Texto de Amaya Asiain

Llega el invierno y es momento de preparar la cueva para hibernar. Lo importante es que sea cómoda, bonita… y que no nos cueste todo el sueldo mantenerla. Por ello hemos recogido unas indicaciones sobre ahorro y eficiencia energética para mantener, en cualquier momento del año, una temperatura agradable. También sirven para el verano, cuando en vez de calentar la choza hay que darle al aire acondicionado (¿o no?) para refrescarla.

Lo primero, como siempre, es aplicar el sentido común. No hace falta estar en casa en manga corta durante los meses de invierno. Además resulta poco práctico ¿a estas alturas no has retirado ya toda la ropa veraniega del armario? ¡Pues no dejes la bermudas para ponértelas en casa en diciembre! Ajustar la calefac-ción a 19-21oC es suficiente para pasar el invierno, y de noche con 15-17 oC debería bastar incluso a los frioleros. Si pones doble cristal o instalas unos burletes en puertas y ventanas ahorrarás hasta un 10% las necesidades de energía para la calefacción. Mejorando el aislamiento total de la vivienda, incluidos muros, este ahorro aumenta hasta el 25 – 35%, y con un buen diseño bioclimático, hasta el 80%. Seamos realistas, casi todos vivimos en casas fabricadas en años en los que “bioclimático” era más un concepto futurista que práctico. Por ello es importante que revisemos la instalación de los ra-diadores y que los ajustemos a la temperatura indicada. A la hora de ventilar, basta con dejar las ventanas abiertas unos diez minutos, y encender la calefacción justo des-pués. Por la noche, bajar las per-sianas y correr las cortinas amortiguará mucho la entrada de frío.

También la orientación de las habitaciones es fundamental. Las que dan a sur son más calurosas que las que dan a norte. Tengo unos amigos que cambian la función de las habitaciones con cada cambio de estación. Quizá es un poco jaleo, pero es la mejor forma de asegurarse calor en invierno y fresquito en verano.

Precisamente el verano es otro momento de importantes derro-ches energéticos. Y es que con calor es mucho más molesto con-vivir. Lo primero que tenemos que recordar es que, por motivos de salud, no conviene que el desfase entre el interior y el exterior sea superior a los 12 oC . Para refres-car la casa no es imprescindible el aire acondicionado: los ventila-dores pueden reducir la sensación de calor entre 3 y 5 oC , y airear la casa a primera hora de la mañana, o por la noche, nos ayudará a refrescar el ambiente. Bajar las persianas en las horas centrales del día y el empleo de toldos evita que la casa acumule calor. Si prefieres el aire acondicio-nado asegúrate de que el aparato cuenta con tecnología inverter, que permite ahorros de energía entre el 30 y el 50 %.Consulta con un pro-fesional las características de tu vivienda para aclimatar tu casa sin alterar tu propio ecosistema: tam-poco tiene sentido pasar el verano en el sofá con una chaquetita. Como el radiador, el aire acon-dicionado tiene su propio ritmo: conviene ajustar la temperatura entre los 24 y los 26 oC, y nunca por debajo de los 22 oC. 

Tenéis más consejos sobre ahorro y eficiencia energética en http://topten.wwf.es.