Entrevista con Mónica Moss: «Forever perras»


Entrevista de Covadonga Carraasco
Fotografía cortesía Mónica Moss (c)

¡En nuestro canal youtube la entrevista de los lectores a Mónica Moss!

Que su disco era toda una experiencia lo teníamos claro, pero conocerla ha superado con creces esa experiencia anterior. Con las cosas muy claras, segura de lo que quiere mostrar a los demás y de lo que quiere que los demás le muestren, podemos llegar a la conclusión de que Mónica Moss es una «urban diva» de los pies a la cabeza y que si sientes la llamada de las Forever perras no te resistas, porque la vas a disfrutar.

“Este disco hay que escucharlo cuando sientas la llamada de las Forever perras. Si alguien te putea, si se te olvida quién eres, hacia dónde vas… ”


Cuando se escucha el disco se piensa: ¡Ojo con lo que está diciendo! Que no es un mensaje vacío. Define ese «Perras» de Forever perras

Es un poco pícaro, de sacar dientes cuando tienes que defender lo tuyo, también un poco de proteger a tus cachorros, de sacar los dientes cuando alguien pretende hacerte daño. Como cuando tienes una perra en casa, que la has visto parir, lamer, ser fiel. Tampoco me importaría que ese «perra» fuese un «¡Pero qué perra!», lo que sí le quitaría son las connotaciones más sexistas, me quedaría con la parte buena de la palabra.

«Necesitamos ser conscientes de la sociedad en la que vivimos y cambiarla con la pluralidad de roles femeninos».

Poco a poco las mujeres llegan a puestos de poder, pero como que necesitan meterse en un rol masculino.

La historia ha sido contada por hombres, hasta en la Biblia nacemos de una costilla. ¡Por favor! En cuanto a lo que dices del rol masculino, las mujeres hemos tenido que convertirnos en hostiles, muy felinas, olvidando nuestra esencia. Es importante que acabemos de definir nuestros propios términos y busquemos una mujer con voz propia, no sumisa ni asumiendo el rol al que le ha obligado la sociedad. Los roles siguen estando muy constreñidos, como decía Freud, «o vírgenes o putas». Por ejemplo, si en las pelis no hay papeles para otro tipo de mujeres, las niñas no van a ver esos roles. Falta pluralidad, que sigan las conservadoras, no me meto con eso, pero que sigan también las mujeres libres.

Puede ser culpa de las propias mujeres que no nos permitimos avanzar…

Es algo que viene de la psicología evolutiva. Cuando educas al niño le orientas a la tarea «qué bien has jugado al fútbol» y a la niña a las emociones «mira Juanita, Fulatino se ha hecho pupa, ve a darle un besito». Como dice Forever perras, que la mujer se instrumentalice no es malo porque es lo que cada una elige. Si quiero vestirme con escote lo voy a hacer guste o no, porque es mi cuerpo y lo instrumentalizo, y si quiero ir tapada también. Necesitamos ser conscientes de la sociedad en la que vivimos y cambiarla con la pluralidad de roles femeninos.

Da la sensación de que eres una persona apasionada por lo que hace y lo que ves es lo que hay.

No hay diferencia entre Mónica Moss artista y Mónica Moss persona. Es una escaleta de revoluciones, puedo estar muy tranquila, pero cuando me pongo a crear me voy más hacia el 100, más personaje, pero siempre la misma y sobre todo soy mujer por encima de creadora y artista. Es una forma de crecer como persona, reírme del momento que vivimos, de quiénes somos, pero al final las letras están muy pensadas, está todo muy medido. No quería hacer algo vacío.

«En este disco hay una librepensadora».

Forever perras se puede escuchar de dos maneras, buscar el mensaje profundo o divertirse con el lenguaje deslenguado. ¿Cómo has llegado a equilibrar ambas cosas?

Pertenezco al mundo del dance, siempre he tenido un lenguaje musical propio, he viajado mucho, quería respetar lo que soy con mi sonido, pero hay varias capas. Mónica Moss no se puede hacer a través del pop, es una mujer de ahora, que necesita un lenguaje con el que expresarse y debajo de Forever perras hay un sustrato ideológico. En este disco hay una librepensadora. En las letras todo está medido al milímetro, muchas veces la risa es la mejor forma de trasladar el mensaje, contar actitudes machistas, amenazas, ofrecer un reflejo de cómo somos como sociedad, la ironía. Eso es poderosísimo, si lo haces en plan serio puede ser muy duro y muy denso.

