Texto de Sandra Sánchez

Es casi inevitable comparar Tierra de Dios con Brokeback Mountain, y no solo porque ambos directores compartan apellido. Tierra de Dios es el debut en el largometraje de Francis Lee, un británico criado en Yorkshire que se mudó a Londres para estudiar cine. Son varios los segmentos que unen las dos películas, y sin embargo, encontramos dos propuestas muy, muy distintas, tanto en fondo como en forma.

Los dos directores, Ang Lee y Francis Lee nos trasladan a ambientes rurales y muy masculinos. Ambos presentan pastores enamorados. Ang Lee nos situaba –en 2005– a principios de los sesenta y nos hacía comprender que las cosas no habían cambiado demasiado en medio siglo de historia. Las dos películas nos sitúan en ese instante en el que la razón se debate con el deseo, el deseo con el miedo y el miedo con el amor. Y todo lo anterior, se debate con la vida, la calma y la paz social en un caso y la familiar en el otro.

“Quería contar una historia de amor austera, pero, a su vez, llena de sentimiento. Quería capturar esas sensaciones placenteras y trepidantes que uno siente cuando algo empieza. Ver a Johnny y Gheorghe empezar a enamorarse el uno del otro, investigando cómo lidiarán con sus diferencias. Quería explorar esos momentos que dos personas comparten cuando están empezando a comprometerse, matizando sutilmente las luchas internas de cada uno” [Francis Lee]

Más allá de la coincidencia de apellidos de los directores, ambientes rurales y masculinos, las películas narran historias muy distintas. En Brokeback Mountain la historia de amor es un ejercicio narrativo gracias al cual el espectador empatiza con los protagonistas y comprende que la sociedad es injusta.

Francis Lee nos propone un mundo cerrado, pero sobre todo, nos sumerge en el alma del protagonista y en los esfuerzos de su amado por abrir puertas. No importa tanto lo social como lo familiar.

Johnny es un pastor que trabaja, descansa y poco más, porque no tiene tiempo ni para plantearse qué siente si vuelve los ojos a su interior. Y es el trabajo el que le pone delante a la persona que hará tambalear sus principios y dudar en torno a la importancia de las cosas. La presencia de Gheorghe, un inmigrante rumano que es contratado para ayudarle, será el detonante de esa tormenta íntima.

“¿Es posible que alguien como Johnny, curtido en este mundo, pueda realmente dar rienda suelta a lo que siente por Gheorghe? ¿Tiene Gheorghe la paciencia y la habilidad para facilitar el camino a Johnny en su viaje emocional? ¿Es posible que ambos puedan llegar a vivir amándose en la cruda realidad de la vida del granjero? ¿Será capaz Johnny de encontrar la felicidad?” [Francis Lee]


Ang Lee se valió de su prestigio para romper el cine y llevar a las salas comerciales de todo el mundo la historia de amor entre dos hombres. Francis Lee se encuentra esa puerta abierta, pero sin intención de colocar su primer largometraje en ninguna sala, con la única ambición de rodarlo y que sea la propia industria la que lo vaya aupando. Un trabajo interpretativo inmejorable de todos los actores que intervienen en el film, tanto los de los protagonistas como de los secundarios, un ambiente realista, casi de documental y una historia tierna, sensual y desgarradora ha hecho que En tierra de Dios haya entrado por la puerta pequeña de festivales como el de Edimburgo, Sundance o la Berlinale, para salir por la puerta grande.

Mira aquí info sobre la peli, cines en los que puedes verla, etc: https://karmafilms.es/catalogo/tierra-de-dios/

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