigue desde nuestra primera época y son más de las canciones de cajón y tal, pero bueno, creo que el disco está llegando… pues como lo que es. Y es un discazo y la gente va al concierto y lo comprueba. Además desde siempre, nuestro punto fuerte ha sido el escenario y con este disco, que está tan trabajado, pues nos sentimos aún mejor. Es divertido, tiene baile y la gente lo pasa muy bien, y enlaza con momentos más íntimos…

Por lo que hemos hablado, creo que vosotros mismos sentís que con ¿Verdad o atrevimiento? habéis roto un muro. ¿Es así o es un disco más?
No, no, no es un disco más, ni mucho menos. ¿Verdad o atrevimiento? marca un antes y un después en la banda. Sentimos, ya solo por la manera de trabajarlo, que nos hemos profesionalizado y hemos intentado avanzar y creo que lo hemos conseguido. Y mucho. Ahora falta todo un camino por recorrer que no sabemos hacia dónde nos llevará. Pero hemos dado este primer paso y creo que ¿Verdad o atrevimiento? será un disco que recordaremos para siempre.