¿No temes que se te malinterprete?

No funciono con miedos, cuando creo, lo hago libremente. Lo bueno es que si alguien no lo entiende, ya estoy yo como artista para explicárselo. Soy una artista consciente, y estoy aquí para contarte en qué dirección voy. Es un acto de empoderamiento femenino, y mostrarme así al mundo, es lo mejor que podría haber hecho.

«No lo he tenido fácil, todas las apuestas iban en mi contra y he aprendido mucho por el camino».

Eres una diva cercana. ¿Crees que la gente lo percibe así?

No suelo preocuparme de cómo me percibe el otro porque entonces no sería yo. Yo soy yo y mis circunstancias, como decía Ortega. Entiendo que la gente que me tiene enfrente me va a saber captar como soy. Una artista como yo, vale más por todas las veces que ha perdido que por las que ha ganado. La palabra diva me parece maravillosa, significa que has llegado a un nivel guay. Urban diva es algo genial: soy una diva pero de la calle. No lo he tenido fácil, todas las apuestas iban en mi contra y he aprendido mucho por el camino.

Estudiaste en un colegio de monjas, quizá no el mejor ambiente para desarrollarte con esa libertad de la que hablas.

¡Yo me llevaba súper bien con ellas! He aprendido a crecer en ambientes hostiles y a tolerar. Conocer los opuestos te permite desarrollar una línea intermedia e integrar todas las opiniones. Me llevaba bien con ellas por culpa del arte. Cuando había un festival yo hacía las canciones, organizaba las voces, a las niñas… Eso me ha pasado currando en otros sitios opuestos a mis ideales. Me he reafirmado en los míos y comprendo a los demás. Aunque las monjitas estarán escandalizadas.

¿Y has recibido esa misma tolerancia?

En absoluto, a gente como a mí se la lapida. Este trabajo en otra época se habría destruido y a mí me hubieran quemado por bruja. Por eso quizá también se me hayan cerrado algunas puertas, porque ellos piensan que eres otra cosa.

«Tarde o temprano el cambio llega y eso ya ha sucedido, el tiempo es el que pondrá las condiciones adecuadas para que eso se materialice».

¿Qué postura tienes ante las instituciones?

Mi posición es clara, estamos en una época de cambio, insisto y hay que revisar ciertos patrones, con la religión lo mismo, no podemos seguir inspirándonos en un libro de hace 2000 años, hay una parte ética y moral maravillosa y otra que tendremos que revisar para evolucionar y caminar hacia delante, porque ya hemos mirado mucho atrás. Ser consciente de los problemas y los nuevos retos que se nos presentan. No digo que tengamos que cargarnos la Constitución ni mucho menos, pero tenemos que eliminar lo que no nos sirve y establecer nuevos parámetros para crear una sociedad moderna, la de hoy, no la del 78. Tarde o temprano el cambio llega y eso ya ha sucedido, el tiempo es el que pondrá las condiciones adecuadas para que eso se materialice.

Tienes las ideas muy claras, pero ¿no te frena que en algún momento te equivoques y al hablar tan claro te resulte más complicado recular?

Creo que mis reflexiones son muy maduras. Todo lo que cuento viene de un proceso. Ni siquiera mi producto artístico se ha desarrollado en un mundo musical, sino en un campo más amplio. Mi discurso es integrador. Si tuviera una empresa detrás que me apoyara con un gran capital, igual tendría alguna reserva pero como todo nace de mí, no veo por qué debería asustarme nada. Cuando te han ocurrido cosas terribles, el miedo de volver a empezar no existe.

Te sale a cuenta ser libre….

Nadie regala nada. A mi sí me sale a cuenta. No me he planteado nunca hacer las cosas por dinero, funciono por impulsos. Intento estar alineada con mis chacras y si alguien me descentra procuro relajarme durante 24 horas y recordar quién soy, qué me mueve y hacia dónde voy. Si no no estaría en este negocio, y digo negocio porque creo en la industria musical, pero en la de ahora. No puede ser que la industria sea cien y la música sea cero.

¿Te sientes cómoda con la etiqueta que se te ha colocado musicalmente?

No me molestan las etiquetas, en una trayectoria vital la etiqueta primera, según avanzas, va adquiriendo otras connotaciones. El arte es un acto de generosidad y de amor infinito.

«Soy una tía intensa, yo hablo y río fuerte, yo amo lo más grande, soy un poco potro desbocado».

