Christina Rosenvinge …se embarca en La joven Dolores


Entrevista de Vicente Martín
Fotografías cortesía de I’M AN ARTIST

Christina Rosenvinge es la artista de la frágil voz, del sonido duro y las letras contundentes. Es con seguridad una de las cantautoras españolas más internacionales, ya no sólo por su etapa americana, sino por la calidad sonora de sus producciones y por el gran elenco de colaboraciones con las que suele contar en sus trabajos. La joven Dolores es su último trabajo. Y sobre él hablamos con ella.

Tras el elogiado Tu labio superior, de lo que significó profesionalmente y personalmente y después del reposo, ¿cómo se plantean los inicios de La joven Dolores?

La verdad es que hay momentos de pánico. Cada vez que acabas un disco piensas que ya está, que has dicho todo lo que tenías que decir y que ya no hay más. Hay un periodo hasta que vuelves a encontrar una melodía, o algo que te atrapa y entonces empiezas a escribir un disco nuevo. Y ahora estoy en ese momento de pánico. Es como si hasta ahora hubiera tenido La joven Dolores y ahora me he quedado sin nada.

Además estamos viviendo un mal momento para los discos y no hablo del pirateo, sino de la propia industria. Los discos se tienen que defender con un single, y a veces con dos. ¿Se piensa en esto a la hora de lanzar un trabajo? En concreto ¿”Mi vida bajo el agua” es una síntesis de La joven Dolores?

Cuando estás haciendo el disco en eso no piensas, ni siquiera piensas en cómo lo va a recibir la gente. Estás concentrada en sacar lo mejor que tienes. Lo ves en la totalidad. No piensas en ninguna canción en particular, cada una encuentra su sitio pero hasta que no has acabado y lo pones en orden no empiezas a pensar en cuál es la que mejor resume el disco.
Cuando acabé La joven Dolores, yo quería que saliera primero “Canción del eco”, pero a la hora de hacer el videoclip era muy larga y como cuenta una historia, era difícil encontrar las imágenes. Al final elegimos “Mi vida bajo el agua”. Pero para mí el single tiene una importancia relativa. Cuando grabo los discos pienso en que salga una colección de canciones que tengan una razón para estar en el disco.

En tu caso, los discos suelen girar en torno a conceptos, a temáticas. ¿En torno a qué gira La joven Dolores?

Empecé con el juego de reinterpretar algunos mitos femeninos clásicos y llegé a esto porque cuando miras te das cuenta de que casi siempre son secundarios. El que tiene la historia o es el héroe siempre es el hombre y la mujer es el pretexto y juega un papel histriónico o es excesivamente negativo o positivo. Tiene una naturaleza de blanco y negro, o es muy buena o es muy mala, pero no tiene ni los matices ni los dilemas de los personajes masculinos. Me hacía gracia coger a esos personajes secundarios que son tratados con simpleza y contar otra historia, darles su fondo. Con este juego escribí unas cuantas canciones y luego me dio por pensar que podría resultar cansino seguir haciéndolo con el resto del disco y empecé a escribir sobre otros temas.

Sí, porque hay momentos muy entrañables como “Jorge y yo”, “La idiota en Mi (mayor)”, “Weekend”. ¿Cuánto de carácter autobiográfico tienen esas canciones y también como encajan dentro del disco?
Despiezo mi propia vida y la utilizo para las letras porque es lo que tengo más a mano. Pero muchas veces, aunque sean personales, cuando me decido a contar esas historias es porque las veo reflejadas en otras personas. Es muy humano. Reconoces los problemas en los demás.

¿Nos puedes decir quien es, o mejor, qué es La joven Dolores?
Me gusta buscar títulos enigmáticos. En el caso de Mi labio superior ocurría eso y con La joven Dolores también. Todos pensaban que era una mujer y es un barco de pesca transformado en barco de pasajeros que hacía el trayecto entre Ibiza y Formentera. Tiene una mística especial para la gente que lo conoce. A mí me pareció muy romántico y poético que un barco tuviera ese nombre.

Además el mar es el marco en el que se encuadran las historias de mujeres que nos narras, ¿no?
El mar aparecía una y otra vez como elemento, casi de manera subconsciente. Cuando escuché todas las canciones juntas, sí que me di cuenta de que había un hilo conductor. Entonces fue cuando me empeñé en hacer las fotos metida en el mar. Y es verdad, me metí ahí en el medio de todo el oleaje, con las piedras dándome en los tobillos. El fotógrafo también se metió y la única foto válida que conseguimos fue la de la portada del disco. En todas las demás salíamos o riéndonos o cayéndonos, la cámara también se cayó en el agua. Fue una sesión de fotos muy accidentada.

“Tu sombra” es tal vez el tema más duro de este disco…
Esta canción nació como respuesta a un género de canciones que han escrito muchos compositores masculinos. Son canciones que hablan de matar a una mujer. Se escribieron hace tiempo y supongo que son simbólicas, pero aunque sea así, cuando eres mujer y las escuchas te sientes un poco estrangulada. Yo quería dar una vuelta al género y hacer una canción en esa misma escuela pero contada desde el punto de vista femenino. Claro, al hacer esto lo que salió fue una canción muy realista, es algo que leemos todos los días en los periódicos y era mucha la responsabilidad. Un tema tan feo no podía ser tratado con ligereza y tuve cuidado con todo lo que escribía. Era difícil. Tenía que ser sencilla pero contundente.

¿Nos puedes explicar tu proceso compositivo?
Pues a veces escribo primero la letra y a veces escribo primero la música, o voy haciéndolo a la par. No hay un método. Se hace de una manera muy intuitiva, no lo piensas demasiado. Lo intentas muchas veces y no sale casi nunca, hasta que un día juntas cuatro acordes y tres palabras y te das cuenta de que hay una canción. Te pones a trabajar hasta que queda completada.

