“Entrevista con el vampiro” de Anne Rice


Texto de BiPaul
Imagen de la cubierta del libro de la 15º reimpresión (abril 1999) de Ediciones B.

Si Bram Stoker creó al personaje de Drácula, Anne Rice es la autora de una ética de los no muertos que ha inspirado gran parte la literatura vampírica de nuestros tiempos. Por así decirlo, su Louis, anclado en su pasado mortal, debatiéndose entre el bien y el mal, entre su necesidad de matar para sobrevivir o dejarse morir en un amanecer de Ibiza (por decir algo), inspira la profundidad moral de los vampiros de Stephenie Meyer, y de otros cinematográficos, como Blade o Selene de Underworld. Por simplificarlo: Anne Rice creó al vampiro intensito, plasta y llorón.

Como ocurre con muchos libros, Entrevista con el vampiro tuvo la enorme fortuna de cruzarse con Neil Jordan, Tom Cruise, Antonio Banderas y una niña llamada Kirsten Dunst. Sobre Brad Pitt, que renegó de su papel, diremos que puso patas arriba la esencia del libro. Se suponía que todos debíamos sentir cierta empatía hacia Louis, preocupado por nosotros, los pobres humanos. Y sin embargo, todos salimos de la sala seducidos por el cínico Lestat, que nos veía y trataba como lechoncitos.

Decíamos que Entrevista con el vampiro tuvo la fortuna de llegar al cine, el medio capaz de sacar provecho a sus largas y tediosas descripciones. La película le quita plomo al libro y de hecho, se criticó la escasa fidelidad al texto, pese a que la autora constaba como guionista. Pero el estreno no fue un impulso a su éxito. Anne Rice lo había publicado en el 76 y se había inflado a vender libros. Cuando Warner Bross se hizo con los derechos, pudo contar con los actores más guapos de Hollywood. Por cierto, en un par de años se cumplirán treinta años del estreno. Y no, no somos eternos. Tom Cruise, Brad Pitt y Antonio Banderas quizás sí lo son.

Ambos formatos: libro y película, logran crear una atmósfera gótica y un subtexto homoerótico muy atractivos y rompedores, con personajes bellos, seductores, sensuales, y asexuados, que no pueden amar porque son eternos y exentos de humanidad.

Entrevista con el vampiro no es gran literatura, es libro de argumento, como lo son la mayoría de los best seller de nuestro tiempo. Sin embargo, tampoco quiere ser un libro simple. Y aquí metemos el currículum de Anne Rice, que estudió en Filosofía y Letras, en la especialidad de Ciencias Políticas y Escritura Creativa. Estos estudios quedan plasmados en un interés de la autora por profundizar en la psicología de un vampiro cínico, que es Lestat, que ya no cree ni en el bien ni en el mal y que concibe su estatus de especie superior y lo disfruta y Louis, un personaje que encarna todo el existencialismo del que puede hacer gala un vampiro.

Al mismo tiempo, Anne Rice hace todos los posibles por presentar una propuesta que tire por tierra toda la mitología previa del vampiro: ni cruces, ni ajos, ni paraíso, ni infierno, ni rey de las tinieblas. Del mismo modo que los humanos comemos cordero porque somos superiores, los vampiros comen humanos porque son superiores. Eso es así según Lestat. Y frente a él, está Louis con sus obsesiones humanas: quiere saber si está condenado al averno o si tiene alma.

Un dato que resulta curioso es que, como sabréis, Entrevista con el vampiro forma parte de una serie de novelas denominada Crónicas vampíricas, en las que la autora se centra en Lestat hasta convertirlo en una estrella del rock. Por tanto, se da un extraño fenómeno. Si bien la literatura posterior sobre los vampiros tiene la esencia de Louis, la propia autora siguió su trabajo enamorada de Lestat. ¿Rice influenció la literatura vampírica sin influenciarse a sí misma?

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