¿Qué sientes cuando alguien te dice que le ha encantado Forever perras?

Me emociono mucho. Cuando alguien se me acerca y me dice lo que ha sentido con mi música yo lloro. Soy una tía intensa, yo hablo y río fuerte, yo amo lo más grande, soy un poco potro desbocado. Me emociona porque cuando le tocas el corazón a la gente, es cómo que han hecho un hueco en su vida a algo que has creado tú, es maravilloso y aunque no soy una persona de flaquear, siempre que he tenido un momento así, cuando más lo necesitaba, siempre ha aparecido alguien que ha conseguido que remonte. Soy mucho de escuchar la llamada y parece que el universo me avisa de que tengo que levantarme.

Tus canciones tienen su camino, las has creado con una intención, pero ¿sientes que cobran vida propia en la vida de la gente que las escucha?

Eso es maravilloso, hace poco un compañero hizo un arreglo con «Mi sitio» y él le dio su toque, con un cuarteto de Jazz, añadiendo más calidad a lo que yo hacía y eso es de agradecer. Y aunque no lo hubiera hecho con esa calidad, tampoco me hubiera importado porque es maravilloso inspirar a otros. Y los niños, que conectan con tu rollo de macarreo, eso sí que es lo más, les llega la energía y es fantástico.

«El personaje es para el escenario, formo parte de una época moderna de redes sociales y no tengo necesidad de construir nada entre tú y yo, macarreo en el escenario y monto mi show, pero soy normal»

Háblanos del culebrón «Forever perras». (son una serie de audios, arreglados e intercalados entre las canciones)

Yo quedo mucho con mis «amiguis» los sábados y en esta época terraceamos y hablamos de la vida y nos vamos animando contándonos nuestras cosas, y una te cuenta «Yo he estado con fulano», las cosas normales de «folletín» que son el hilo argumental de empezar de día y acabar de noche en algún sitio «molón» de la «capi». Es algo espontáneo y aunque lo corté tenía como 4 horas grabadas. Bebo mucho de las artes escénicas y eso te ayuda a que las cosas no sean estancas, es un disco personal y por tanto tiene un formato personal también.


¿Cómo es una diva en casa?

Pues una diva chandalera. Yo rulos no me pongo pero llego a casa, me bajo del tacón y me bajo a pasear a mi perro y recojo cacas. Ando de puntillas eso sí, pero es por mi formación de bailarina clásica. A mí me gustan las cosas normales. El personaje es para el escenario, formo parte de una época moderna de redes sociales y no tengo necesidad de construir nada entre tú y yo, macarreo en el escenario y monto mi show, pero soy normal.

Redes sociales, esa nueva forma de relacionarse con el público…

Ahora soy un poco más comedida, me ha pasado de todo. Hace mucho que en redes sociales no muestro mi vida personal, igual me resta espontaneidad, pero es que al otro lado hay gente muy normal pero también otros que están fatal de la cabeza. ¡Y bastante tengo yo con mi pedrada!

«Lo que te da la gana» es una oda al postureo. Sin embargo ahora lo que está de moda es estar en contra del postureo.

Totalmente de acuerdo, lo que me preocupa es lo que vendrá después del postureo y el antipostureo, ese punto medio en el que aprenderemos a mostrar lo que se adecue a nosotros mismos. Surgen medios de comunicación nuevos que hay que explorar, el postureo estaba ahí, teníamos que explotarlo, del mismo modo que el antipostureo. La gente suelta lo más grande sin darse de cuenta de la cantidad de gente a la que llega. Tanta información es complicada de manejar.

¿Dónde escuchamos tu disco? Si lo hacemos en el coche podemos invadir Polonia o si lo escuchamos en un bar le puede restar mensaje…

En el coche, hay que invadir Polonia, en modo bucle, en casa mientras haces un huevo frito, mientras hechas un polvo… Este disco hay que escucharlo cuando sientas la llamada de las Forever perras. Si alguien te putea, si se te olvida quién eres, hacia dónde vas… Lo que surja. Para salir, el primer bloque de macarreo es buenísimo, si has tenido un duro día de trabajo para animarte… Para relajarte, igual la última parte del disco, aunque tampoco, pero no sufráis «Monicacos» que ya haré un disco «ambient-all». Y algún día haré una canción sobre invadir Polonia…

«Intento estar alineada con mis chacras y si alguien me descentra procuro relajarme durante 24 horas y recordar quién soy, qué me mueve y hacia dónde voy».

