No abras los ojos: John Verdon


Texto de Reyes Muñoz

Con Sé lo que estás pensando comenzaba la larga vida de Dave Gurney, un policía retirado por el estrés, una horrible experiencia y por su mujer, convencida de que cualquier día se lo llevarían en una caja. Lo leí después de creerme una aduladora crítica y el fiasco fue total. Me leí el segundo porque la cubierta me resultó irresistible. Y ahí me vi, en mi casa, con el segundo tomo entre mis manos diciendo: ¿por qué?

Doy las gracias al diseñador de la cubierta. Sin él este reencuentro no hubiera sido posible. Si es verdad aquello de que segundas partes no son buenas, No abras los ojos es la excepción. Quizás debo partir de la decepción de la primera novela. Me esperaba mucho y me encontré humo, y con esta, esperaba humo y me encontré mucho. No abras los ojos es absorbente de principio a fin. Tenemos un crimen, al atormentado Gurney, una siniestra institución de señoritas, tarados varios… y un final apoteósico. Empieza a leerlo un domingo por la mañana, porque no lo dejarás hasta que termines

Más información: http://www.rocaeditorial.com/catalogo/no-abras-los-ojos-1016.htm

Este artículo ha sido publicado en el número de marzo de 2012 de ExPERPENTO:

Anterior DR. SAPO: Balas de plastilina
Siguiente CANDELARIA: Bo Djubi Songh