Entrevista de Reyes Muñoz

Conocemos a Alex Rebel desde que lanzó Worldmakers, el primer disco de The Rebels. Por el medio dejamos una conversación pendiente por Always now! y ahora volvemos a pasar un buen rato en su compañía. No es un tipo de grandes discursos, es directo y sentimental. Dice lo que quiere sin filtros y sin florituras. Todo esto se refleja en su música, en los discos de la banda que lidera, de la que es más que una parte. Mafia es el fruto de su evolución, como músico y como persona. Nos encanta charlar con él siempre.

En este disco encontramos un resumen de toda la trayectoria de The Rebels… ¿En qué momento estáis?
Pues estamos dónde queríamos estar. Hemos hecho lo que nos apetecía sin pensar en nada. Es la primera vez que hacemos temas tan melódicos como “I don’t care if you don’t mind” u “Oh dear gun”. Hay otros como “Anarchy is inevitable just like chaos in the universe” o “The poem writes itself” que expresan esa parte más cañera que quizás nunca había salido a la luz. Hasta ahora habíamos hecho singles con estribillos más comerciales. Queríamos lanzar algo mucho más personal.

Y tanto, cuatro videoclips, uno por semana… No sé si es una estrategia de lanzamiento si no atrevida… ¿cara?
Sinceramente… lo que pensamos fue: “llevamos dos años sin hacer nada nuevo, tenemos pasta ahorrada, ¿por qué no sacamos los videoclips seguidos y propiciamos que la gente ya conozca cuatro canciones del disco antes de que lo escuchen entero?”. Muchas veces ocurre que tras el primer single, todo se difumina. Así que decidimos gastar todo el presupuesto al principio y luego, pues dios dirá.

Roberto Peromingo ha hecho todos los videoclips… ¿El rodaje fue de continuo?
Los hicimos en tres o cuatro días. Todos seguidos menos “I don’t care if you don’t mind”, que como era con Carmen Echebarría y con Fernando Ramallo tuvimos que adecuarnos a la agenda. Hemos podido hacer los cuatro videoclips por eso. Cambia mucho el presupuesto.

¿Qué motivó que fueran esos temas? Están muy ordenados en la tracklist, como si siguierais una partitura 4×4…
¡Eso ha sido casualidad! “Mafia” está porque da título al disco, “New blood” porque nos parecía muy fresca y directa, y las otras dos porque nunca habíamos hecho baladas y nos apetecía destacar ese lado nunca visto de The Rebels…

El videoclip de “Mafia” es oscuro, como la canción. Habéis querido pegar un puñetazo en la mesa, no sé si como seres humanos o como músicos…
Es una crítica social y es una crítica también como músicos. Tanto en la música como en cualquier trabajo encuentras empresarios que querrían tratar bien a sus empleados y que no llegan, y hay empleados que tienen que seguir tragando para seguir trabajando. Es una rueda. El dinero nos utiliza a todos menos a los grandes empresarios que son los que manejan los hilos. Sí que es un puñetazo en la mesa. En esa canción decimos: “esto es así y no mola”.


¿”New blood” responde a “Mafia”?
No… Podría ser la solución a “Mafia”, tienes razón. Va del nuevo respirar, de tratar de salir de lo que te contaba antes, de buscar nuevas maneras de hacer las cosas… no lo había pensado, quizás sí.


“I don’t care if you don’t mind” que roza aquel Worldmakers, es un cambio radical en el disco y más después de “Anarchy”, que yo sí que creo que tiene mucho que ver con Always now… el salto de una a otra es brutal…
En el orden de las canciones hemos buscado que haya momentos clave. Queríamos que “Mafia” fuera la primera, y que acabara con “Oh dear gun”. El resto lo hemos ido colocando con la idea de que siguiera una armonía para que unas canciones ayudaran a potenciar las otras. En el caso de “Anarchy”, que sí que tiene que ver con el disco anterior tiene un inicio muy salvaje pero luego el estribillo es bastante melódico.

No hablas de “I don’t care if you don’t mind”… creo que está ahí para que la escuche alguien y el resto de rebote…
La escribí después de cinco años convencido de que el amor no iba a volver a mi vida. Un día salí con un amigo por Malasaña y me dijo que había quedado con una amiga. Cuando la vi fue como si se volviese a encender la chispa. Luego nos conocimos y no pasó nada, bueno, que ella despertó algo. Luego conocí a otra chica que sí que se ve reflejada en la canción. Es decir, que la persona que provocó el cambio no cuajó, pero gracias a aquello yo me abrí para conocer a la persona con la que soy muy feliz…


Me ha gustado “Storge”… aquí notamos que no os habéis puesto líneas rojas a la hora de hacer el disco…
Los griegos definieron varios tipos de amor. “Storge” es un amor familiar, aunque también se da en relaciones de pareja. Se refiere a la protección. Tanto mi pareja como yo somos protectores y pensando en todo eso me salió esa canción.

