Publicaciones en esta sección

eXodo


Es una ciudad pasillo. Suele ocurrir con las que tienen mar. Crecen en paralelo frente a éste. Aunque aquí, su función es única y exclusiva de tipo mercantil y la idea de «playa» completamente diferente a la nuestra.

Son muchas las personas que no han estado en Nueva York, sin embargo ¿cuántas hablan de ella como si la conociesen? Quizás, la culpa sea de Woody Allen, gracias.

Quedar fascinado o no querer volver son sensaciones que despiertan algunas ciudades. Caracas se debate entre amarla u odiarla, en saber disfrutar esta contradicción.

San Francisco es famosa por su bahía, por su puente, por sus empinadas calles. También es conocida por ser, según dicen, la ciudad más europea de Estados Unidos.

Dos facetas del progreso se llegan a tocar en los días de neblina en Shanghai. El cielo sobre la península de Pudong, el Manhattan asiático en el centro de la megalópolis, se tiñe en los días brumosos de una espesa capa gris

¿Qué suena en nuestras cabezas al escuchar Ginebra? Además de un buen gin tonic, podríamos pensar en bancos, grandes hoteles, tiendas de joyería y relojería. Todos acumulados alrededor del mayor lago de Europa, el lago Leman, más conocido como lago de Ginebra.

Al margen de los tópicos, Munich es mucho más que el «Oktoberfest» -la famosa fiesta de la cerveza- y los bávaros vestidos con sus pintorescos «Lederhosen» ellos y sus «Dirndl» ellas.

Las ciudades con grandes ríos tienen un encanto especial. No tenemos más que pensar en París o Londres para darnos cuenta de ello. Y en Budapest el Danubio tiene una importancia fundamental

Quizá sea su luz, que tiñe de azules las fachadas de las mezquitas, de verde sus jardines, de ocre los minaretes y de amarillo rojizo su sol; quizá sea su olor, dulcemente afrutado; o su sabor, tímidamente especiado; o tal vez sean sus gentes, de piel castaña y mirada limpia y amplia… Fuera lo que …

Si de algo podemos estar orgullosos los europeos es de poder dirigirnos a cualquier parte del continente y disfrutar de tradición, cultura y diversidad. Pero si existe un lugar mágico que aúna todas estas características, sin duda, esa ciudad es Ámsterdam.

Escenario de numerosas películas, tema de un sin fin de canciones y venganza de los terroristas… la ciudad de Nueva York, o mejor dicho Manhattan, no te deja indiferente y por supuesto nunca se olvida.

Roma se resiste a morir. Se podría decir que es una ciudad en continuo estado de fermentación, pero no es un fermento de vida, sino de descomposición, un fermento que inebria como si estuviera transformándose poco a poco en alcohol.

Con poco más de un millón de habitantes, Praga es una de esas ciudades «habitables» es decir, de las que todavía se puede disfrutar sin sufrir el caos en el que se ha convertido la cotidianeidad de algunos actos como ir de compras o conducir en ciudades tan pobladas como París, Londres e incluso Madrid.

En el fondo del más azul de los océanos había un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca. Vivía junto a sus hijas, cinco bellísimas sirenas.

La belleza de una ciudad es el secreto de su éxito, pero más allá de edificios imponentes, historias milenarias o paisajes de ensueño, quien de verdad conforma su espíritu, son las personas que circulan por sus calles. Salzburgo es una ciudad vital, llena de sonidos, olores y sabores, y eso es lo que destaca sobre todo lo demás.