En este disco hay un sonido más amable y sosegado. ¿Hay una intención o también salió de casualidad?
La verdad es que ha salido así. También es verdad que es un juego de contrastes. Las letras ya eran densas y me parecía que el sonido tenía que ser más amable, como tu dices. En otras canciones he jugado a lo contrario. Digamos que sólo intento equilibrar. Si la canción es muy dramática, no la puedes tocar de una manera dramática, así la puedes convertir en melodramática. Es como un juego de alquimia que a veces es un poco difícil.

Las canciones se reservan matices sonoros muy distintos. “Desierto” es diferente de “Canción del Eco” o de “Mi vida bajo el agua”. ¿Esta heterogeneidad tiene que ver con las colaboraciones con las que has contado en la producción?
No, tiene que ver con despojar la canción de lo que no es necesario en la mezcla. En “Desierto”, por ejemplo, había guitarras grabadas, pero las quitamos en la mezcla porque pensé que debía ir sólo con piano y chelo. Así tenía sentido. Para “Mi vida bajo el agua” grabamos la guitarra eléctrica de mil maneras distintas. Todos los que estábamos en el estudio intentamos una idea y no dábamos con la adecuada. Esa fue una de las cosas más difíciles hasta que el bajista dio con una idea que es la que se quedó.
A veces ir a por la sencillez, quitar instrumentos de la mezcla, es una decisión muy difícil y los músicos se enfadan. Pero es algo que tengo que hacer, porque creo que lo sencillo siempre es mejor.

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La joven Dolores es un bello alegato para nada feminista y sí muy femenino, en el que el mar y la mujer se entremezclan para mostrar un mundo en el que los sentimientos femeninos, no son tan frágiles y subyugantes como cree el género masculino. Un trabajo que mantiene a la artista en un punto en el que la popularidad y la calidad no están para nada reñidos. Los contrastes entre luces y sombras, la dureza mostrada con fragilidad sigue siendo el punto fuerte de Christina Rosenvinge, que vuelve a demostrar que en su música, siempre, menos es más

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A lo largo de tu carrera Pixies, Sonic Youth, Yo la tengo han aparecido junto a tu nombre. Las referencias a Leonard Cohen son constantes y claras… ¿A día de hoy hay algo nuevo en lo que te fijes, que escuches, que te haga tener fe en la música?
Hombre, creo que es fundamental escuchar música. No tienen que ser por necesidad artistas nuevos porque de repente a veces alguien que lleva mucho tiempo en la música hace un disco muy iluminado e inventa algo.
De los artistas que has dicho, desde luego la referencia constante es la de Leonard Cohen. Sonic Youth no es una referencia en mi sonido, de hecho he tratado siempre de esquivarlo, porque me parecería un error.
Para este disco he estado escuchando a Sufjan Stevens, Callahan, un disco de Nacho Umbert que me ha gustado mucho. Todo ha dejado su rastro en distintas canciones.

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Bio. En los 80 fue Ella, en los Neumáticos. Luego se unió a Alex de la Nuez y formaron Magia Blanca que mutaría a Alex y Cristina, grupo con el que representó a España en la OTI. Evolucionó y se convirtió en Christina y los Subterráneos. Creó himnos para una generación como “Mil pedazos” o “Tú por mi”. Arrasó en España e Iberoamérica. A finales de siglo xx, mostró su cara más experimental e intimista. Vivió en Nueva York y se introdujo en el circuito de la city. Frozen pool obtiene buenas críticas en la prensa indie del país y vive su larga noche americana. Foreign land y Continental 62 cierran su trilogía anglosajona. Graba junto a Nacho Vegas Verano Fatal. Después de su aclamado Tu Labio Superior Christina Rosenvinge retorna al mundo musical con La joven Dolores. Es tal vez una de las pioneras de lo que hoy se conoce como el movimiento de pop femenino hispano, en el que encontramos como mayores exponentes a Amaral, Julieta Venegas e incluso Shakira, que en sus comienzos salía al escenario con una guitarra. Christina Rosenvinge es la música y a estas alturas podemos decir que como ella, fluye.

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Es curioso. Solemos preguntar a los artistas nuevos sobre sus influencias y muchos se escaquean y otros la niegan. Todos esos complejos se van quedando atrás…
Es que si no escuchas música no sale música. Muchas veces cuando escuchas algo que te parece buenísimo, te golpea y te provoca el deseo de escribir. No quiere decir que lo estés copiando, simplemente somos porosos.

¿Y te sientes dentro de un panorama musical? ¿Te has sentido en algún momento parte de un movimiento?
No, no creo. Ha tenido sus ventajas y sus desventajas, pero siempre he ido por libre. No he formado parte de ninguna generación, simplemente porque he hecho las cosas a destiempo. En los conciertos me doy cuenta de que el público no tiene un perfil, son muy distintos los unos de los otros.

¿Has podido probar los temas en directo? ¿Cómo suenan?
Estoy con algún acústico y suenan muy bien. La diferencia de este disco con otros es que puedo tocar sola la mayoría de las canciones y se defienden muy bien, tienen sentido. No necesito muchos arreglos. Pero ahora estamos ensayando y lo que en estudio es acústico, puede que en el directo sea un poco más eléctrico.

¿Y cuáles son los planes para 2012?
Vamos a tocar muchísimo. Tenemos un montón de conciertos. Vamos a ir a la China antes del verano y tengo una gira estupenda y estoy contentísima.

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