Cuando dices que te llega la “llamada” de las Forever Perras, hablamos siempre de la mujer, pero el hombre también tiene mucho que decir en esto… A la llamada también animas a los chicos.

Sí, pero guardando el género “perras”, aunque sea chico, sirve.

Pensamos que somos una sociedad avanzada y sin embargo escuchamos cada día que sigue habiendo agresiones a homosexuales.

Muchos hemos pensado que Chueca es toda España y no es así, es un oasis y tenemos que ser conscientes de que hay que dar visibilidad por toda esa gente que vive en pueblos o en ciudades más conservadoras que Madrid. Cuando vivía en Hungría en una manifestación del Orgullo acabaron apedreando a los manifestantes. O en países árabes que he ido mucho a cantar y las fiestas se hacían a escondidas por la noche, o en Moscú donde ser homosexual es muy muy peligroso. Por toda esa gente debemos tener el compromiso de visibilizar ciertas causas para normalizarlas.

¿Qué opinas sobre el “poliamor”?

Me encanta esa palabra. Cada uno tiene que construir su propia vida y si lo hace a través del poliamor y todo el mundo es consciente de que existe el otro, me parece una estructura muy madura. Los modos de amor no son A o B, y si no los compartes, al menos respétalo.

A la hora de componer te imaginamos con cara de mala y media sonrisa pensado: “A ver qué lío”.

Sí, absolutamente. Yo grabo en mi casa, en mi home studio y los temas divertidos los escribo descojonada y tengo que parar porque tengo que estructurarlos. El micro no engaña es como la cámara. Repito, repito, repito hasta que está todo OK pero me lo paso bomba. Pero no pienso en escandalizar, sólo cuento las cosas que me pasan a mi o a la gente que tengo cerca. Igual la gente de cara a la galería lo ve como un escándalo, pero creo que de puertas para adentro todo el mundo manda a tomar por culo a alguien, forma parte de la hipocresía de ser un ser social. Lo de perras sabía que podía traer cola, pero no con ganas de escandalizar.

Forever Perras no es un disco es una experiencia vital ¿Cómo animarías a que lo escucharan si aún no han tenido la oportunidad?

“Mira las cosas que le pasan a esta tía”. Esa sería la manera en la que animaría a que escucharan Forever Perras.

«Forever Perras», un disco de Mónica Moss

Texto de BiPaul

Escucha mientras lees: https://play.spotify.com/album/1fRjRe94f6z4oPkynrYEJe

Os advierto de que antes de escribir ni una sola palabra he estado al menos una hora en shock, en plan, ¿y qué coño digo yo ahora, si esta tal Mónica Moss lo ha dicho todo?

He estado tentado de usar el recurso fácil de soltar tres o cuatro datos de su biografía y animaros a escucharlo para quitarme el marrón. Pero no se lo merece. Cuando a tus manos llega una locura tan extremadamente divertida, atrevida, reivindicativa e imaginativa como este Forever perras, lo justo es responder con pasión.

De primeras la sensación es que es un disco de los que hacen furor en los polígonos de Madrid y los barrios chungos de Nueva York. A esta percepción contribuyen melodías machaconas y letras de las de «lávate la boca». Letras y títulos como «Woololeiu. ¡Qué os den por el culo!». Y detrás de toda esa especie de concentrado deslenguado, hay una musicalidad a medio camino de la sabiduría, el instinto y la espontaneidad.

Te deja pasmado.

Joyeros musicales, tonos de móviles, sonidos ambientes, perros ladrando, se unen a unas cuidadísimas y acertadas bases. Y a todo ello sumamos creatividad pura y dura que queda concentrada en una especie de radionovela salteada por el disco y que lleva el título del CD «Forever perras» y algo más.

Referencias que me vienen a la cabeza… desde una Rebeca cabreada hasta el McNamara de principios del XXI, desde la Mariah Carey más atrevida hasta Rah Digga o Da Brat. En este instante me declaro firme adorador de Mónica Moss y de su «Carmen oh!». Buenísimo.

No es un disco, es una experiencia.

Enlace directo a la crítica en papel: http://issuu.com/experpento/docs/experpento_abril_mayo2016_ok_lr/10?e=2897458/34886014

Más información en: http://www.monicamossmusic.com/forever-perras/


Esta sección en la edición en papel verano 2016:
Enlace directo: http://issuu.com/experpento/docs/experpentoverano2016/12?e=2897458/36000790

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