Quizás con eso tiene que ver que siempre cuentes con colaboradores muy fieles. La más contundente es la de Kjetil Hallre.
Sí, es el batería de Sala and the strange sounds y es un amigo desde hace muchos años. En otras ocasiones ha participado Sala, pero para este no podía. Imagínate… ¡las partes de Kjetil se grabaron desde Noruega!

También está por ahí Jesús Antúnez, de Dover.
Lo conozco desde que Dover empezaba… desde hace muchos, muchos años. Le pregunté si quería colaborar y me dijo que sí. Fue en una barbacoa en su casa mientras hacía entraña… A los dos o tres días se vino al estudio y grabó su tema.


“Oh dear gun” me parece muy triste… es una despedida, y el videoclip lo confirma… es que no sé ni que preguntarte.
Mira, la música de esa canción la hice hace quince años y la letra la hice para este disco. Ha sido la manera de cerrar un episodio en mi vida muy triste. De tan triste, acabé medio desfasado, descontrolado… Y tenía ganas de cerrar todo aquello de alguna forma. Soy músico, así que hice esa canción. Es como si dijera… “menos mal que he conseguido salir de ahí”. Ese “ahí” es “Oh dear gun”.

Pues me equivocaba, de alguna forma es una canción alegre, supongo…
Sí, de alguna manera es alegre. Las canciones son un antídoto. Son la forma que yo tengo de cortar el dolor que me provoca la vida. A mí escribir me alivia.

Cambio de tema… al escuchar tus discos sufro por tu voz…
¡Pues no sufras! ¡Canto así! Sí que es cierto que después de hacer muchos conciertos, acabo muy cansado, pero también porque te quedas hasta tarde, guardando los instrumentos… Los domingos cuando llego a casa después de tocar desde el jueves, sofá y una película a poder ser mala. Pero no me sufre la voz. Debe de ser normal…

Se te rompe sola… Pensando en tu voz te iba a preguntar si es momento de dosificarte o de ir a por todas…
Yo voy a por todas siempre. Dosificarme nunca. Los que nos dedicamos a la música pasamos un ochenta por ciento del tiempo delante del ordenador. Así que ese veinte por ciento de mi trabajo lo aprovecho. A mí las giras son las que me compensan ese trabajo que no tiene que ver con la música. Las intento vivir muy intensamente.

Nos hizo ilusión lo de Atrapa la bandera.
Para mí fue una pasada. Yo soy de un pueblo, de Miraflores. Un día en verano, iba por la calle y escuchaba a The Rebels. Llegué a la plaza, había un cine de verano y me encontré a cientos de niños viendo la película. Para mí fue muy emocionante, muy emocionante.

¿Y más allá de la emoción? ¿Un grupo ve que sube escalones con estas cosas?
Más allá de la emoción poca cosa. Pero igual que los festivales o cuando fuimos teloneros de Bon Jovi. Por ejemplo, con lo de Atrapa la bandera, en el spotify veíamos las nacionalidades de las personas que escuchaban la canción y descubrimos que había muchas más en Estados Unidos e Inglaterra que aquí. Pero claro, tampoco puedes ir allí y hacer una campaña de promoción, porque están dispersas, no son una masa… Con este disco sí que soñamos con hacer gira en Europa y Estados Unidos, ya te lo cuento cuando volvamos…

“Ahora parece que está de moda lo del lado oscuro… y yo vengo de una época en la que el que molaba era Luke Skywalker”

No me atrevía a preguntarte si habíais buscado un sonido más internacional… me había quedado claro que habíais hecho lo que os había apetecido…
Sinceramente, lo que hemos intentado es sonar muy auténticos, sonar a grupo de rock. Nos ha llevado mucho tiempo conseguir lo que queríamos. No hemos hecho pequeños arreglos, no hemos cogido un estribillo y lo hemos pegado en los siguientes, por ejemplo. Todo, los instrumentos y la voz que aparecen, están grabados. Sonamos así. Y así sonaremos en los directos.

Me encantan las artes del disco…
Nos las ha hecho Markel Urrutia. Es un artista que ha trabajado con mucha gente importante. Le estuve explicando lo que quería… y lo que quería era una portada en la que el bien ganara al mal. Ahora parece que está de moda lo del lado oscuro… y yo vengo de una época en la que el que molaba era Luke Skywalke. Insistí en eso. El día que nos lo enseñó lo acompañó de una carta. Él es muy profundo. Explicaba que el bien en la historia se ha representado con un caballero, pero que la luz, lo que guía al caballero, se representa con un caballo blanco. Y el mal se representa con una serpiente negra. Cuando vimos todo y leímos la carta, me emocioné y lloré. Hizo una obra de arte que captaba toda nuestra sensibilidad.

Más información: http://therebelsband.com/

Lee la entrevista en la edición online de ExPERPENTO Octubre-Noviembre 2017:

Enlace directo: https://issuu.com/experpento/docs/experpento_octubrenoviembre2017/24